La plaza del Pilar, antes (a la izquierda) y después (a la derecha) del trabajo de las brigadas municipales.

La plaza del Pilar, antes (a la izquierda) y después (a la derecha) del trabajo de las brigadas municipales. E.E Zaragoza

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Así se limpiaron las virales montañas de basura en Zaragoza tras la victoria de España en el Mundial

Hasta 30 servicios de las brigadas municipales de limpieza cambiaron su ruta para congregar esfuerzos en la plaza del Pilar.

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La celebración de la victoria de La Roja en Zaragoza dejó una imagen histórica de la plaza del Pilar que dio la vuelta al Mundo a través de las redes sociales.

Y es que, lo sucedido el pasado domingo en el salón de los zaragozanos no se había visto hasta ahora en la capital de Aragón, a excepción de grandes conciertos o en el pregón de Fiestas.

No solo porque se congregaron más de 32.000 personas en el salón de los zaragozanos, sino porque -tras el jolgorio- el entorno quedó hecha un campo de batalla.

Botellas, bolsas de plástico y otros restos fueron el resultado de una celebración por todo lo alto. También el motivo de que muchos ciudadanos no pudieran pasar por la zona y de que los que se atrevieron pasaran casi de puntillas por todos los obstáculos que los aficionados dejaron en la plaza.

Y anda que no es grande la plaza del Pilar, con sus aproximadamente 24.000 metros cuadrados que la hacen una de las más extensas de Europa y que el pasado domingo fueron ocupados por kilos y kilos de basura.

Una segunda cara de la victoria de España en la capital de Aragón que, en cuestión de horas dejó de existir gracias a los equipos de limpieza pública, que no dejaron ni una sola prueba de lo ocurrido aquella noche.

Hasta 30 servicios modificados

No fue una tarea fácil. Desde FCC aseguran que tuvieron que modificarse hasta 30 servicios de las brigadas. La mayoría de ellas durante el turno de la noche, aunque otros eran trabajadores de mañanas.

Esto supone que, en lugar de ir a sus ubicaciones habituales, dejaron todo por unas horas para centrarse en limpiar a fondo el corazón de la ciudad.

En total, unas 40 personas trabajaron sin parar durante horas para lograr eliminar los restos de la fiesta, que se extendieron también por otros grandes puntos en el centro de la ciudad (como plaza España o el paseo de la Independencia).

Y, así, tras un intenso trabajo, nada quedó de lo que hacía unas horas antes había sido una celebración por todo lo alto, con una gran resaca en forma de restos.