Usuarios consultando los retrasos de sus trenes en la Estación Delicias de Zaragoza
Los retrasos en los trenes de alta velocidad se cronifican en Zaragoza: "Es un escándalo, ha habido una muy mala gestión"
Dos semanas después de la tragedia de Adamuz con 46 fallecidos, la Estación Delicias vuelve a llenarse de pasajeros indignados por los retrasos de los trenes.
Más información: La batalla legal por los retrasos de la alta velocidad en Aragón: "No pueden negarse a indemnizar a los viajeros"
Comienza la semana y da paso a un lunes lleno de retrasos en la alta velocidad española. La Estación Delicias de Zaragoza se ha convertido en un hervidero de gente esperando y mirando las pantallas informativas para ver cuánto retraso acumula su tren.
Una tónica que se viene dando desde hace dos semanas cuando ocurrió la tragedia de Adamuz entre un Iryo y un Alvia con 46 fallecidos. Tras ello, las vías se han sumido en un exhaustivo análisis que ha llevado a reducir la velocidad en algunos tramos entre Madrid y Barcelona.
A primera hora de la mañana de este lunes muchos trenes ya acumulaban más de una hora de retraso. Tal y como señalan las pantallas, el tren de alta velocidad con salida a las 9.46 y destino Barcelona Sants se retrasaba hasta las 10.44. Misma hora prevista para el tren con destino Madrid Atocha que tenía previsto salir a las 10.09.
Ante esto, María Castelar ya estaba reorganizando su agenda de trabajo: "Ya he tenido que cancelar dos citas importantes porque sé que ya no llego", transmite sentada en la sala de espera de Adif.
Esta zaragozana tenía previsto salir a las 10.27 pero la realidad es que por lo pronto será a las 10.57 debido a los retrasos que se están arrastrando por la reducción de velocidad en algunos puntos de la vía.
"Se altera absolutamente todo, sobre todo pensando que estás pagando por un tren de alta velocidad", denuncia esta usuaria habitual de este servicio.
Una queja que se suma también a la reciente decisión por parte de Renfe que no se va a indemnizar los retrasos a partir de este 31 de enero: "Un escándalo absoluto. Estamos sufriendo lo que se debería haber previsto y cuidado. Esto es simplemente consecuencia de una muy mala gestión".
Ante esta nueva realidad que está aconteciendo en la alta velocidad, esta consumidora ya se plantea si realmente le beneficia viajar en tren o ya disponer de su propio vehículo para llegar a Madrid.
No es la única que está descontenta con los servicios de la alta velocidad española. Muchos viajan por ocio, pero buscan volver a sus casas para seguir con su día a día.
Con destino Melilla va Eva García a través de un largo viaje con el que tiene que encadenar varios trenes y un avión incluido que ve peligrar a causa de los retrasos.
"Al paso que voy, voy a perder el avión que me ha costado 65 euros”, reclama. Si bien puede que suponga más ya que señala que "a lo mejor voy a tener que hacer noche en Málaga por no llegar a mi avión".
Un gran inconveniente que le podría provocar no llegar a su puesto de trabajo este martes. Lo que podría suponer un viaje de alrededor de 8 horas se podría alargar a las 24.
Esta mujer de Melilla tenía el tren a las 10.00; de ahí se lo han retrasado a las 10.26 "y ahora dice que es a las 10.54": "Se supone que llego a Madrid a las 13.40 y tengo el otro tren a Málaga a la 13.00".
Una situación que ya había ido a reclamar a atención al cliente de Renfe: "Ellos se quitan de responsabilidades".
Catalina e Inés, usuarias afectadas por lo retrasos en los trenes este lunes.
Para evitar esta situación, algunos usuarios ya están contemplando la opción de dejar de viajar en tren para evitar estas situaciones. Catalina este viernes ya optó por viajar hasta Zaragoza en autobús "porque con los retrasos tardas ya hasta lo mismo y cuesta además la mitad".
"Al final es un servicio que es de calidad, que lo pagas y encima estás con estos problemas", reclama. A lo que añade que la decisión de no indemnizar le parece "una vergüenza".
Todo ello además se suma a cogerle un poco de respeto a viajar en tren tras los últimos trágicos accidentes. "Fui a Valencia el fin de semana pasado en Iryo y es cierto que iba más despacio e íbamos con algo de miedo", señala.
"El tren siempre me ha parecido el medio más seguro y el que más tranquila iba y ahora de repente es el que menos", transmite con pesar esta joven.
Un sentimiento que también siente Solimar: "Tengo algo de nervios al montarme por no saber lo que puede pasar, uno quiere llegar a casa tranquilamente".