Hugo Pinilla, en el Cádiz - Real Zaragoza

Hugo Pinilla, en el Cádiz - Real Zaragoza LaLiga

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El Real Zaragoza late con el corazón de Hugo Pinilla: "Sé que mi madre me sigue apoyando y que estará muy orgullosa"

El joven canterano, de 19 años, fue la gran sorpresa en el 11 de David Navarro cinco días después del fallecimiento de su madre.

Más información: La varita de David Navarro mantiene su magia y el Real Zaragoza consigue un triunfo para soñar con el milagro (0-1)

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David Navarro, técnico interino del Real Zaragoza, pidió a su plantilla que jugara con el corazón en Cádiz. A 8 puntos de la permanencia y tras un terremoto absoluto en la estructura deportiva del club, el equipo afrontaba la primera de las 14 finales que le restan para soñar con la salvación en el fútbol profesional, consciente de que, más que lo futbolístico, iba a primar lo emocional.

En ese juego de emociones, Navarro tenía un nombre marcado en rojo, el de Hugo Pinilla. El joven canterano, de 19 años, perdió a su madre el pasado domingo, una profesora del Colegio Romareda muy querida por sus alumnos, compañeros y amigos.

Pese al mazazo, el joven mediapunta siguió entrenando, salvo el día del entierro, en el que estuvo acompañado por toda la plantilla del Real Zaragoza y el Deportivo Aragón.

El día antes del partido, Navarro ya avisó de que tenía pendiente una charla con él para ver cómo se encontraba y, si estaba anímicamente apto, viajaría hasta Cádiz.

Pero el técnico tenía guardado para él un papel protagonista. Pinilla iba a ser titular por primera vez con su Real Zaragoza, después de haber tenido una participación prácticamente testimonial con Gabi y Sellés, con quienes solo viajaba para hacer turismo por los banquillos de España.

El técnico, buen conocedor de todo el emergente talento aragonés, sabía todo lo que podía darle Pinilla al equipo, con una calidad como pocas con el balón en los pies y, sobre todo, una entrega y sacrificio al servicio del escudo que lleva en el corazón.

“Si hablo de Pinilla, igual me pongo a llorar. Tiene una personalidad muy fuerte, incluso jugando sufriendo. Va a ser un jugador muy importante en el Real Zaragoza, si le respetan las lesiones y tiene un poco de suerte. Le he dicho 'tío, sé tú, aprieta en defensa y disfruta en ataque'. Al principio le iba a superar el ritmo, pero lo ha hecho bien. Aún nos puede dar más. Se tiene que seguir exigiendo. Estoy muy contento con él”, decía el entrenador al finalizar el partido.

Aunque el momento más emotivo llegaría más tarde, cuando, con la gran personalidad y entereza que le caracteriza, quiso comparecer ante los medios para celebrar la victoria y dedicársela a su madre.

“Ha sido la peor semana de mi vida, con una noticia horrible, pero sé que ella me sigue apoyando y que estará muy orgullosa. Ha sido una victoria muy importante para el equipo”, empezaba Pinilla.

El joven, estudiante de Medicina, quiso tener palabras para su padre y su hermana, “las dos personas más importantes de mi vida”, a quienes garantizó que iban a salir adelante, “como mi madre querría”, dejando una frase para el recuerdo: “La vida es para los valientes”.

“Durante el día piensas en la trágica noticia, pero sé que ella quiere que esté feliz. Estos días van a ser duros, pero, en cuanto entras al campo, hay un compromiso con la afición y debes aprovechar la oportunidad. A darlo todo y conseguir una victoria que nos da vida”, continuaba el joven canterano.

El nombre de Pinilla es de sobras conocido para el público asiduo a la Ciudad Deportiva y seguidor de la cantera zaragocista, considerado como una de las joyas a pulir para el futuro del club. Irrumpió en el Juvenil A a la sombra de otro talento, Jano Monserrate, pero su traspaso al Atlético de Madrid le abrió el rol que el fútbol de sus botas le tenía guardado.

Blindado por el club con contrato hasta 2028, en su último año como juvenil ya fue más que protagonista en el Deportivo Aragón, con cinco goles en su primera incursión en Segunda RFEF, muchos de ellos de muy bella factura y calidad.

Porque, por muy mal que esté el Real Zaragoza, la cantera siempre aparece como el faro que debe guiar los designios del club ya sea en Segunda División o en Primera RFEF.

Como antes hicieron los Francés, Francho, Iván Azón, Pau Sans o Liso, la semana pasada fue Lucas Terrer quien, pese a la derrota ante el Burgos, dejó su impronta en el césped del Ibercaja Estadio, que ya quiere ver la próxima semana ante el Almería más de un Hugo Pinilla que ha venido para quedarse.