Nolasco y Azcón, en su última reunión antes de que se convocasen elecciones.

Nolasco y Azcón, en su última reunión antes de que se convocasen elecciones. Fabián Simón DGA

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PP y Vox intensifican los contactos: se reunirán la próxima semana y negociarán Cortes e investidura "en bloque"

Santiago Morón y Carmen Rouco son los nombres que más suenan para ponerse al frente del renovado Parlamento aragonés.

Más información: Vox pone en el punto de mira las consejerías de Bienestar Social, Medio Ambiente e Interior para el próximo Gobierno de Aragón.

Zaragoza
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PP y Vox intensificarán las negociaciones por el Gobierno de Aragón la próxima semana. Tras intercambiar los primeros WhatsApp, los equipos de Jorge Azcón y Santiago Abascal se verán en persona para empezar a hablar tanto de las Cortes como del próximo Ejecutivo.

Aunque por ahora no ha trascendido si esta primera y decisiva reunión será en Madrid o en Zaragoza, todo apunta a que las partes no esperarán más para iniciar los primeros contactos.

Pese a que todavía hay margen, el calendario aprieta, y en poco más de dos semanas habrá que poner nombre y apellidos al próximo presidente o presidenta de las Cortes de Aragón.

La intención es negociar en bloque la composición del Parlamento aragonés y la investidura de Jorge Azcón, por lo que si hay acuerdo con las Cortes lo habrá también con la DGA.

Según ha podido saber EL ESPAÑOL, Vox quiere mantener la presidencia y el PP estaría dispuesto a cedérsela, aunque está por ver si Marta Fernández repetirá en el cargo o se optará por otro perfil.

Aunque uno de los momentos más llamativos de la noche electoral fue el abrazo de Fernández con Alejandro Nolasco, la relación entre ambos no habría sido excesivamente fluida estos últimos 30 meses, de ahí que no se descarten otros nombres.

A esto hay que sumar que tampoco es santo de la devoción de los populares. Especialmente tras sus declaraciones sobre la violencia de género y su polémica con la entonces ministra Irene Montero.

En estos momentos hay dos que suenan con más fuerza: el de Santiago Morón, integrante del grupo parlamentario de Vox desde sus inicios, y el de Carmen Rouco, que ya se barajó la legislatura pasada.

Entonces pesó que fuera una 'recién llegada' del Ayuntamiento de Zaragoza, pero se considera que tanto ella como Morón tienen ya la experiencia necesaria para asumir el cargo.

Este último, no obstante, partiría con ventaja, ya que cuenta con un perfil más institucional y quizá menos estridente.

La próxima Mesa se parecerá muy poco a la de la anterior mandato. No seguirán el histórico Carlos Pérez Anadón ni Elisa Sancho, y Ramón Celma podría volver por tiempo limitado si el PP se hace con la Diputación de Zaragoza (DPZ) tras las municipales de 2027.

Quien sí tendría sitio asegurado sería el oscense Gerardo Oliván.

Ha de tenerse en cuenta, además, que el hasta ahora portavoz del PSOE, Fernando Sabés, cederá el testigo a Pilar Alegría, por lo que no se descarta que pueda acabar como miembro de la Mesa.

Un mal precedente

El precedente de 2023 no invita, precisamente, al optimismo. Entonces, PP y Vox llegaron a un acuerdo 'in extremis' que no se hizo público hasta horas antes de la votación.

Pero ese pacto fue independiente al de investidura, un 'error' que se quiere corregir en este segundo intento. Tanto es así que Azcón aspira, incluso, a incluir en el 'pack' el acuerdo presupuestario, imprescindible para desbloquear la situación en la que se encuentra la Comunidad tras dos años sin unas nuevas cuentas por la falta de acuerdo entre los exsocios.

En lo que respecta al Gobierno, Vox ha puesto la mirada en consejerías como la de Interior, Medio Ambiente o Bienestar Social, claves para desarrollar sus políticas contra la inmigración ilegal o la tan reclamada limpieza de cauces.

También se ha fijado en el Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (Inaga), aunque dada su importancia para los grandes proyectos que aspiran a asentarse en el territorio parece difícil que el PP vaya a ceder.

Ese tira y afloja con las consejerías y las direcciones generales será lo que marque unas negociaciones que tratarán de avanzar ajenas al ruido de Extremadura, donde ya se juega con un posible adelanto electoral.

Al frente del equipo conservador estará el propio Jorge Azcón y consejeros como Octavio López, mientras que por Vox la liderarán Santiago Abascal y su mano derecha, Kiko Méndez-Monasterio.

De ella también formará parte Alejandro Nolasco. Prueba de ello es que, tras años sin que su teléfono sonara para negociar los presupuestos autonómicos, su móvil recibió esta semana un Whatsapp de los populares instándole a sentarse a hablar.

Hace tres años, Vox no había formado parte de un Gobierno como el de Aragón, pero ahora, tras la breve etapa en coalición con el PP -en la que ostentaron una consejería con rango de vicepresidencia -Desarrollo Territorial, Despoblación y Justicia- y llevaron las riendas de Agricultura, Ganadería y Alimentación, los de Abascal tienen mucho más claro qué quieren conseguir y los recursos humanos y económicos que necesitan para hacerlo.