Carlota y el abogado Juan Manuel Martín Calvente

Carlota y el abogado Juan Manuel Martín Calvente E. E.

Sucesos

Carlota, la acusada de asesinar a sus padres en Tauste, elige al abogado de Igor el Ruso para llevar su defensa

Juan Manuel Martín Calvente asume la defensa de esta joven, acusada del crimen de sus padres en la localidad zaragozana de Tauste.

Más información: Carlota, detenida por el crimen de sus padres, les pedía dinero y "cada vez que iba a su casa de Tauste a verles había gritos"

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Carlota, la joven acusada de matar a cuchilladas a sus padres en la localidad de Tauste (Zaragoza), ha dado un giro en su defensa al contratar al abogado Juan Manuel Martín Calvente.

Se trata de un prestigioso penalista que previamente ha llevado casos mediáticos, entre otros, la defensa de Norbert Feher, alias Igor el Ruso, autor confeso del triple asesinato de Andorra (Teruel) en diciembre de 2017: el ganadero José Luis Iranzo y los guardias civiles Víctor Romero y Víctor Caballero.

Este juicio, de gran cobertura mediática, tuvo lugar en 2021. En él intentó sostener que Feher había actuado en legítima defensa frente a los guardias civiles, o que sufría una especie de “neurosis de guerra”.

En el caso del ganadero Iranzo, inicialmente defendió una versión basada en la legítima defensa, pero durante el juicio terminó reconociendo que la muerte debía calificarse como homicidio, al no existir pruebas que acreditasen que Iranzo hubiera cargado su arma.

Mantuvo, en cambio, la petición de libre absolución por las muertes de los dos guardias civiles, alegando que se había producido una refriega y un intercambio de disparos.

Sin embargo, el TSJA le condenó a prisión permanente revisable por el asesinato del ganadero Iranzo y a dos penas de 25 años de prisión por los otros dos crímenes. También a una indemnización de tres millones de euros a las familias de las tres víctimas.

Más recientemente, en 2024, asumió la defensa de tres trabajadores del Centro de Atención de Menores (CAM) de Ateca, que fueron enviados a prisión provisional por su presunta implicación en malos tratos a menores.

Defendía a Mohamed B., Youssef B. y Alexandru R.A. y solicitó su excarcelación argumentando que no existían pruebas objetivas contra ellos y que las acusaciones se sustentaban fundamentalmente en declaraciones de los menores.

Ahora, Martín Calvente asume la defensa de Carlota, en prisión desde el pasado jueves por la muerte de sus padres, Javier Sánchez, exsecretario general de UAGA, y Esther Latorre.

En primera instancia, Carlota recurrió a una abogada de oficio, Patricia Muñoz, pero finalmente ha elegido a Martín Calvente, con quien ya ha mantenido un primer encuentro en la cárcel de Zuera.

En los próximos días, Martín Calvente, director del despacho Martin Loris Abogados, prevé mantener nuevos encuentros con Carlota para empezar a trazar las líneas maestras de su defensa.

Está por ver si sigue el mismo camino que su pareja, Luis Carlos, también acusado por el crimen, y estudia también la vía del recurso al auto de prisión, si bien es poco probable que la misma magistrada que los envió a prisión vaya a desdecirse solo unos días más tarde.

Por el momento, ninguno de los dos ha prestado declaración. Ni se han autoinculpado ni han señalado al otro, aunque desde la defensa de Luis Carlos ya se empieza a hablar del colombiano como una persona "muy influenciable".

Según ha podido saber EL ESPAÑOL, Carlota pedía dinero habitualmente a sus padres y "cada vez que iba a verles a casa había gritos". Esto explicaría que la vecina que los oyó en la madrugada del asesinato no llamase a la Policía.

Los novios no llevaban mucho tiempo juntos, pero Carlota está embarazada de él, un punto que complica, más si cabe, su enrevesada situación, dado que Luis Carlos tenía una amante a la que no dudó en recurrir la noche de autos en busca de una coartada.

Cuando le dio la noticia a sus padres se desencadenó una gran discusión en un céntrico restaurante de la localidad, una imagen que no pasó desapercibida y que podría haberse convertido en el detonante de los acontecimientos.

Carlota y Luis Carlos tendrán que responder por un delito de homicidio, castigado con penas de 10 a 15 años de prisión, ante un jurado popular, pero la propia juez de Ejea de los Caballeros no descarta elevar la calificación a asesinato si se reúnen pruebas suficientes. En ese caso, el tope serían 25 años por cada víctima mortal.

Si hubo o no premeditación será clave. Hasta ahora, no obstante, todo parece jugar en su contra, ya que la Guardia Civil ha descubierto que dejaron sus teléfonos móviles en Zaragoza la noche de autos a propósito con el objetivo de no poder ser geolocalizados.

La brutalidad que reflejaban los cuerpos dejó claro desde un primer momento que detrás del crimen había un móvil visceral.

Serán las pesquisas de la Guardia Civil, que lleva una semana peinando la vivienda y los alrededores de Tauste, las que puedan determinar si este se convierte finalmente en un caso de asesinato.