Miembros de la Asociación Refugios Libres y Dignos.

Miembros de la Asociación Refugios Libres y Dignos. Imagen cedida.

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Diego Vera, encargado de restaurar refugios de montaña: "Queremos devolver a la naturaleza todo lo que nos da"

Refugios Libres y Dignos es una asociación sin ánimo de lucro que acondiciona refugios en Aragón, pero también fuera de la comunidad.

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La montaña es una de las zonas para hacer una escapada por excelencia. Y aunque todo el mundo sabe lo que ofrece la naturaleza, no todos conocen la labor que algunos hacen para garantizar una estancia segura y poder disfrutar de tantos paisajes.

Porque "a la montaña hay que devolverle todo lo que nos ha dado" y con esa idea nace Refugios Libres y Dignos. Se trata de una asociación de montaña cuyo fin es preservar, rehabilitar y dignificar los refugios libres de montaña no guardados en zonas como el Pirineo.

Aunque, es cierto, también han llegado a viajar fuera de las fronteras de Aragón hasta llegar a lugares como La Rioja.

Así lo explica Diego Vera, miembro de esta asociación, quien cuenta a este diario que son ya 17 los refugios que han vuelto a tener vida debido a su labor, junto con sus otros seis compañeros. Su meta es clara: intentar rehabilitar seis refugios al año.

De este modo, una vez localizan el lugar, se ponen manos a la obra para "reacondicionarlos y mejorarlos". Para ello, comienzan con una limpieza general y, a partir de ahí, acondicionan un espacio que estaba vacío.

"Hacemos un pintado interior y exterior, colocamos y fabricamos bancos y sillas para que la estancia pueda ser mejor y colocamos una zona de cocina", cuenta. Además, equipan el espacio con enseres como pilas, velas, libros, un botiquín de primeros auxilios e incluso un pequeño panel solar.

Una iniciativa que nace del sentimiento que tienen todos los miembros hacia la montaña y, por ello, todo es de forma voluntaria. "Aportamos y construimos a la montaña el acondicionamiento de estos espacios libres para el beneficio y disfrute", cuenta.

Unos espacios abiertos, precisamente, para todo el público, que no tienen coste y que sirven para guarecerse en la montaña ante una inclemencia del tiempo, dormir o simplemente descansar un rato. Estos son lugares como el Valle de la Pineta, el refugio de la Larría o el de las Plans.

Panel de las experiencias en uno de los refugios.

Panel de las experiencias en uno de los refugios. Imagen cedida.

Y es que ya hay muchos de esos refugios a los que llegan gracias a las peticiones de algunos usuarios. "Ya hay personas que nos dicen: ¿podéis actuar en este que está en muy mal estado?", explica.

Del mismo modo, son cada vez más las personas que les dan feedback tras utilizar los refugios: "Nos han dicho que les sirvió de mucho porque tuvieron un percance como una gran lluvia", cuenta.

Mirada futura

Una iniciativa que, además, siempre ha estado costeada por parte de los miembros de la asociación y se ha llevado a cabo de manera altruista.

Sin embargo, tal y como cuenta Vera, su iniciativa tiene cada vez más difusión y, por tanto, apoyo económico por parte de algunos alcaldes, asociaciones o clubes de montaña.

Un proyecto que también sirve para apoyar a otro tipo de asociaciones como la Fundación Down. "Hemos participado conjuntamente con estos chicos pasando por ahí un día y haciendo actividades con ellos, incluso nos han ayudado en la rehabilitación del propio refugio", recuerda.

Pero para que el proyecto todavía viaje más allá, Refugios Libres y Dignos cuenta con una página web en la que acaban de lanzar la opción de inscribirse para que cualquier persona pueda aportar su granito de arena. "Es algo de suma importancia para crecer y continuar con el proyecto", confiesa.

Ahora, su próximo objetivo es crear "una red nacional de refugios libres", para que la asociación pueda traspasar todas las fronteras. Porque su único sueño es agradecer a la naturaleza todo lo que ofrece cada día: "Estamos en deuda con ella y queremos sembrar nuestro granito de arena y dejar huella", concluye.