Imagen de archivo de un pleno celebrado en el Ayuntamiento de Zaragoza.

Imagen de archivo de un pleno celebrado en el Ayuntamiento de Zaragoza. Ayuntamiento de Zaragoza Zaragoza

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La nueva concejal tránsfuga de Vox en Zaragoza obligará a cambiar Sociedades y Patronatos en el Ayuntamiento

María Luisa Gaspar ha confirmado que aceptará su acta como concejal 'no adscrita' lo que obligará a reformular el número de miembros en estos organismos.

Más información: Marisa Gaspar, crítica con Abascal, sustituirá a Julio Calvo pero fuera de Vox: "Iré a los plenos y renunciaré al sueldo"

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Lo de Vox en el Ayuntamiento de Zaragoza está siendo un lío continuo. No hay respiro en el grupo municipal, que tan solo hace unas semanas hacía malabares para evitar darle la mayoría a la alcaldesa Natalia Chueca tras anunciarse la jubilación de Julio.

Con una renuncia de la renuncia de Calvo que propició una negociación fructuosa de los de Abascal para los presupuestos de 2026 –consiguiendo resolver las sanciones de la Zona de Bajas Emisiones y la estructura del Ayuntamiento–, encontraron la fórmula para resolver el problema. Aunque, esta vez, la situación se complica.

Y es que con la salida de Calvo y la entrada de Marisa Gaspar (crítica del partido) como concejal 'no adscrita', Vox se quedaría en Zaragoza con tan solo tres sillones para llevar a cabo sus políticas. Así, este será el mayor cambio en el salón de plenos –tanto para las comisiones como para las sesiones plenarias–, aunque no es poca cosa pues –teniendo a Huesca como espejo– la alcaldesa podría encontrar una salida a sus negociaciones, en las que ya no dependería solamente del voto de Vox.

Lo que sí cambiará será la estructura en las Sociedades y Patronatos municipales, donde la presencia de los concejales es proporcional y no ponderada (como pasa en las comisiones). Actualmente, entre todos los partidos, hay 10 miembros: cuatro del PP, tres del PSOE, uno de Vox y otro de Zaragoza en Común.

Cifra que deberá cambiar para introducir a Marisa Gaspar, quien representará ahora a una cuarta pata de la oposición como grupo mixto. Ya que su voto es distinto al del resto de partidos.

Eso sí, en lo único que no formará parte Gaspar, según el reglamento municipal, será en la Junta de Portavoces. Por lo demás, cuenta con los mismos derechos que el resto de sus compañeros.

Fuera de Vox

María Luisa Gaspar se afilió en 2019 al partido, cuando por aquel entonces estaba de acuerdo con la línea de Vox. Llegó incluso a formar parte del comité ejecutivo con Julio Calvo, Eva Torres, Armando Martínez y David Flores. Políticos de los que mantiene buenas palabras: "He trabajado codo con codo con todos. A nivel personal no tengo ningún problema. Son personas muy trabajadoras y muy implicadas", asegura.

Pero las tornas cambiaron en 2023 cuando Vox rompió todos sus Gobiernos. Fue entonces cuando Gaspar tomó la decisión de distanciarse del grupo, al considerar que "se perdió una oportunidad por una rabieta, por la que además se decapitó a gente muy valiosa".

Y, dada su postura crítica con el grupo, Gaspar ha tomado la decisión de recoger el acta y dar el salto a la política municipal. Eso sí, como concejal 'no adscrita', es decir, como tránsfuga y quedando fuera de los grupos municipales organizados.

Una decisión final que dice haber tomado "después de mucha reflexión". Sobre todo, tras haber sido muy abierta en las redes sociales a la hora de posicionarse en contra del partido y su líder, Santiago Abascal.

El espejo

Así, la situación podría ser un espejo de lo sucedido en Huesca para la alcaldesa de Zaragoza. En la capital altoaragonesa, Antonio Laborda fue concejal de Vox hasta 2023, cuando tomó la decisión de separarse de su partido y convertirse en tránsfugo.

Y, precisamente ese cambio fue lo que cambió todo para el PP en la ciudad. Laborda se convirtió en una pieza clave para la alcaldesa Orduna, que gobierna sin mayoría, y sus presupuestos, los que ha conseguido sacar adelante sin necesitar desde entonces el apoyo de Vox.