Carlos, Félix y Elisa, en la residencia de Zaragoza.

Carlos, Félix y Elisa, en la residencia de Zaragoza. E. E.

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Carlos, evacuado por el incendio de Orés: "Hemos pasado miedo. Al venir a Zaragoza olía a bosque quemado"

Cerca de 100 personas han sido trasladadas a una residencia de la capital ante el preocupante avance de las llamas.

Más información: El incendio de Orés calcina 4.500 hectáreas y desaloja cinco pueblos: ya es el peor en lo que va de verano en Aragón.

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Carlos, uno de los vecinos de Luesia que han tenido que ser evacuados por el incendio de Orés, reconoce que ha llegado a pasar "miedo".

Ayer fue a buscarles la Policía para decirles que tenían que abandonar la residencia porque las llamas se acercaban.

"Salimos para coger el autobús para venir a Zaragoza. Olía a bosque quemado, y eso que la residencia estaba a tres o cuatro kilómetros del incendio", decía.

Durante el traslado no dejaron de ver "nubarrones de humo".

Félix Mena, de 78 años, estaba en la residencia de Orés. El aviso les llegó "de uno de los chicos que trabajan en la limpieza de montes" y les cogió con la comida en la boca.

El mensaje era claro: que nadie vaya a ningún sitio, hay que salir.

Pese a todo, no se asustó.

Algo parecido le ocurrió a Elisa Lagunas, de 87 años. Natural de Cabañas de Ebro, estaba también en la residencia de Orés.

"Al principio no sabíamos qué pasaba, no sabía que había un incendio. No había vivido nunca nada así. Ahora ya después del susto estamos tranquilas", reconocía junto a su hija.

Tanto ella como Carlos y Félix pasarán los próximos días en el número 9 de la residencia de la avenida de la Ciudad de Soria de Zaragoza.

Se trata de un centro que aún no había abierto oficialmente y que ha tenido que ser habilitado en tiempo récord para acoger a los evacuados.

Actualmente hay prácticamente un centenar de personas. Algo más de 50 proceden de Orés y su entorno y otras 45, de Uncastillo, localidad que ha tenido que ser desalojada este jueves por precaución.

Hasta allí se ha desplazado el vicepresidente Alejandro Nolasco, que confía en que no haya que hacer más traslados, aunque la residencia, de 270 plazas, todavía podría acoger a más gente.

De hecho, este miércoles hablaron con Cruz Roja para ofrecerse a acoger a aquellos que, no estando en una residencia, tuvieran algún tipo de dificultad.

La prioridad ha sido que todos los usuarios estuvieran "muy bien atendidos" en un sitio "seguro".

En este sentido, el líder de Vox ha querido agradecer la predisposición del Grupo Mimara para activar lo más rápidamente posible el dispositivo.

Miguel Márquez, presidente del Grupo, no ha ocultado lo complejo de la logística.

"Lo hemos hecho lo mejor que hemos podido y sabido y estamos poniendo todo nuestro empeño y muchísimos recursos para poder atender a estas personas", apuntaba.

Por fortuna, todos se han adaptado muy bien: "Tal vez nosotros estábamos más nerviosos que ellos. Aún así, tenemos aquí a un psicólogo por si alguna persona hubiera necesitado o llega a necesitar asistencia psicológica".

Las residencias donde estaban los usuarios han enviado personal para poder dar atención, pero desde el Grupo han apostado por un refuerzo de personal para garantizar una asistencia óptima.

En estos momentos hay unas 40 personas trabajando, pero desde el centro han pedido otro refuerzo adicional al conocer que venían otras 45 personas de Uncastillo.