La torre de Santa Leonor (a la derecha) será la próxima en someterse al proceso de restauración. E. E.
El Pilar estudia cambiar hasta la calefacción con el arreglo de su tercera torre y estrena un novedoso gemelo digital
El Pilar sigue su particular reforma para llegar en perfecto estado de revista al bimilenario de la venida de la Virgen en 2040. A la restauración de las torres de Santiago y Nuestra Señora del Pilar, que tuvieron que ser valladas por desprendimientos, se unirá en los próximos meses la de la torre de Santa Leonor y en este caso, los cambios irán mucho más allá.
Tanto que el templo, que además acaba de estrenar un novedoso gemelo digital, podría dejar atrás sus antiguas calderas de carbón y apostar por un sistema eléctrico.
Las dos torres que dan a la plaza del Pilar están ya terminadas, según confirma el arquitecto Javier Ibargüen, y actualmente, los trabajos se centran en la cúpula de Bayeu, también afectada por la caída de cascotes.
La existencia de grietas obligó a montar un gran andamio para proteger toda la zona y facilitar la restauración. Ya con posterioridad se planteó arreglar tanto la pintura mural como la linterna de la cúpula, donde los operarios han encontrado, incluso, una chapa desprendida.
Estos trabajos son los que se están acometiendo ahora mismo, de ahí que los andamios hayan vuelto al exterior de la basílica. En este caso, están ubicados en la fachada más próxima al Ayuntamiento de Zaragoza y apenas restan encanto al monumento.
Estado actual de la cúpula de Bayeu, en restauración. E. E.
Esta actuación llevará unos seis meses, aproximadamente, y costará decenas de miles de euros. Los operarios empezaron a trabajar tras la Semana Santa por lo que, si no hay contratiempos, debería estar lista antes de final de año.
Solo montar los andamios requiere de entre dos y tres semanas, tiempo que también se empleará una vez que haya que desmontar todo.
Aunque la estructura metálica estaba "bastante bien" y únicamente se tendrá que repintar, el agujero detectado en la linterna hacía que entrasen palomas, uno de los mayores enemigos de la basílica.
Como consecuencia, los operarios van a tener que limpiar todo el interior del chapitel y revisar la madera sobre la que apoya el plomo. "Se conservará la que se pueda, pero habrá que sustituir bastante", confirma Ibargüen.
Una torre singular
La torre de Santa Leonor no es como las demás. Su autor, Miguel Ángel Navarro, apostó por una estructura de hormigón que dejó hueca por dentro, posiblemente con el objetivo de que, como la de San Francisco de Borja, albergara un ascensor.
Esto hace que llegar hasta arriba sea dificultoso y "muy peligroso" y que ahora sea necesario hacer toda una escalera interior, una tarea que se sumará a la reparación de las cornisas y que encarecerá el presupuesto.
El cuerpo inferior ha tenido que ser limpiado previamente. No en vano, se había convertido en "un auténtico palomar" en el que las palomas entraban "por todos los lados".
Es en ese cuerpo inferior donde se encuentran las calderas de calefacción de todo el Pilar, que se calienta a través de las tres vistosas rejillas de forja ubicadas en tres de las cuatro entradas.
No obstante, el sistema actual podría tener los días contados. "Estamos revisando la posibilidad de anular esa instalación y darle una solución", confirma el arquitecto.
La respuesta que se adopte influirá en la restauración de los cuerpos inferiores de la torre, ya que de esas calderas salen también tubos de ventilación que van por su interior.
Lo que se está valorando por parte del Cabildo es que donde ahora están los mecanismos que convierten el agua en aire caliente se pongan aparatos eléctricos que eviten tener que recurrir a tuberías situadas a más de 50 metros de distancia.
Gemelo digital
Todas estas actuaciones forman parte de un guion. La basílica trabaja con un plan director a 2040 que incluye un ambicioso análisis general del edificio. En él se va a documentar, también, todo lo sucedido hasta ahora y se evaluarán propuestas de mejora para que el monumento más visitado de Aragón luzca mejor que nunca.
Para facilitar todas estas tareas se acaba de estrenar un novedoso gemelo digital del Pilar que permitirá hacer planos detallados de todo el templo. Estos gemelos se usan también en instituciones como los ayuntamientos y permiten ver qué efectos tendrían determinados cambios o decisiones antes de llevarlas a cabo.
Las mejoras previstas, en todo caso, no se notarán únicamente en el exterior.
En la última gerencia de Urbanismo, el Ayuntamiento de Zaragoza ha concedido licencia urbanística al Cabildo Metropolitano para iluminar la Santa Capilla de la Virgen y el Altar Mayor, lo que permitirá dar a estas dos icónicas zonas de la basílica un mayor protagonismo.