Nelly Gran, paciente de covid persistente
Nelly, paciente de covid persistente: "Me costó mucho aceptar que no podía estar al mismo nivel que antes"
Esta zaragozana fue diagnosticada de esta enfermedad crónica en 2022 y vive con dolores musculares, fatiga y niebla mental en su día a día.
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Hace seis años, un 14 de marzo de 2020, la historia contemporánea del mundo y, concretamente de España, vivía un día insólito al declararse el Estado de Alarma por el Gobierno de Pedro Sánchez ante la pandemia de covid-19.
Una enfermedad silenciosa que en 2020 dejó imágenes impactantes como Times Square en Nueva York vacío, Gran Vía sin gente y el Paseo de la Independencia de Zaragoza sin actividad.
Una fecha marcada en el calendario de todos. Muchos fueron los que, desgraciadamente, fallecieron, otros fueron contagiados y vivieron días sin olfato y gusto. Pero hay una gran mayoría, que ahora se contabiliza por cerca de dos millones de personas en España, que viven con las consecuencias perpetuas de esta enfermedad.
En Aragón son alrededor de 2.000 personas que vieron como cambiaba su vida y se enfrentaban a una enfermedad desconocida y ya categorizada como crónica al padecer covid persistente.
Nelly Gran es parte de ese número que busca que su lucha "no quede en el olvido". Esta zaragozana de 45 años como bien expresa es "de 2022" y desarrolló esta enfermedad tras ser positivo por tercera vez desde que comenzó la pandemia.
Su tercer contagio comenzó normal, sin sobresaltos. Sin embargo, para cuando más o menos tendría que estar dejando atrás los síntomas, a los siete días del positivo comenzó a notar "muchísimo" dolor en la pierna y sufrió la inflamación de una vena.
"Te quedas en shock cuando te das cuenta de que esto ha venido para quedarse"
"Sentía que me quemaba y llamé al 061 y me dijeron que corriera al hospital más cercano porque tenía un trombo en una pierna", relata Nelly.
Un trombo que volvió a repetirse quince días después por lo que comenzó con un tratamiento de anticoagulantes y más tarde cerca de un ojo que le causó problemas en la visión.
A pesar de todo, no mejoró, sino que fue a peor con "muchos dolores de piernas, muy cansada". En definitiva, "no me recuperaba". Lo que comenzó como una baja de un par de semanas por covid terminó derivando en nueve meses.
Momento en el que todos los síntomas que presentaba su médico de cabecera les puso nombre: covid persistente. "Te quedas en shock cuando te das cuenta de que esto ha venido para quedarse, que no es cuestión de meses, sino que es para siempre porque no se sabe más", indica Nelly.
Bajas laborales y depresión
Según cuenta, su sentimiento principal era el de no entendimiento. "Tanto física como mentalmente siempre he sido muy rápida, con mucho movimiento y no entendía que no pudiera estar al 100% de antes", reconoce.
Los síntomas que predominan, además de sus dolores musculares, cardiovasculares, fatiga y niebla mental.
Esta situación de querer y no poder le causó un choque emocional que le derivó en ansiedad y depresión que trataba de la mano de un psicólogo y un psiquiatra. A día de hoy admite que acepta ya su nueva realidad y que "antes lo que era su 100% ahora es un 60% y no pasa nada".
"La gente ha olvidado que muchos nos hemos quedado en el camino"
Para salir adelante un motor esencial fue tanto la asociación Long Covid en Aragón "que me arroparon" como su red de apoyo con sus dos hijos. "Todo tu alrededor no te deja caer y eso es muy importante", enfatiza.
Todo este camino ha estado labrado también por varias bajas laborales. Una inicial de más de dos años tras pasar los tribunales correspondientes.
Finalmente volvió a su trabajo de laboratorio de I+D+i en septiembre de 2024. Sin embargo, tuvo que volver a pedir la baja en junio de 2025 tras un ataque de ansiedad "al ver que no podía hacer igual mi trabajo".
Respecto a su lugar en la sociedad como paciente de covid persistente, reconoce que en su trabajo tuvo "mucha suerte" ya que sus compañeros entendieron su nueva normalidad.
Sin embargo, pide "más empatía". "La gente ha olvidado que mucha gente ha fallecido, pero también han olvidado que mucha gente nos hemos quedado en el camino", se sincera. De que definitivamente "nuestras vidas no van a ser nunca igual".