Juan Carlos Bandrés, presidente de CICA Clúster.
Juan Carlos Bandrés, presidente de CICA Clúster: "El sector de la construcción vive un cambio de época"
CICA Clúster quiere convertirse en el nexo de unión y diálogo entre el sector y las administraciones.
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El sector de la construcción atraviesa uno de los momentos más complejos de las últimas décadas. A la falta de vivienda se suman el aumento de los costes, la falta de mano de obra cualificada y la necesidad de innovar para adaptarse a las exigencias de sostenibilidad, digitalización e industrialización.
En este contexto, Juan Carlos Bandrés, presidente del Clúster Industrial de la Construcción de Aragón (CICA), defiende que el sector no pasa por una etapa de transformación, sino que se enfrenta a un "cambio de época" que obligará a replantear la forma de diseñar, construir y comercializar las viviendas.
En EL ESPAÑOL DE ARAGÓN hemos podido hablar con él para analizar los desafíos que afronta la construcción y el papel que puede desempeñar la industrialización para dar respuesta a una demanda creciente de vivienda.
Un sector en pleno cambio
Actualmente existe una fuerte demanda de vivienda, algo de lo que el sector es muy consciente. Sin embargo, se está produciendo una situación que para Bandrés es inédita, el sector promotor no está respondiendo como cabría esperar.
Según explica Bandrés, apoyado en datos del Colegio de Registradores, “prácticamente el 80% de las transmisiones que se producen anualmente son entre particulares. El sector privado escasamente consigue un 20%”.
Algo tan inusual que, de acuerdo con el presidente, hace 60 años el porcentaje sucedía a la inversa y tan solo durante los años 80 y 90 se produjo una “zona de equilibrio” en la que “el 50% eran transmisiones entre particulares y el 50% eran del promotor”.
En aquellos años se daba lo que Bandrés denomina las “carreras inmobiliarias”. Las familias que habían mejorado su situación económica podían acceder a una vivienda mejor, por lo que vendían la anterior y otras familias podían acceder a ella. Ese movimiento constante alimentaba tanto el mercado de segunda mano como la promoción de vivienda nueva.
Juan Carlos Bandrés, presidente de CICA Clúster, y Antonio Gargallo, Clúster Manager.
Sin embargo, desde 2008 el sector “no se ha recuperado porque todavía tiene muchas incertidumbres”. Especialmente, le afecta un momento de “inflación interna de costes muy importantes”.
Bandrés explica que, si en los últimos seis años la inflación ha subido un 22%, los costes de construcción lo han hecho en un 37%. Esto significa que hay una diferencia del 40% entre el IPC y los costes de construcción, “que no es lo mismo que el precio de venta”, aclara Bandrés.
En cuanto al precio de venta de la vivienda, que el presidente también considera histórico, aclara que “en este momento parte de esos precios vienen condicionados por los costes de construcción”.
En este contexto, desde CICA Clúster proponen cambiar de mentalidad y afrontar un cambio que, para ellos, ya está aquí y que plantea muchas oportunidades. “Es un momento muy interesante en este aspecto, que es una oportunidad de poder crear una marca nueva, un nuevo elemento”.
Un cambio que saben que no será ni rápido ni sencillo, pero que “se creará porque hay una necesidad y hay interés”, indica Bandrés.
Los grandes retos de la construcción
Uno de los principales retos a los que se enfrenta el sector de la construcción es la falta de mano de obra cualificada. Para Bandrés, hay que recordar que “estamos en el siglo XXI”, en un contexto donde las generaciones más jóvenes tienen la oportunidad de ocupar nuevos perfiles en espacios fuera del sector.
Por eso “hay poca motivación para hacer el trabajo excesivamente duro de la construcción tradicional que, además, significa convertirse en artesano”, explica el presidente.
El sector perdió mucha capacidad para atraer personas en el siglo pasado, apunta Bandrés, y esa atracción acabó del todo en el 2007, “cuando la crisis le dice al sector, no te necesitamos”. Un momento en el que incluso se abrió el debate sobre la necesidad de seguir construyendo.
En aquellos años previos a 2007, España llegó a construir tantas viviendas como varios países de la Unión Europea y “parte de aquellas viviendas que se iniciaron se quedaron sin hacer o a medio hacer, algunas se han acabado y otras no”, explica Bandrés.
El otro gran reto del sector actualmente es la generación de suelo. “En el siglo XX se urbanizaba y no había ningún problema, porque la vivienda estaba constantemente subiendo de precio”. Que el suelo tardase entre diez y quince años en desarrollarse “era una gran noticia para el sector, porque la vivienda, durante esos años, estaba permanentemente subiendo de precio sin que el suelo subiese”.
Sin embargo, actualmente quienes tienen que invertir en suelo han perdido la ambición por desarrollar, porque ya no está tan claro como antes de qué manera se va a hacer rentable la vivienda que se construya.
El camino hacia la industrialización
El foco de Bandrés y de CICA Clúster está puesto en la industrialización del sector, que ven como un futuro al que hay que empezar a adaptarse ya para no quedarse atrás.
“El sector sabe que tiene que ir buscando una fórmula de industrializar la vivienda, pero eso es muy fácil decirlo y menos fácil hacerlo”, comenta el presidente.
Foto generada con IA sobre lo que debería ser la construcción industrializada en unos años. CICA.
Bandrés destaca que es necesario diferenciar bien entre usar componentes industrializados e industrializar verdaderamente el sector. Para él, la transformación debe empezar por la propia estructura productiva del sector.
Se espera que esta industrialización propicie un sector “cargado de datos, de información de cuánto cuesta el producto, de cómo lo puede colocar el mercado y qué está aceptando. Ahí es donde se tiene que producir un salto muy cualitativo en los próximos años”.
Para el presidente debe evolucionar incluso la forma de entender la actividad y considera que el sector tendrá que empezar a hablar más de producto que de promoción. A partir de ahí, se podrá empezar a industrializar el producto, entendiendo qué componentes se necesitan, quién lo va a diseñar y cuál es el camino para conseguirlo.
Actualmente las diferentes empresas que hacen piezas industrializadas lo hacen a medida, algo que es muy costoso. Por ello, la apuesta de Bandrés es buscar una estandarización “que no significa hacer edificios soviéticos”, matiza, sino optimizar la forma de construir aplicando el diseño.
Con la industrialización que defienden desde CICA, se podrá construir “con unos parámetros de exactitud muy semejantes a lo que es la fabricación de cualquier elemento industrializado”. Además, el diseño de productos milimetrados y con anclajes no permitirá que la mano de obra manipule el componente industrializado.
Con esto se van a poder conseguir mejoras evidentes, como por ejemplo, que el 90% de los edificios tengan un consumo energético muy reducido. Un objetivo muy complicado en la construcción tradicional y que la industrialización convierte en una cuestión coherente.
CICA Clúster como brújula del cambio
CICA Clúster nació hace poco más de un año y, según datos facilitados por el Clúster Manager, Antonio Gargallo, ya cuenta con más de 70 socios, entre los que se encuentran todos los colegios profesionales, la Confederación de Empresarios de la Construcción y empresas con actividad en el sector.
Un dato con el que están muy satisfechos ya que, en cuanto a número de socios, son el cuarto clúster más grande a nivel nacional, entre los clústeres de la construcción, y el quinto de Aragón. Algo que también pone en evidencia la confianza del sector aragonés en el proyecto de CICA y su voluntad por avanzar hacia el cambio.
“Todo el mundo entiende que la música tiene que cambiar, la dificultad va a estar en ponerle la letra esa música”. Para ello, desde CICA Clúster creen que debe producirse un entendimiento entre los agentes del sector.
“Somos un sector bastante atomizado entre diferentes figuras, cada una con su papel, pero todos somos conscientes de que eso nos lleva a una situación de menor nivel de trabajo”.
Así, CICA pretende posicionarse como el nuevo agente del sector que agrupe a todas las figuras, yendo más allá de una asociación convencional. “Queremos ser el nexo de unión y de diálogo que exista con las administraciones”, señala Bandrés.
De esta manera, además de agrupar a todos los agentes y crear un discurso transversal que incluya la perspectiva técnica y la del promotor, podrán hablar de forma más fluida con las administraciones para adaptar las normativas a la nueva forma de construir.
Según Bandrés, muchas de las regulaciones actuales fueron pensadas para una construcción tradicional y artesanal, por lo que la evolución hacia un sistema industrializado requerirá también una adaptación de los marcos normativos y técnicos.
Además de este trabajo de coordinación y divulgación, el clúster quiere impulsar proyectos concretos que sirvan para demostrar la viabilidad del modelo. Uno de ellos es la construcción de un edificio de seis viviendas con componentes industrializados que servirá de ejemplo práctico para el sector.
Es un proyecto que esperan que sirva para que “en lugar de hablar de sueños, empecemos a tocar pequeñas realidades” y que tanto administraciones como agentes del sector vean que es factible llevar a cabo este tipo de proyectos.
La iniciativa también busca acercar el mundo de los fabricantes de componentes y el de los diseñadores y promotores, que según Bandrés, actualmente avanzan de forma paralela. Esto se debe a que los fabricantes no desarrollan catálogos ante la incertidumbre de lo que demandará el mercado, mientras que diseñadores y promotores aún no tienen soluciones estandarizadas sobre las que apoyarse.
Por todo ello, el presidente de CICA Clúster sabe que el proceso no será rápido y avisa que “el sector tiene que tener paciencia”. En un momento en el que las prisas y la inmediatez son lo que demanda todo el mundo, el proyecto de la entidad pasa por asegurarse de que la solución “sea factible”.