Procesión infantil del Colegio Escolapias Calasanz

Procesión infantil del Colegio Escolapias Calasanz E. E.

Zaragoza

La procesión de pequeños cofrades y manolas enternece Zaragoza: "Es la mejor de toda la Semana Santa"

Los alumnos de Infantil del Colegio Escolapias Calasanz han protagonizado la XIV edición de su tradicional procesión.

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No ha habido ningún padre o abuelo que se haya querido perder este momento. Móviles preparados para inmortalizar el momento en el que sus hijos o nietos comenzarán a procesionar en la ya más tradicional procesión del Colegio Escolapias Calasanz.

Desde hace XIV ediciones, no hay inicio de Semana Santa sin que los más pequeños de la Escuela Infantil salgan y realicen su entrañable procesión a los alrededores de su centro educativo. Así, pequeños cofrades, manolas o porteadores se han dado lugar en la plaza de San Roque.

Muy inquietos y con muchas ganas de tocar se mostraban los pequeños de Infantil con su propia indumentaria hecha a mano a base de bolsas de basura blancas y azules y sus tambores de juguete que han tocado igual de fuerte que cualquiera.

Minutos previos a comenzar, algún que otro padre daba órdenes: "¡Mateo, toca bien fuerte!" Una misión que se ha tomado muy en serio este pequeño que abría la procesión desde la plaza Salamero.

Los abuelos no se han querido perder la ocasión y a más de uno se le ha caído la baba o una sonrisa de oreja a oreja mientras no perdía de vista a su nieto. "Es la mejor procesión de la Semana Santa”, expresaba Mercedes a las puertas del colegio para ver a su nieta Sara.

Otros no corrían con la misma suerte ya que más de algún padre ha tenido una misión difícil y expresaba que "aún no he visto a mi chica entre tanta gente". Y es que los padres estaban entregados, los curiosos no se han querido perder la ocasión y los móviles estaban bien arriba para tener el momento entre sus recuerdos.

"Es un día que se vive con mucha ilusión y muchas ganas", confesaba Bilma madre de dos pequeños, Adrián y Salma. Esta tradición no les pilla de nuevas ya que es el tercer año consecutivo que no se pierden esta fecha ni ella ni las hermanas mayores de los dos pequeños de 5 años.

Así, los días previos cuenta que son de "nervios" para dejar todo listo. No es para menos ya que los padres tienen la importante tarea de confeccionar los trajes de los cofrades azul y blanco en honor a los colores del colegio. "Venimos a talleres para preparar los trajes", explicaba.

La plaza de San Roque, atestada de familiares, ha sido testigo del encuentro entre un Jesús y una Virgen muy peculiares. Estas piezas, hechas a base de Nenucos, Nancys y flores de papel, han sido portadas por unos cofrades muy metidos en el papel que no han dejado caer en ningún momento las figuras.

Detrás de estas imágenes se encontraba un grupo de 'mini Manolas' que se han tomado muy en serio su papel, vestidas de negro, mantilla del mismo color y unos labios muy rojos.

"Hacer que los niños formen parte de la tradición es muy importante ya que son los cofrades del mañana", comentaba Carla, madre de uno de estos pequeños cofrades.