Segundo Rite, jefe del servicio de Neonatología del Hospital Miguel Servet.

Segundo Rite, jefe del servicio de Neonatología del Hospital Miguel Servet. E.E

En colaboración con

Marcas Ñ

La donación de leche materna, un 'medicamento' que salva vidas: "Hay niños que van a estar muy agradecidos"

Segundo Rite, jefe del servicio de Neonatología del Miguel Servet, destaca su colaboración con el Banco de Sangre para conseguir leche materna donada.

Más información: Anna Ibar, donante de leche materna: “Estoy orgullosa, me reconforta saber que puedo ayudar a otros niños”

Publicada
Actualizada

En las unidades de cuidados intensivos de neonatología, cada gesto cuenta y cada decisión puede marcar la diferencia.

En este contexto, la donación de leche materna se ha convertido en una herramienta clave de supervivencia para el desarrollo de bebés prematuros.

Así lo explica Segundo Rite, jefe del servicio de Neonatología del Hospital Miguel Servet. "La leche materna es el alimento ideal para cualquier recién nacido", afirma el doctor, subrayando además que sus beneficios "no son cuestionables".

La prioridad, por supuesto, es la leche de la propia madre. Sin embargo, hay veces que no es posible obtenerla o conseguir suficiente cantidad. "Ahí es donde entra en juego la leche de donante", remarca.

En el caso de los bebés prematuros, esta necesidad es aún mayor, ya que estos efectos positivos son más claros: "Hemos visto que hay beneficios adicionales muy importantes, relacionados con el riesgo de mortalidad y con la prevención de enfermedades graves", explica.

Entre estas complicaciones, el doctor Rite ha destacado la "enterocolitis necrosante", una patología intestinal severa que afecta especialmente a los recién nacidos menos desarrollados.

En este contexto, la leche materna de la propia madre (y en su ausencia o escasez, la leche materna donada), juega un papel decisivo. "Es un recurso que favorece la adaptación de su intestino y reduce riesgos, por eso es crucial", señala Rite.

Banco de sangre, la red que facilita la donación

El éxito del programa en nuestra comunidad no sería posible sin la colaboración con el Banco de Sangre y Tejidos de Aragón, con el que llevan trabajando desde hace 15 años. "Estamos muy contentos con la organización de todo el proceso", destaca el jefe de Neonatología.

A diferencia de otros territorios, en Aragón el sistema está diseñado para facilitar al máximo la participación de los donantes. Esta logística, junto con la implicación de profesionales de atención primaria como matronas, pediatras y enfermeras, ha permitido alcanzar "una tasa de donación muy positiva".

El especialista asegura que la cantidad de leche recibida "ha aumentado significativamente en los últimos años". Esto ha permitido ampliar sus usos.

"Hoy en día, a un niño prematuro que recibe leche de donante se la podemos mantener al menos hasta el kilo ochocientos gramos de peso. Eso antes era impensable", explica.

Impacto directo

Más allá de los datos, Segundo Rite ha querido lanzar un mensaje claro a las madres en lactancia: donar puede marcar una diferencia real.

"Cuando tienes un excedente de leche y no sabes qué hacer con él, donarlo siempre es una opción. Hay niños que van a estar muy agradecidos", valora.

El impacto es especialmente notable en bebés prematuros. Por ello, el doctor también quiere agradecer a todas esas madres donantes que ya lo hacen, y animar a las nuevas a que se sumen a la causa: "Es un gesto altruista que cambia vidas".

Así, la leche donada adquiere un valor casi terapéutico. "Se ha convertido casi en un medicamento para estos niños, porque, ciertamente, salva vidas", concluye Rite.