Una ciclista, ayer, en el carril bici de Gran Vía.

Una ciclista, ayer, en el carril bici de Gran Vía. E. E.

Zaragoza

Operación carril bici: Zaragoza acelera para arreglar los baches y puntos negros de la red ciclista de la ciudad

El Ayuntamiento lanza un concurso público por 960.000 euros para garantizar su mantenimiento durante los próximos cuatro años.

Más información: Vox propone eliminar uno de los carriles bici más usados de Zaragoza tras los últimos atropellos del tranvía.

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La operación asfalto se ha convertido en uno de los clásicos del verano, pero mientras las calles de Zaragoza se ponen a punto hay carriles bici que llevan años esperando su momento. Esto es, precisamente, lo que se quiere subsanar con el contrato que acaba de sacar a licitación el Ayuntamiento, que permitirá corregir, mantener y mejorar la red ciclista de la ciudad.

Con una duración de cuatro años, reservará algo más de 200.000 euros por ejercicio y permitirá arreglar baches, quitar raíces de árboles que sobresalen y entorpecen la circulación, reponer las conocidas como 'cucarachas', encargadas de separar los carriles bici del resto...

La intención es actuar en aquellos puntos negros que se detecten e incluso hacer mejoras puntuales que aporten un extra de seguridad a los cientos de zaragozanos que utilizan cada día este medio para desplazarse.

Actualmente, Zaragoza dispone de más de 150 kilómetros de infraestructura segregada para bicicletas y Vehículos de Movilidad Personal (VMP), estando previsto llegar a los 170 en los próximos dos años.

El propio Ayuntamiento reconoce que un pavimento en mal estado puede llegar a provocar caídas, y que, al intentar sortear los baches, tanto ciclistas como conductores de patinetes pueden comprometer su seguridad y la de otros usuarios de la vía.

"Las tapas de registro de servicios básicos urbanos son otra fuente de problemas. Un mal asiento sobre su cerco o una pérdida de adherencia puede igualmente provocar caídas", agrega.

El contrato en vigor está ya en su segundo año de prórroga, una ampliación que expirará en los próximos meses. Con el que sale ahora a licitación se busca "conseguir una red ciclable cada día más eficaz, coherente y segura pensada para la totalidad del ámbito territorial y sin discontinuidades". No en vano, se cree que una mejor conservación podría ayudar a "disminuir aún más los siniestros".

Las empresas interesadas tendrán hasta las 12.59 del 1 de julio para presentar sus ofertas, estando previsto que los sobres con las propuestas económicas se abran a principios de agosto.

Los costes, al detalle

Aunque el pliego no define los puntos a actuar, los propios ciclistas y usuarios de VMP aseguran que hay decenas de zonas que podrían ser objeto de este contrato. El contrato contempla tanto actuaciones concretas como pequeñas acciones dispersas.

Las primeras se centrarán en zonas en las que existan problemas de continuidad, conectividad o funcionalidad, o bien en la ejecución de labores de mantenimiento, en aquellos puntos en los que el estado de conservación de la red no sea bueno.

Las tareas irán desde la mejora de la iluminación en aquellos tramos de vías ciclistas que no cuenten con una adecuada, la implantación de rampas o canaletas en aquellas escaleras que deben ser utilizadas por ciclistas, la creación de zonas avanzadas de espera en intersecciones o la dotación de carriles especiales de giro para ciclistas en calzadas, entre otras mejoras.

Lo que se ha bautizado como "pequeñas actuaciones dispersas" consistirá en la ejecución de reparaciones de escasa entidad y difícilmente programables. Serán, fundamentalmente, arreglos de baches, baldosas rotas, elementos de segregación rotos o movidos, etc.

Levantar adoquines y llevar los restos al vertedero saldrá por 16 euros el metro cuadrado, mientras que apear árboles y extraer tocones de entre 30 y 60 centímetros de diámetro costará algo más de 206. Por levantar y anular un hidrante se irán 226 euros, y por desmontar biondas y postes, 21,66 por unidad, por citar varios ejemplos.

Todos estos trabajos se harán "en horario normal diurno", intentando siempre "no interrumpir totalmente ningún tipo de tráfico sin disponer de un desvío señalizado". Y con independencia de todo esto, se deberá atender a las incidencias urbanas urgentes que puedan provocar inseguridad en la circulación de ciclistas y VMP "todos los días del año, sin dejar de prestar el servicio ningún mes".