Así quedó el negocio de Noelia tras sufrir un robo con violencia a inicios de mayo Cedida
Noelia, víctima de "alcantarillazo" en su negocio en Zaragoza: "He dejado de sentirme segura en la calle"
El 4 de mayo esta mujer sufrió uno de los tantos robos que llevan repitiéndose en el barrio de las Delicias.
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A Noelia Lorente le llamó una vecina y clienta para avisarle de lo que se iba a encontrar en su negocio de imprenta y copistería en el paseo Calanda de Zaragoza. Una videollamada en la que quedó retratado el miedo de perder su negocio. Esta mujer trabajadora es una víctima más de esta oleada de robos con violencia a base de alcantarillazos que está atravesando el barrio de las Delicias.
Tiene muy clavado en su memoria como el lunes 4 de mayo veía su negocio "destrozado": "Casi no recuerdo el trayecto de mi casa hasta la tienda porque lo tengo borroso. Lo hice llorando prácticamente", recuerda la propietaria de Tinta, Papel y Tijera.
En el trayecto ya dio parte a la Policía Nacional, los cuales fueron testigos de cómo había quedado su negocio. "En que levantaron la persiana ya se veía que estaba el cristal reventado", cuenta.
De ahí todo revuelto, productos de papelería por los suelos, la caja registradora vacía. "Se llevó una mochila infantil que tenía apartada de una clienta y ahí se metió el dinero de la caja registradora y luego se cogió unas mochilas y bolsas que tengo aquí y ahí se metió la ropa que nosotros hacemos personalizadas", enumera.
Así el coste total en pérdidas tiene una cuantía de 1.500 euros, 300 de ellos de la caja registradora. "No dejó ni un céntimo", recalca Noelia.
Así quedó el negocio de Noelia tras sufrir un robo con violencia a inicios de mayo Cedida
Una investigación por parte de la Policía Nacional que sigue abierta, pero que ha cambiado completamente la forma de vivir de esta mujer que lleva regentando su negocio 8 años pero dedicó 35 a otro en el mismo paseo Calanda.
"Nunca me he sentido insegura hasta ahora. Sabía que había algún robo pero nada como ahora", indica.
Tal es así que siente que le cuesta andar tranquila por el que ha sido su lugar seguro durante 40 años: "Vas mirando para todos lados cuando andas por la calle, yo llevo un spray pimienta para sentirme más segura", señala.
Y es que el sentimiento de miedo es uno que Noelia no se quita: "Llevo sin dormir desde que ocurrió el robo".
No solo eso sino que además le entra temor que le vuelva a ocurrir: "Cuando no estoy en la tienda estoy mirando todo el rato las cámaras de seguridad por si acaso", cuenta angustiada.
Vivir este estado de incertidumbre ha hecho que Noelia se comience a replantear su futuro: "Hay días que me levanto y me obligo a ir a levantar la persiana pero se te quitan las ganas", confiesa.
“Cada día es una incertidumbre porque no sabes quién ha sido el siguiente o si vas a volver a ser tú”, concluye.