Personas sin hogar durmiendo en el parque Bruil de Zaragoza.

Personas sin hogar durmiendo en el parque Bruil de Zaragoza. E.E Zaragoza

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La izquierda tilda de "odio al pobre" las multas por dormir en la calle en Zaragoza y Vox celebra el paso a "la convivencia"

Los partidos de la oposición han reaccionado a la nueva ordenanza cívica en la que trabaja el Ayuntamiento.

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La nueva ordenanza Cívica en Zaragoza ya ha recogido la reacción (y las protestas) de los distintos grupos políticos municipales.

Desde el PSOE aseguran que, la alcaldesa Natalia Chueca "nos trae una ordenanza que, lamentablemente, no ha sido objeto de acuerdos, diálogo y consenso, ni con los grupos políticos ni con las asociaciones de vecinos, algo a lo que ya nos tiene acostumbrados, por otra parte, este Gobierno", ha criticado la portavoz, Lola Ranera.

Asegura así que, pese a las demandas durante estos años, "Chueca trae un texto articulado que recoge cuestiones que tienen que ver más con la ideología que con la necesidad de regular la convivencia cívica en la ciudad". Se ha referido así a las posibles sanciones a personas sin hogar, algo que, dice, es "totalmente injusto, indigno e inmoral".

"¿De verdad se cree Natalia Chueca que esas personas que duermen en la calle van a poder pagar una sanción de 3.000 euros? ¿No entiende Chueca que si tuvieran ese dinero estarían viviendo en una casa?", ha cuestionado la socialista.

"Es otro ejemplo más de la Zaragoza irreal en la que vive nuestra alcaldesa, cuya ideología, lamentablemente, se acerca cada vez más a la de su socio de gobierno, la ultraderecha, a Vox", ha lamentado Ranera.

Por esta y por otras muchas cuestiones, ha asegurado que desde su grupo van a estudiar "a fondo" esta ordenanza y ha confirmado que presentarán "todas las aportaciones que consideren necesarias" para mejorar la norma local. "Será la alcaldesa la que deba decidir si quiere llegar a consensos y acuerdos o prefiere seguir haciendo demagogia e ideología de ultraderecha como hasta ahora", ha concluido.

Desde Vox, sin embargo, su valoración ha sido "positiva". De hecho, han celebrado que "por fin se dé el paso hacia una Ordenanza Cívica", puesto que consideran que "Zaragoza necesita herramientas claras para proteger la convivencia, el respeto al espacio público y los derechos de los vecinos frente a conductas incívicas que degradan nuestros barrios".

En este sentido, recuerdan que esta iniciativa "parte de una propuesta de Vox" que presentó -mediante una moción en el pleno de mayo de 2025- para impulsar la redacción de una ordenanza de este tipo. Esta fue aprobada con los votos de PP y Vox. Por esto, aseguran "congratularse de que el equipo de Gobierno haya asumido una propuesta de Vox y, sobre todo, de que se cumplan los acuerdos aprobados por el Pleno", algo que "no siempre sucede", ha considerado la portavoz del grupo, Eva Torres.

Además, Torres ha mostrado también su satisfacción en otras cuestiones "fundamentales para la seguridad en los espacios públicos". Se ha referido así a la obligatoriedad de identificarse descubriendo el rostro para acceder al Ayuntamiento de Zaragoza, tal y como solicitó su grupo el pasado mes de febrero ante "el incremento de vestimentas y prendas sin arraigo en España, como el niqab o el burka, que impiden objetivamente una identificación visual".

Un requisito "imprescindible"

Identificación visual del rostro que, dicen, "resulta un requisito funcional imprescindible vinculado a la verificación de la identidad del usuario, la prevención de suplantaciones y a la seguridad de personas y bienes".

Por su parte, desde Zaragoza en Común aseguran que la nueva ordenanza cívica de la alcaldesa es "un paso más en una agenda ideológica basada en renunciar a mejorar los barrios, a la mediación comunitaria y a la convivencia, para sustituirlas por medidas meramente punitivas compradas directamente del manual de la ultraderecha, como ya vimos con el debate del burka".

"Es totalmente absurdo, y un ejemplo claro de odio al pobre, plantear sanciones a personas que ni siquiera tienen un lugar donde dormir. No quieren solucionar ningún problema: solo recaudar a costa de quienes menos tienen", denuncian.

Así, la portavoz del grupo, Elena Tomás, asegura que se trata de una ordenanza que "no busca convivir mejor, sino pagar las ínfulas hollywoodienses del Distrito 7 y proyectos como la Nueva Romareda a base de multas a los vecinos y vecinas de Zaragoza". Ha criticado que "el 'yo invito, tú pagas' que tanto criticaban ahora lo aplican con entusiasmo… pero pasando la factura a toda la ciudad".