Torrevieja

La Fundación Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad (IDIS), entidad que aglutina al sector sanitario privado, considera "un atropello" de los derechos de los ciudadanos la reversión del hospital de Torrevieja, una decisión que cree va "en contra" del sector turístico de la Comunidad Valenciana.



El presidente de IDIS, Juan Abarca, ha manifestado, en un debate telemático sobre los modelos de gestión sanitaria organizado por esta entidad, que la reversión a la sanidad pública del hospital de Torrevieja es algo "gravísimo" por sus consecuencias, como se ha visto con la reversión de Alzira con un incremento de los costes y de las listas de espera y una disminución de la satisfacción de los usuarios.



"Si sabemos que ha pasado esto y se va a promover la reversión de Torrevieja, ¿quién responderá sobre los efectos que tenga sobre la salud de los ciudadanos del área?", se ha preguntado Abarca, que ha defendido que esa decisión "va en contra" del sector turístico y ha pedido mirar más allá de una cuestión de salud.



Según ha señalado, "España vive del turismo, que es sol, hoteles y hospitales, y la sanidad pública no tiene capacidad para eso".



La consejera delegada de Ribera Salud, Elisa Tarazona, por su parte, ha dicho confiar en la justicia en cuanto a la reversión del modelo de gestión de Alzira y en que el Tribunal Supremo indique que "no se ajustó a la legalidad", con lo que la vuelta al sistema público de Torrevieja no se podrá aplicar.



Dos años después de la reversión del hospital de Alzira, hay "más demoras, menos actividad, se compra material por un precio desbordado, se paga con retraso a los proveedores, se han suprimido servicios, se ha despedido a directivos por un valor de 2 millones de euros, han dimitido varios directivos y el parking es un caos", y la decisión ha costado "76 millones de euros más", según Tarazona.



Asimismo, ha defendido que la colaboración público-privada suma, y más en "el tsunami sanitario en el que estamos", y ha indicado que le habría gustado "más diálogo y colaboración" con la Conselleria de Sanidad durante la pandemia.



Abarca ha insistido en que no está "especialmente a favor o en contra" del modelo concesional sino que se excluya a la sanidad privada por una cuestión puramente ideológica, y ha agregado que los datos de un informe de la Sindicatura de Comptes sobre el hospital de Torrevieja no dejan dudas sobre la eficiencia de las concesiones frente al modelo de gestión clásica.



A su juicio, es "vergonzoso" y "de otro siglo" que se excluya por motivos ideológicos a la sanidad privada de la prestación de asistencia sanitaria a los ciudadanos.

Ayer la consellera de Sanidad, Ana Barceló (PSOE), renunció definitivamente a crear una empresa pública con la que gestionar los hospitales revertidos, las resonancias magnéticas y la farmacia hospitalaria. Se trató de una victoria de la vicepresidenta Mónica Oltra (Compromís) sobre la gestión de los socialistas.

La consellera ha quedado seriamente tocada tras la guerra interna del Botánico y no se descarta su sucesión por una figura emergente del entorno del presidente Ximo Puig, Maria José Mira.  

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