Uno de los arroces que preparan en el restaurante de Beton Brut.

Uno de los arroces que preparan en el restaurante de Beton Brut. M. H.

Gastronomía

El multiespacio más camaleónico de Alicante: puedes tapear por 20 € o comer en su joya más exclusiva

La propuesta de este rincón de diseño presume de las mejores vistas de la bahía con variedad de opciones: desde un picoteo informal hasta el lujo de su terraza.

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Alicante
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Cuatro espacios en el puerto de Alicante convierten a Béton Brut en la propuesta más camaleónica de la ciudad. Desde su terraza a pie de muelle hasta la azotea con las mejores vistas de la bahía hay un recorrido con el que quieren conquistar al público con diferentes ofertas y precios.

Sergio Hernando, su gestor, lo tiene claro: "Queremos que sea accesible para todo el mundo". Y así describe el punto de entrada, la terraza exterior, un espacio de rotación sin reservas diseñado para el encuentro informal. "Que puedas venir, me hago dos cervecitas y paso a comer", explica. Y la prueba de ello es que el precio medio lo sitúa en torno a los 20 euros.

Para quienes buscan una experiencia más pausada, en el restaurante principal les espera la propuesta culinaria con la dirección gastronómica de Pablo Montoro. Y de aplicarla se encarga el jefe de cocina, Tomás Ledezma que recalca que "la mano de un cocinero es muy importante para nosotros. Mi filosofía de trabajo es muy artesanal".

En la nueva carta, el chef busca conectar con las raíces locales a través de las propuestas más modernas. "Trato de incorporar todo eso que mantenga esa dinámica de vanguardia, pero casada con la tradición que nunca puede desaparecer", señala.

La prueba de eso la pone en tapas como la ensaladilla rusa marinera con anchoa del Cantábrico y crujiente de algas o las croquetas de gambas al ajillo, cuya base se elabora con la grasa del propio confitado de la gamba.

Uno de los platos estrella es el arroz de lomo alto con setas y fua. Ledezma describe la experiencia como una batalla sensorial: "Que sea una guerra en la que, de repente, vayan apareciendo los soldados, que no aparezcan todos a la vez", dice sobre la combinación de sabores del caldo de carne y el foie micuit realizado en casa.

Las croquetas de gambas al ajillo que preparan en Béton Brut.

Las croquetas de gambas al ajillo que preparan en Béton Brut. M. H.

¿Y qué cuesta disfrutar de ello? Ahí es donde vuelve Sergio, que apunta a un precio de entrada sobre los 35 euros. "Pero si quieres que limpiemos pescados, carnes maduradas o saquemos champán, el ticket puede ser lo que quiera el cliente", con una media entre los 50 y 60 euros.

La oferta se completa con la primera planta, un espacio dinámico para eventos del que presumen en particular por sus vistas, y la azotea, calificada por Sergio como "la joya de la corona". La alta demanda del verano pasado les llevó a implantar entrada con consumición mínima de forma puntual los viernes y sábado.

En la actualidad es libre, dentro de su horario. Y con ella, como remarca Sergio, trabajan en "la exclusividad" para "no canibalizar al restaurante". Eso quiere decir que trabajan con su carta propia de productos fríos, desde un atún, a unas ostras o jamón hasta un postre. En ella presumen de la coctelería de autor donde los precios parten de los 12 euros.

Más allá de la técnica, el equipo busca una conexión emocional con el comensal. Tomás Ledezma concluye con una declaración de intenciones: "Nuestro objetivo es que a través de la comida la gente no solamente le llegue la técnica, sino que también le llegue el corazón. Que la gente sepa que todo sale de las manos de un cocinero".