Rober González, en su debut con el Real Zaragoza LaLiga
A Sellés se le acaban los milagros: el Albacete saca los colores a un Real Zaragoza que no da para más
El Real Zaragoza se hunde sin contundencia defensiva ni capacidad ofensiva y urge una revolución a dos días del cierre del mercado.
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Naufragio total del Real Zaragoza y serio aviso a Txema Indias a poco más de 48 horas de que finalice el mercado. El Albacete destapó todas las carencias, y son muchas, de una plantilla a la que Rubén Sellés le devolvió a la vida, pero que se irá fuera del fútbol profesional si no se somete una verdadera revolución en 2 días. Después de 2 empates en casa, el equipo aragonés cae por 2-0 en el Belmonte mostrando, de nuevo, su peor cara, la de un hundimiento que parece irremediable con estas piezas en el césped.
Seis novedades presentó Rubén Sellés en el 11 titular en el Carlos Belmonte, tres de ellas en defensa, con la entrada de Aguirregabiria, Tachi y la sorpresa de Juan Sebastián como improvisado lateral zurdo. El técnico también daba entrada a Paul Akouokou, el debutante Rober González y Sebas Moyano en el medio, ante un Albacete con dos exzaragocistas como Fran Gámez y Jesús Vallejo en la zaga manchega.
El Albacete venía con la fecha hacia arriba y dos victorias consecutivas tras la proeza de eliminar al Real Madrid en Copa del Rey y antes de medirse al Barcelona. Y quisieron sembrar dudas en el Real Zaragoza desde el primer momento, más enchufados y con más verticalidad en sus llegadas por bandas.
Y así llegó el primero de la tarde para los manchegos ante la pasividad un día más de una defensa aragonesa que hace aguas y que sigue sin refuerzos a 31 de enero. Un centro de Valverde se paseó por todo el área aragonesa sin oposición, llegó a Fran Gámez, que puso un caramelito a la entrada solo y demasiado fácil de un Agus Medina que solo tenía que rozar el balón para superar a Andrada en área pequeña.
Quiso reaccionar el Zaragoza, pero el Albacete estaba mucho más vivo y olía sangre cada vez que llegaba a tres cuartos de campo y tenía la oportunidad de poner cualquier centro lateral, con la falta de contundencia de Tachi e Insua y de un centro del campo inexistente con Guti y Akouokou. Agus Medina estuvo a punto de marcar el segundo tras otro centro de Víctor Valverde que milagrosamente no cogió portería.
El Zaragoza volvía a regalar una primera parte por la incapacidad de una plantilla nula de calidad por todos los costados, y que la Dirección Deportiva de Txema Indias no ha sabido arreglar en 31 días de mercado. Bastante ha hecho Rubén Sellés logrando que este equipo pueda soñar con la permanencia, pero será un objetivo imposible de cumplir si no se le proporcionan las herramientas para ello, un deber del club que no se ha hecho a falta de 48 horas para fichar.
Comenzó el Zaragoza a comparecer alrededor de la media hora de la primera parte, únicamente acumulando pases sin profundidad y sin la chispa, luz y movimientos que caracterizaron al equipo durante ese final de noviembre para la esperanza. Francho, hoy muy desacertado con balón, intentó buscar a Kodro desde línea de fondo, pero el delantero hizo el desmarque al segundo palo cuando la jugada pedía ir al primero.
Segunda parte
Al contrario que hace una semana ante el Castellón, hoy no hizo cambios Rubén Sellés en su equipo en el paso por vestuarios. El Zaragoza pareció salir con más intención de presionar arriba, pero solo conseguía dejar más espacios a las contras de un Albacete demasiado cómodo.
Sí hizo los cambios a los cinco minutos, cuando -para colmo- Kenan Kodro dijo basta por molestias físicas y Sellés introdujo en su lugar a Sinan Bakis, junto a Saidu, por Insua, y Keidi Bare, por Akouokou. El delantero turco tuvo la primera (y casi única) gran ocasión del Zaragoza, al caerle un balón dentro del área y sin oposición, pero solo supo probar fuerte al muñeco, a donde estaba Mariño.
Del posible empate, a la sentencia del Albacete. Valverde le ganó fácilmente la espalda a Aguirregabiria en un balón largo y la puso aún más fácil a la llegada de un Jefté que, sin oposición, sí supo ajustarla al palo para pillarle a contrapie a Andrada y anotar el 2-0.
Si algo podía mantener la esperanza del Zaragoza es verse cerca en el marcador, pero el 2-0 acabó de destapar todas las carencias de una plantilla mal confeccionada desde verano. Andrada evitó el 3-0 en otro caramelito de Fran Gámez -exzaragocista al que no se quiso renovar en 2024- al segundo palo que Jefté no pudo dirigir a un lado.
Solo Sellés sabrá si el 11 inicial era más un mensaje de socorro a Txema Indias para que se ponga las pilas en los últimos días de mercado, pero lo cierto es que el equipo titular y los cambios evidenciaron todas las carencias de una plantilla. Sin lateral izquierdo, Moyano por el nulo rendimiento de Valery (hoy sin minutos), Saidu en defensa por falta de centrales, Akouokou desaparecido, 40 minutos para Bakis, Lucas Terrer antes que Toni Moya…
No tuvo historia el partido durante la última media hora, en la que el Albacete solo dejó correr el reloj ante un Real Zaragoza incapaz. Si el Albacete acertaba en el último pase llegaría el tercero, y, si no, sabían que el partido se acabaría con 2-0. El equipo aragonés no tuvo ni fe ni fútbol para intentarlo tras el mazazo del segundo gol, dejando un serio aviso: la salvación del club está en juego en lo que pase hasta la medianoche del próximo lunes.