Marina (en el centro) junto a las primeras participantes de sus talleres de joyería
Marina, emprendedora ucraniana en Zaragoza: "Me ha costado tres años abrir mi negocio por los gastos"
Marina Yadrevska ha cumplido su sueño de abrir un taller de joyería de esmalte al fuego en la calle 5 de marzo de Zaragoza.
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Venir a un país desconocido, sin saber hablar su idioma y con apenas una mochila donde se ha empaquetado toda tu vida parece una situación que solo pasa en las películas. Sin embargo, es la historia de Marina Yadrevska, una mujer ucraniana que desde marzo de 2022 tuvo que salir corriendo de su casa en su país por la guerra.
No fue un camino de rosas ni para ella ni para su hija que le tocó vivir semejante odisea con apenas 12 años: un bus interminable de horas, casas temporales y una incertidumbre de qué sería de ellas. Desde que llegaron a Zaragoza tuvieron que adaptarse al idioma, a las costumbres y, sobre todo, plantear un nuevo mapa de vida para salir adelante.
Esta madre soltera de 39 años lleva a pie de cañón desde entonces. Así compagina su trabajo en Adif gracias a sus estudios como ingeniera en Ucrania con su pasión por la joyería. "He tenido que empezar desde cero en España", explica. Esta mujer vio truncado su negocio de joyas de esmalte al fuego que tenía desde 2014 en Ucrania por la guerra, ya que tuvo que salir del país.
Pulseras de la Virgen del Pilar hechas en el taller de Marina
Confiesa que en estos momentos tiene que compaginar ambos trabajos para salir adelante porque ella misma admite a este diario que "los gastos son muy altos" debido al pago del alquiler de su vivienda, el local y vivir el día a día. De esta manera, en un inicio comenzó su negocio de manera online a través de su página de Instagram.
Este sueño que se materializaba como imposible desde el pasado 1 de octubre ya es una realidad: "Me ha costado tres años y medio desde que estoy en España", confiesa. Aunque es cierto que se tiene que apoyar en otras dos amigas ucranianas para poder asumir el precio del local ubicado en la calle 5 de marzo número 18.
Según cuenta, el local está enfocado en proporcionar clases para hacer joyas con esmalte fuego, una técnica "muy antigua, compleja y al mismo tiempo fascinante" que "pocos joyeros hacen": "Durante tres o cuatro horas les enseño cómo se realiza mientras ellas mismas pueden hacerlo", comenta. No solo eso, sino que busca una reunión entre amigas y crear buenos nexos entre los que acudan.
El local ya ha abierto sus puertas con su primer taller enfocado a mujeres ucranianas. El mero hecho de llegar a poder hacerlo lo consideró como un "éxito" ya que las ganas de abrir, enseñar y mostrar su arte lo son todo para ella.
Así, ya tiene fecha para el próximo: "El 18 de octubre habrá uno para todo el mundo que hable español y quiera venir", comenta contenta. De esta forma, va a enfocar talleres en su lengua nativa y en español para que sea más fácil comunicarse y está enfocado en todas las edades.
"Estoy contenta porque además a mí me gusta mucho enseñar. No solo me encanta crear joyas sino también enseñar y quiero mostrar que es una técnica muy interesante y muy mágica", confiesa emocionada.