Enrique Pueyo, alcalde de Aínsa, y unos pisos a la venta en la localidad. E.E
Enrique Pueyo, alcalde de Aínsa, sobre los nuevos impuestos a viviendas vacías: "Queremos que se pongan en alquiler"
Las casas desocupadas durante más de dos años pagarán hasta el doble de impuestos a partir de 2026.
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El Ayuntamiento de Aínsa-Sobrarbe ha decidido poner mano dura a las viviendas vacías. A partir de 2026, los propietarios que tengan pisos cerrados durante largos periodos de tiempo pagarán más impuestos.
El objetivo es claro y fácil de entender: que esas casas se alquilen y haya más vivienda disponible para quienes quieren vivir en el pueblo todo el año.
La medida fue aprobada por unanimidad en el pleno municipal y supone modificar el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI).
"Queremos motivar a los propietarios a ponerlas en alquiler y mejorar la situación de falta de vivienda para larga estancia", explican desde el ayuntamiento.
Una vivienda que lleve más de dos años vacía, sin una causa justificada, será considerada "permanentemente desocupada" y tendrá un recargo en el recibo.
¿Cómo sabrá el Ayuntamiento si una vivienda está vacía?
El criterio será el consumo de agua. Si durante dos años seguidos el contador no registra más de cinco metros cúbicos de agua en alguno de los trimestres, la vivienda se considerará vacía. A partir de ahí, llegarán los recargos.
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Más de dos años vacía: el IBI sube un 50%.
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Más de tres años vacía: el recargo será del 100%, es decir, se paga el doble.
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Si el propietario tiene dos o más viviendas vacías durante más de dos años, el recargo podrá llegar al 150% en cada una.
El alcalde de Aínsa-Sobrarbe, Enrique Pueyo, recuerda que el problema de la vivienda no es nuevo en el Pirineo. "Llevamos diez años trabajando en este tema desde muchas perspectivas", explica.
En ese tiempo, el Ayuntamiento ha rehabilitado viviendas para alquilarlas, ha limitado los pisos turísticos y ha cedido suelo y ayudas para construir 22 viviendas de alquiler social.
"Esta nueva medida busca seguir avanzando en la solución a un problema que ya es endémico: hay mucha gente que quiere vivir aquí, pero pocas casas disponibles para larga estancia", señala Pueyo.
Nuevos impuestos
Junto al recargo a las viviendas vacías, el Ayuntamiento ha aprobado otras subidas. El recibo mínimo del agua aumentará hasta los 20 euros y el consumo elevado será más caro.
La tasa de basuras se fija en 104 euros al año por vivienda, con un importe mayor para las destinadas a uso turístico.
La tasa de basuras de Aínsa se incrementa en 2026. Ayuntamiento de Aínsa
También sube el precio del aparcamiento en los parkings de Aínsa, que pasa de tres a cuatro euros al día.
Según el alcalde, esta tasa recauda más de 330.000 euros al año y sirve para mantener el municipio y financiar inversiones. "Quienes nos visitan también deben colaborar en el mantenimiento de un municipio grande y disperso", afirma.
Por último, se actualizan las tarifas por ocupar la vía pública con terrazas, mesas y sillas, especialmente en las zonas más concurridas.
Desde el Ayuntamiento insisten en que no se trata solo de recaudar más, sino de ordenar el uso del espacio y mejorar los servicios. "Queremos poner viviendas a disposición de las personas que desean venir a vivir aquí y aprovechar aquellas que hoy están infrautilizadas", concluye Pueyo.
La esperanza del consistorio es que, poco a poco, estas medidas ayuden a aliviar la escasez de vivienda y a bajar la tensión en un mercado que ahora mismo, en Aínsa y en gran parte del Pirineo, "vive una situación crítica".