Carolina Gallego.

Carolina Gallego. BAMBAM COMUNICACION

Zaragoza

Carolina abre un nuevo negocio en el centro de Zaragoza: "Empezar desde cero implica muchísimo trabajo"

Garban Woman Lab, el primer estudio especializado en barre, abre sus puertas en la calle Pedro María Ric.

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Zaragoza suma un nuevo espacio dedicado al entrenamiento, aunque con una propuesta muy lejos del gimnasio tradicional.

Se trata de Garban Woman Lab, el primer centro especializado íntegramente en ‘barre’ en la capital aragonesa. Una disciplina inspirada en el ballet que combina fuerza, movilidad, control corporal y trabajo postural.

Detrás de este nuevo proyecto está Carolina Gallego, una joven zaragozana que se ha lanzado a la aventura con este nuevo negocio.

Eso sí, Garban Woman Lab va más allá de ofrecer un lugar donde hacer ejercicio.

"Quería crear un lugar en el que entrenar no fuese simplemente venir a hacer ejercicio, sino regalarte un momento para ti, cuidarte, sentirte fuerte y, al mismo tiempo, formar parte de una comunidad", cuenta en una entrevista con EL ESPAÑOL DE ARAGÓN.

Carolina Gallego en Garban Woman Lab.

Carolina Gallego en Garban Woman Lab. BAMBAM COMUNICACION

La idea surgió también al detectar un hueco en la oferta deportiva de la ciudad.

El ‘barre’ es una disciplina que cada vez despierta más interés, pero todavía resulta desconocida para muchas personas. "Vimos que en Zaragoza todavía no existía un centro dedicado íntegramente a esta disciplina, así que nos pareció una oportunidad para traer algo diferente a la ciudad", explica.

¿Qué es el ‘barre’?

Aunque sus movimientos tienen una clara inspiración en el ballet, no hace falta tener experiencia previa como bailarina. Las clases utilizan principalmente el peso corporal y pequeños elementos como bandas, pesas ligeras o pelotas, además de la tradicional barra como apoyo.

"El barre es un entrenamiento inspirado en el ballet, pero no es necesario haber hecho ballet para practicarlo. De hecho, una de las cosas que más nos gusta es que es accesible para todo tipo de mujeres", explica Gallego.

Garban Woman Lab.

Garban Woman Lab. BAMBAM COMUNICACION

El trabajo combina ejercicios de fuerza y resistencia muscular con movimientos procedentes del ballet, el pilates y el entrenamiento de movilidad y postura. Una mezcla que puede resultar engañosa a primera vista. "Desde fuera pueda parecer delicado o incluso sencillo, pero las clases tienen mucha intensidad", asegura Carolina.

El objetivo es trabajar especialmente la musculatura profunda y mejorar aspectos como la fuerza, la estabilidad, el equilibrio, el control corporal y la postura. Piernas, glúteos y abdomen tienen un papel protagonista, aunque también se trabajan brazos, espalda y la musculatura estabilizadora.

Garban Woman Lab apuesta, además, por una propuesta sencilla, pues tienen una única modalidad, ‘barre’.

"Puede parecer que ofrecer una única clase es limitar la oferta, pero para nosotras es precisamente lo contrario. Queremos especializarnos y hacer muy bien una cosa", señala.

Garban Woman Lab

El centro, ubicado en la calle Pedro María Ric 26, cuenta con tres profesoras, con formación en disciplinas como danza clásica, pilates y barre.

Garban Woman Lab.

Garban Woman Lab. BAMBAM COMUNICACION

Las clases se organizan en tres sesiones diferentes cada semana. La de los lunes se repetirá los martes; la del miércoles, los jueves; y la del viernes, los sábados. Así, las alumnas podrán conocer distintas sesiones o repetirlas para trabajar con mayor precisión los movimientos.

Otra de las particularidades estará en la forma de reservar.

No habrá una clase fija asignada para cada persona, sino bonos mensuales de cinco, nueve o clases ilimitadas. Las reservas se gestionarán mediante una aplicación, de manera que cada alumna pueda adaptar sus entrenamientos a su propia agenda.

Los precios parten de los 55 euros por cinco clases al mes, pasan por los 75 euros de nueve clases y llegan hasta los 95 euros de tarifa ilimitada.

El horario también busca facilitar esa flexibilidad, con clases desde las 7.00 de la mañana, opciones al mediodía y sesiones por la tarde hasta las 21.30 horas, además de actividad los sábados por la mañana.

El proyecto llega con ilusión, pero también con los nervios propios de cualquier nuevo negocio.

"Por supuesto que da vértigo", reconoce Carolina.

"Está siendo un proceso muy intenso, pero también muy emocionante. Abrir un negocio desde cero implica muchísimo trabajo y muchísimas decisiones", explica.

Aun así, tiene claro qué quieren construir. "No queremos abrir simplemente un centro de barre; queremos crear un lugar al que las mujeres tengan ganas de venir, donde puedan entrenar, cuidarse, conocer a otras mujeres, hacer planes y sentirse parte de algo".

Esa es, precisamente, una de las claves de Garban Woman Lab. Que el entrenamiento sea solo una parte de la experiencia. "Queremos que el entrenamiento se adapte a la vida de cada mujer y no que la vida tenga que adaptarse al entrenamiento", resume Carolina.

Y con esa filosofía arranca este nuevo espacio en Zaragoza, que busca que cada clase sirva no solo para salir más fuerte físicamente, sino también para desconectar durante un rato y volver a casa con la sensación de haberse dedicado un tiempo a una misma.

"Si conseguimos que una mujer salga de Garban Woman Lab sintiéndose un poquito más fuerte, más segura y con más ganas de comerse el mundo, para mí todo habrá merecido la pena", termina.