Blanca Solans.

Blanca Solans. E.E.

Opinión

La Democracia se escribe en cifras

Blanca Solans, concejal de Hacienda en Zaragoza
Publicada

El pasado 26 de febrero el Pleno del Ayuntamiento de Zaragoza aprobó el Presupuesto General de la ciudad para el ejercicio 2026. No es cualquier cosa, supone contar con la principal norma jurídica de planificación económica y financiera que, en el caso de Zaragoza (Ayuntamiento más entidades públicas dependientes) asciende a 1.121 millones de euros.

Durante su elaboración y larga tramitación, han sido varias las ocasiones en las que he tenido que referirme al Presupuesto municipal de la ciudad, insistiendo en la importancia que tenía presentarlo y aprobarlo en el ciclo económico anual. Y es que no se trata de un simple trámite administrativo, de una estimación de ingresos y gastos públicos. El Presupuesto Municipal permite interpretar las decisiones políticas y cuantificarlas, ordena las prioridades colectivas y las secuencia sin improvisaciones. Más allá de lo anterior, eleva el nivel democrático del Ayuntamiento de Zaragoza, puesto que con su elaboración, presentación y tramitación se inicia un proceso de transparencia que permite comprender cómo se obtienen, se distribuyen y se gastan los recursos públicos.

Puede decirse que Presupuesto Municipal es, en definitiva, la fotografía económica de Zaragoza en el año 2026, el retrato más sincero de sus prioridades políticas y el fiel testimonio del compromiso real de la alcaldesa con los zaragozanos. Porque las políticas se anuncian con palabras pero solo se convierten en realidad cuando se reflejan en el presupuesto con cifras y se le asignan recursos públicos para garantizar su ejecución.

La fotografía municipal presupuestaria 2026 arroja una clara evolución económica y financiera de la ciudad de Zaragoza, apostando por una política fiscal menos gravosa para los contribuyentes en los aspectos que más les preocupan, como por ejemplo la vivienda. En el Impuesto de Bienes Inmuebles, cabe recordar que Zaragoza cuenta con el menor tipo impositivo posible y en el impuesto de Plusvalías se bonifica el 95% la adquisición de la vivienda habitual en las herencias, ampliable para otros inmuebles que no superen la base catastral en 200.000 euros. Por su parte, las bonificaciones progresivas en el Impuesto de Construcciones, Obras e Instalaciones hacen del mismo un incentivo de actividad económica para invertir y crear empleo en Zaragoza.

Lejos de entender la vivienda como un elemento de recaudación, los zaragozanos pagan menos por su vivienda y por heredarla, todo ello sin renunciar a que, en términos de política de gasto, vivienda y urbanismo en 2026 suponen un 10% del Presupuesto Municipal. Así, Zaragoza se ha convertido en una de las ciudades que más esfuerzo presupuestario, en términos relativos, ha dedicado a esta política de gasto desde el año 2023.

En contraposición a la evolución de la deuda nacional -que, lejos de disminuir, sigue disparada- la ciudad de Zaragoza ha conseguido amortizar con los gobiernos del Partido Popular desde el año 2019 la cifra de 300 millones de euros. La herencia recibida en términos de deuda llevó a Zaragoza a no tener margen de maniobra inversor, envejeciendo sus infraestructuras esenciales y sin posibilidad de legado futuro para afrontar los nuevos retos de las ciudades europeas. En contraposición a lo anterior, la decisión política de controlar el endeudamiento, con una mejor estructura financiera basada en la prudencia y la no especulación financiera, ha permitido que en este año 2026 la política de gasto asociada a la deuda tan solo represente el 5,6% del presupuesto. Además, el capítulo de gasto financiero (intereses de la deuda) se reduce este año un 35% respecto al 2025, ganando margen presupuestario sin recurrir a mayor presión fiscal.

El Presupuesto 2026 retrata un Ayuntamiento de Zaragoza con mayor independencia, ya que para acceder a ingresos financieros no requiere tutela de otras administraciones públicas. Eso mejora la reputación y la agilidad en la gestión económica. La estabilidad presupuestaria y política permite en el Presupuesto 2026 continuar con las inversiones estratégicas de la ciudad. La cifra de 128 millones euros que contempla el Presupuesto para inversión municipal no es casual, es la máxima de su historia asociada al dato de ejecución presupuestaria que en 2025 superó los 120 millones. Estas cifras evidencian la capacidad de gestión municipal al medir el tránsito entre la estimación y las acciones políticas concretadas cada ciclo económico. El esfuerzo inversor del Presupuesto Municipal de Zaragoza aporta dinamismo económico a la ciudad.

Lejos de concebirse el presupuesto público como un documento contable, es el mejor instrumento donde se expresan las prioridades políticas y se atienden las necesidades colectivas que en cada momento demanda la sociedad. Así, mientras el Estado gasta los recursos públicos con unas políticas presupuestarias de hace tres años, el Presupuesto Municipal las actualiza, dando respuesta a las necesidades de interés general para Zaragoza.

Puede destacarse que el Presupuesto Municipal también se mide en valores, derechos y deberes que cada año requieren ser revisados para que los recursos públicos sean eficaces respecto a las necesidades ciudadanas. La apuesta por la seguridad ciudadana y las políticas sociales hacen de Zaragoza la ciudad con menos tasa de criminalidad y más segura de España. El Presupuesto 2026 destina un 13% de sus gastos a seguir reforzando estas políticas de seguridad ciudadana y asigna un 11% a la promoción social para mantener que a Zaragoza como la gran ciudad con menor ratio de desigualdad.

La transparencia y la eficacia del Presupuesto de Zaragoza contrasta con la dura realidad del Gobierno de España. Resulta difícil asumir que, por primera vez en la historia reciente de nuestra democracia, nuestro país carezca de Presupuestos Generales del Estado por tercer año consecutivo. Puede parecer que el presupuesto es una cuestión técnica, justificándose así su no presentación, pero en realidad tiene un profundo significado político e institucional. No en vano, el artículo 134 de la Constitución establece con claridad la obligación por parte del Gobierno respecto a los Presupuestos Generales del Estado como elemento esencial en un Estado social, democrático y de Derecho.

El Presupuesto de Zaragoza contribuye a dignificar la institución municipal, garantiza la democracia deliberativa y participativa en la ciudad y fortalece su reputación al generar confianza. Puede decirse que la alcaldesa de Zaragoza, su Gobierno y Ayuntamiento han sido fieles a la historia institucional y que, con la aprobación del presupuesto, se testimonia el consentimiento público para ejercer la autoridad financiera de la ciudad de Zaragoza en favor de la Democracia.