Clemente Millán, médico rural en Calaceite

Clemente Millán, médico rural en Calaceite Cedida

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Clemente, el médico rural que hace 80 kilómetros para ir a tres pueblos de Aragón: "No hay relevo. Los MIR no vienen aquí"

Este profesional de Atención Primaria en Calaceite apuesta por la defensa de la medicina rural que se sostiene por los "médicos que somos de aquí".

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80 kilómetros todos los días y tres pueblos en los que visitar a pacientes para dar la mejor atención médica. Así es el día a día de Clemente Millán, médico de familia rural en el Centro de Salud de Calaceite. No es el único que recorre ya que tras pasar consulta por este primer municipio, coge el coche y se dirige a Lledó y de ahí finaliza su jornada en Cretas.

A pesar de que pueda parecer duro, este profesional de la medicina lleva 26 años dedicado a la medicina rural, los cuales considera una "maravilla" ya que "es mi vocación".

"Cuando acabé tenía muy claro que quería medicina rural", señala sobre sus inicios. Y es que lo que más le tiraba al ser autóctono de la zona era seguir ejerciendo su pasión en su tierra turolense ya que, como él confiesa, "no me llaman para nada las capitales".

Para él la medicina rural supone, sin esfuerzo, "coger el coche, el maletín y conocer a la gente": "Llevo aquí 25 años, cuando entran por la puerta, ya casi sí sé lo que tienen. Que eso no tiene precio ni para ellos ni para mí", valora.

Fuga de profesionales

Un 'rara avis' de los pocos que quedan ya que este hombre de 61 años mira preocupado el futuro que le espera a la medicina rural ante la fuga de profesionales de los municipios pequeños de Aragón.

"El problema es que cuando nos jubilemos los que somos de por aquí la gente no quiere venir tan lejos", incide. Ahora mismo en los centros de salud del sector de Alcañiz su mayoría son profesionales que además de estar instalados en la zona superan los 60 años.

Solo uno de ellos proviene de Zaragoza y aguanta con 68 años haciendo 150 kilómetros cada día para prestar atención médica. Un profesional que Millán dice apenado que "en poco se jubilará".

Por ello pone el foco en la falta de relevo generacional, el cual incide que está "muy complicado" y mira más a la "suerte" de que los médicos provengan de esta zona.

Así, por lo menos, encuentra algo de consuelo en ejemplos como el de Óscar García, el primer mir de Familia y Comunitaria de esta promoción, que no dudó en elegir el sector de Alcañiz para su formación y el motivo principal era que es procedente de la zona.

"La gente coge un compás y da la vuelta alrededor de Zaragoza para elegir su destino y la zona de Alcañiz que es lo más alejado de Zaragoza cuesta llenar las plazas", incide.

No es baladí lo que señala ya que por el momento se conoce de hasta 14 renuncias de médicos internos residentes en Aragón, 4 de ellos se produjeron en el sector de Alcañiz, 2 en Teruel y otras 4 en Barbastro.

Aun así, quien no se consuela es porque no quiere, ya que Millán mira el lado positivo de estos números: "Este año hemos ganado algo porque el año pasado renunciaron todos menos uno".

Un cambio en el sistema

Para que esta fuga de profesionales deje de ocurrir y la gente vuelva a apostar por la medicina rural Millán mira a la necesidad de un cambio en la estructuración de la formación mir.

Según está predispuesto, las rotaciones se concentran en los hospitales de las provincias, dejando a un lado la formación en los centros de salud de los pequeños municipios, por lo que "no se conoce, no se quiere".

"La ventaja del hospital es que tú tienes 8 horas y adiós. Y aquí tienes más horas. Pienso que se tendría que modificar el sistema mir y que hubiese más rotaciones por los pueblos", defiende.

Lo justifica con que se "tiene que venir a los pueblos de verdad para conocerlo". Asimismo, lo dice con conocimiento de causa, ya que él mismo ha observado que "la mayoría de los que se quedan es porque lo han visto alguna vez".

El valor de la atención primaria en el medio rural

Asimismo, como buen médico de familia en atención primaria rural, este profesional defiende lo suyo y califica la especialidad como "hermosa".

"Somos la puerta de entrada al sistema y eso se tiene que tener en cuenta. Nosotros lo vemos todo, tenemos que filtrar al paciente", explica.

De igual forma, este médico incide que no todo es color de rosa ya que también tiene el contrapunto de que "dura" ya que "te llevas muchas cosas a casa". Aunque si bien subraya que "si te gusta es una medicina buenísima y cercana".

Millán reivindica que la evolución del sistema sanitario también llega a los más recónditos municipios. "Ahora tenemos muchísimos medios que antes no los teníamos", explica. Así trabajan con ecografías, realizan cirugías menores, entre algunas de ellas.

Aunque si bien todo tiene que hacerse con encaje de bolillos ya que en el horario frenético que tienen este tipo de intervenciones tienden más a citarlas en horas de guardia "que son más tranquilas".

Por lo que este médico lo dice claro y es que "quien no quiere formarse aquí es porque no quiere".