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El chef Ferran Adrià, uno de los más famosos y reconocidos del mundo, está preocupado por cómo comemos en la actualidad, en particular porque ya no se cocina en casa como antes. Y por eso en su visita a Dénia, la capital gastronómica de la Comunitat Valenciana, apuesta por fomentar recetas rápidas con las que luchar contra esa tendencia. Una de sus soluciones es su mítica receta de tortilla de patatas con patatas chips.

En la ponencia de clausura del festival D*na, Adrià ha explicado que este concepto nació formalmente hace más de dos décadas como una solución práctica y accesible para el hogar. "Esa tortilla es de 2002. Yo la creé de una cosa lógica, yo no sabía hacer una buena tortilla de patata", ha confesado abiertamente sobre el escenario al reflexionar sobre la dificultad de lograr la ejecución tradicional perfecta sin un largo entrenamiento previo.

El motivo fundamental por el que el cocinero insiste en reivindicar esta receta no es otro que la falta de tiempo y la necesidad de soluciones rápidas para la vida moderna. "La gente llega a las 8 a casa. Como mucho le puedes exigir 20 minutos o media hora", ha señalado Adrià, criticando que, tras jornadas laborales agotadoras, se pretenda que los ciudadanos dediquen horas a elaborar guisos pesados.

Para Adrià, la tortilla de patatas de bolsa representa el equilibrio idóneo entre inmediatez y placer gastronómico. "Si tienes tiempo y te apetece hacer las tortillas, pelarlas, freírlas y tal, lo haces; pero si llegas y tienes 4 minutos, te puedes comer una de las cosas más ricas, ricas, ricas", ha defendido ante el público.

Durante la demostración en directo, acompañado por Quique Dacosta, Juan Echanove y Juanfran Valiente, el cocinero ha detallado las proporciones exactas para que el resultado sea indistinguible de una elaboración convencional.

La fórmula utilizada consiste en 300 gramos de huevo (unos seis huevos) combinados con 80 gramos de patatas chips. "Nadie en el mundo ahora sabe si estas patatas son fritas por nosotros o de bolsa; es imposible porque queda igual", ha afirmado mientras se cuajaba la mezcla en la sartén a 180 grados.

En su análisis sobre la cultura de este plato, Adrià ha querido restarle trascendencia a la eterna discusión sobre los ingredientes. "La tortilla de patata es muy buena, la tortilla de patata con cebolla es muy buena y con chistorra es muy buena. Este debate no tiene ningún sentido; ponle lo que quieras", ha recalcado.

La multitud de referentes que maneja Adrià le permite repasar muy detalladamente la historia documentada de la receta para contextualizar su origen. Según Adrià, el primer libro en el que se ha encontrado una fórmula de tortilla con patatas data de 1852 y es de la Fonda de Perona, recordando además que la propia patata no se consumió de forma habitual en España hasta finales de ese siglo.

También recordó con humor cómo surgió el concepto de la tortilla deconstruida en la época de elBulli. "Hasta la deconstruida que hice yo, la hacéis vosotros también cuando le dais la vuelta y no queda bien. Se me cayó y dije: ¡hostia!", bromeó con los asistentes para desmitificar las técnicas de la alta cocina.

Finalmente, Adrià ha enmarcado esta receta dentro de la urgencia de impartir educación culinaria básica a los jóvenes. "Cualquier chico o chica con 16 o 17 años tendría que hacer un mes de lo básico, saber hacer una merluza a la romana, a la plancha, o la famosa tortilla de patatas chips que son 4 minutos", ha concluido el célebre chef.