Ejemplo de las pintadas contra la desokupación del Kike Mur. Ayuntamiento de Zaragoza
El PSOE se suma a la declaración institucional contra las amenazas a Chueca, pero ZEC ve una "cortina de humo"
Los populares solo consiguieron inicialmente el apoyo de Vox para sacar adelante la declaración institucional en el Consistorio.
Más información: Nuevas amenazas de los okupas de Torrero a la alcaldesa de Zaragoza: "Si la Kike Mur cae será vuestro Vietnam".
El PSOE se ha sumado este jueves a la declaración institucional impulsada desde el PP contra las amenazas a la alcaldesa, Natalia Chueca, por la desokupación de la antigua cárcel de Torrero.
Los populares habían propuesto un texto al resto de portavoces para mostrar la condena "firme" de la ciudad tanto a las amenazas como a los mensajes de odio que han aparecido en las últimas horas en puntos como la escuela taurina Mar de Nubes. El primer apoyo llegó por parte de Vox y hoy, el partido de Lola Ranera ha confirmado el sentido de su voto tras analizar el documento.
Quien por ahora no lo ha hecho ha sido ZEC, por lo que, si no hay unanimidad, la declaración no saldrá adelante.
Los socialistas rechazan "firmemente cualquier tipo de violencia, venga de donde venga y se ejerza contra quien se ejerza".
"Por desgracia, existen muchos tipos de violencia y todas hay que condenarlas. Por eso, esperamos que esta declaración sea un punto de inflexión en este Ayuntamiento para condenar firmemente cualquier tipo de violencia, incluso los insultos que se profieren en plenos y comisiones hacia otros partidos y cargos políticos", explican.
En este sentido, recuerdan que la última declaración institucional sobre violencia machista tardó en responderse más de un mes.
Por parte de ZEC, la portavoz, Elena Tomás, cree que detrás de todo esto hay "una maniobra clara del Gobierno de Natalia Chueca para desviar el foco de sus fracasos y construir una polémica artificial que le permita tapar la mala gestión".
Como ejemplo pone el "fiasco" del Parque de Atracciones, los "20 millones perdidos en un proyecto fallido como el de Giesa" o el creciente malestar de barrios como Parque Venecia.
La declaración, al detalle
En las pintadas se desea la muerte de la alcaldesa, y no solo eso. A raíz de la polémica también se han visto ejemplos de violencia verbal hacia miembros del equipo de Gobierno.
"Estos hechos, que atentan directamente contra la dignidad de las personas y el normal funcionamiento de las instituciones, vulneran los principios básicos de convivencia democrática que definen a nuestra ciudad". decía el texto del PP.
Los conservadores aseguran ser conscientes de que la discrepancia y la crítica forman parte de la vida pública, "pero nunca pueden expresarse mediante intimidaciones o llamadas al odio". "Convertir un desacuerdo en una amenaza supone traspasar un límite que ninguna sociedad democrática puede tolerar", continuaban en la declaración.
Desde el equipo de Gobierno recuerdan que Zaragoza es una ciudad que ha basado siempre su convivencia en el respeto, de ahí que no permita "que se utilice la violencia verbal como herramienta para presionar, condicionar o entorpecer decisiones adoptadas legítimamente por sus instituciones".
La última parte del escrito es, probablemente, la que ha podido levantar más ampollas. En ella se decía que "la antigua cárcel de Torrero es un inmueble público cuyo proceso de recuperación se está llevando a cabo conforme a la legalidad, con el objetivo de devolverlo a su uso legítimo y ponerlo al servicio de los vecinos mediante la creación de un equipamiento social".
"La recuperación de un espacio municipal ocupado de manera irregular no puede verse interferida por amenazas. El Ayuntamiento de Zaragoza y los grupos políticos representados en él reafirmamos nuestro compromiso con el respeto democrático, la protección del patrimonio público y el estricto cumplimiento de la ley, principios esenciales para la convivencia y para el funcionamiento de las instituciones. Ninguna amenaza puede situarse por encima de estos valores compartidos por toda la ciudad", concluía.
Pese a su apoyo, la polémica también ha levantado roces entre PP y Vox. A los de Abascal no les ha gustado que Chueca criticase en una entrevista que ningún partido hubiese condenado las pintadas.
Según dicen, este miércoles ha sido la propia portavoz, Eva Torres, la que ha confirmado su posición al resto de portavoces.
"Buenas tardes. Desde el Grupo Vox condenamos las amenazas y los mensajes de odio, sean quienes sean los que las emiten y sean quienes sean los destinatarios. Nosotros apoyamos la declaración institucional", reza el mensaje.
"No entendemos las declaraciones de la alcaldesa. A la última declaración institucional que se presentó a los portavoces, el Partido Popular tardó tres días en contestar. En ocasiones se ha tardado más de una semana. Nosotros hemos contestado en 24 horas", subrayan desde la formación.
El previsible 'no' de ZEC es un ejemplo más de la tensa relación que existe en estos momentos entre el PP y los partidos de la oposición. Este pasado jueves, durante el pleno, los populares afearon a los socialistas que quisieran alargar la sesión artificialmente con el único objetivo de que la alcaldesa no llegase a la toma de posesión de Jorge Azcón.
Como solución, la regidora cambió el orden del día del pleno, adelantó su comparecencia y asistió al acto, una decisión que le costó críticas en la bancada de la oposición.