Belén Rueda en un acto público. Gtres
Belén Rueda (61): "Me cogía un bus de 5 horas hasta Madrid para hacer casting y después regresaba a Alicante"
La actriz recuerda en una entrevista cómo sus años en Alicante marcaron su juventud y cómo viajaba continuamente a Madrid para perseguir su sueño.
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Alicante fue el punto de partida de la carrera de Belén Rueda. Antes de convertirse en una de las actrices más reconocidas del cine y la televisión española, compaginó su vida en la provincia con continuos desplazamientos a Madrid para acudir a castings y dar sus primeros pasos en el mundo audiovisual.
La intérprete, de 61 años, mantiene un estrecho vínculo con Alicante, ciudad en la que pasó buena parte de su juventud y donde vivió algunas de las experiencias que marcaron su trayectoria personal y profesional.
Desde sus primeros cursos de interpretación hasta la apertura de una escuela de ballet en San Juan, la provincia fue el escenario de una etapa decisiva antes de alcanzar la fama.
Estos recuerdos salieron a la luz durante su conversación con Ricardo Moya en el pódcast El Sentido de la Birra hace unos meses, donde repasa su carrera, reflexiona sobre el paso del tiempo y dedica buena parte de la entrevista a recordar sus años en Alicante.
Belén Rueda explica que, aunque nació en Madrid, creció en Alicante junto a su familia. Recuerda que primero vivían en la ciudad, aunque posteriormente sus padres decidieron trasladarse a la Playa de San Juan en busca de una mejor calidad de vida.
Estudió en el colegio Prácticas-La Aneja, y además, daba clases de danza en el conservatorio.
La actriz reconoce que asocia Alicante con su infancia y adolescencia. Sin embargo, con el paso de los años empezó a sentir que necesitaba salir para conocer otros lugares, estudiar y ampliar horizontes.
"Alicante era niñez", resume durante la entrevista, al recordar que para ella la ciudad se le quedaba pequeña.
También rememora con humor su primer viaje a Londres cuando tenía 18 años. Entre las cosas que más le llamaron la atención estaba el metro, una experiencia completamente nueva para ella. "Alicante no tenía metro", comenta entre risas.
Sus primeros pasos
Fue precisamente en Alicante donde tuvo su primer contacto con la interpretación. A los 17 años participó en un curso impartido por un profesor de la Escuela de Arte Dramático de Madrid.
Aunque fue seleccionada entre un grupo reducido de alumnos, la enorme timidez que sentía en aquella época le hizo pensar que la interpretación no era su camino. Con el tiempo descubriría que estaba equivocada.
También recuerda que, al finalizar sus estudios, decidió marcharse a Madrid para estudiar Arquitectura, ya que la universidad que le correspondía por residir en Alicante era la de Valencia y ella quería empezar una nueva etapa en la capital.
La escuela de ballet
Uno de los recuerdos más llamativos que comparte durante la entrevista corresponde a los años posteriores a su regreso de Italia. Entonces volvió a instalarse en Alicante y abrió una escuela de ballet en San Juan, mientras comenzaba a presentarse a castings y realizaba sus primeras colaboraciones en televisión.
Aquella etapa estuvo marcada por un enorme esfuerzo para intentar abrirse camino como actriz. "Me cogía un bus de cinco horas hasta Madrid para hacer casting y después regresaba a Alicante", explica.
La rutina era agotadora. Terminaba las clases de ballet alrededor de las diez de la noche, cogía un autobús cerca de la medianoche para recorrer los más de 400 kilómetros hasta Madrid, acudía a las pruebas o grabaciones y, una vez terminaba la jornada, regresaba de nuevo a Alicante en otro autobús para continuar con su trabajo.
El inicio de una carrera
Durante uno de esos viajes terminó llegando la oportunidad que cambiaría su vida. Con el nacimiento de Telecinco comenzó a colaborar como traductora de italiano para los técnicos de la cadena y, poco después, pasó a formar parte de VIP Noche.
Belén Rueda recuerda con especial cariño aquella etapa junto a Emilio Aragón, de quien asegura haber aprendido gran parte de la profesión. "Era un libro blanco y las primeras líneas las escribí gracias a él", afirma.
A partir de ahí dio el salto definitivo a la interpretación con series como Médico de familia, Periodistas y, posteriormente, Los Serrano, que la convirtió en uno de los rostros más populares de la televisión española.
Reflexiones sobre la vida
Más allá de los recuerdos sobre Alicante, la actriz también reflexiona sobre la madurez y reconoce que no volvería a tener veinte años. "¿Te volverías a los 20 años? Ni de coña", asegura, al considerar que en esa etapa predominan las inseguridades y el miedo al qué dirán.
También rechaza hablar de fracaso como algo definitivo. "El fracaso es esto: no ha salido bien o como esperaba", explica, defendiendo que los errores permiten aprender mucho más que los éxitos.
Durante la conversación con Ricardo Moya también aborda la importancia de la terapia, la salud mental, la exposición pública y la necesidad de proteger su vida privada, además de recordar cómo las experiencias más difíciles de su vida cambiaron por completo su forma de entender las prioridades.