La psicóloga Andrea Soler.
Andrea, psicóloga: "La prueba de Selectividad no define una trayectoria vital completa ni una nota tu valor"
Esta orientadora de secundaria ofrece consejos para afrontar la PAU y gestionar la presión, los nervios y la incertidumbre que acompañan a estas pruebas.
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Este martes, 2 de junio, han comenzado las Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU) en la Comunitat Valenciana. Un total de 25.666 estudiantes se enfrentan a unos exámenes decisivos para su futuro académico, distribuidos en 55 tribunales repartidos por todo el territorio valenciano.
Para miles de jóvenes, estas pruebas representan la culminación de años de esfuerzo y una puerta de entrada a los estudios universitarios deseados. La importancia de las notas de acceso y las exigencias de determinadas titulaciones convierten estos días en un periodo especialmente intenso desde el punto de vista emocional.
Los nervios, la presión y el miedo a no alcanzar los resultados esperados pueden generar situaciones de angustia y ansiedad. Muchos estudiantes afrontan dificultades para gestionar sus emociones durante estas jornadas, marcadas por la incertidumbre y las altas expectativas.
Con el objetivo de ayudarles a sobrellevar este momento, el Colegio Oficial de Psicología de la Comunitat Valenciana ha compartido una entrevista con la psicóloga y orientadora de secundaria Andrea Soler Ollero, quien ofrece algunas claves para afrontar la PAU.
Según explica Soler, los alumnos de segundo de Bachillerato llegan a estas semanas con una importante carga emocional acumulada. Tras meses de estudio y preparación, conviven el cansancio propio del final de curso con la necesidad de realizar un último esfuerzo para alcanzar sus objetivos.
Entre las principales preocupaciones aparecen el temor a no conseguir la nota de corte necesaria para acceder a la carrera deseada y el miedo a defraudar las expectativas propias o familiares.
La psicóloga advierte además de las consecuencias que puede tener el estrés mantenido en el tiempo. Según señala, los elevados niveles de cortisol pueden afectar a funciones esenciales como la memoria y la concentración.
En este sentido, insiste en la importancia de cambiar la forma de interpretar la prueba. "Desde la psicología educativa sabemos que cuando una persona interpreta una situación como una 'amenaza' y no como un 'reto', el cerebro activa mecanismos de supervivencia que dificultan el rendimiento cognitivo".
Dormir también es estudiar
Respecto a la preparación académica, Soler desmonta una de las creencias más extendidas entre los estudiantes: que estudiar más horas equivale necesariamente a obtener mejores resultados.
La especialista defiende una planificación realista, flexible y adaptada a las necesidades de cada alumno.
Entre los errores más frecuentes señala compararse constantemente con otros compañeros, memorizar sin comprender, centrarse únicamente en la nota final o reducir las horas de sueño para dedicar más tiempo al estudio.
Sobre este último aspecto, es contundente: "Descansar no es 'perder tiempo'; es una parte necesaria del proceso de aprendizaje".
Además, recuerda que "la memoria no funciona como un almacén infinito, sino como una red de conexiones", por lo que recomienda utilizar herramientas como esquemas, resúmenes o simulacros de examen para consolidar los conocimientos.
Cómo controlar los nervios
La orientadora explica que sentir nervios antes de una prueba importante es una reacción completamente normal e incluso útil para mantener la atención y la concentración.
Sin embargo, cuando la ansiedad alcanza niveles muy elevados puede provocar bloqueos, quedarse en blanco durante el examen, problemas de sueño o tensión muscular.
Para evitar estas situaciones, recomienda recurrir a técnicas de respiración, realizar pequeñas pausas y trabajar en la reestructuración de pensamientos negativos.
También aconseja moderar el uso de las redes sociales durante estos días, especialmente antes de dormir. La exposición continuada a pantallas y las comparaciones constantes con otros estudiantes pueden incrementar la ansiedad y dificultar la concentración.
El apoyo de la familia
El entorno familiar desempeña un papel fundamental durante este proceso. Soler considera que las familias deben ofrecer apoyo emocional y validar las emociones de los jóvenes, evitando centrar todas las conversaciones en las calificaciones.
Para la experta, el mensaje más importante que pueden transmitir los padres es claro: "El mensaje más importante que una familia puede transmitir es: 'pase lo que pase, estaremos a tu lado'".
"Una nota no define tu valor"
De cara a la publicación de las calificaciones, Andrea Soler lanza un mensaje de tranquilidad para quienes temen no alcanzar los resultados esperados.
La psicóloga recuerda que las PAU son únicamente una etapa más dentro del recorrido académico y profesional de cualquier persona, y que existen múltiples alternativas para alcanzar los objetivos marcados.
Por ello, recomienda evitar los mensajes autodestructivos y cuidar el lenguaje con el que cada estudiante interpreta sus resultados.
"Es importante el diálogo en el que se hablan, evitando etiquetas muy malas hacia uno mismo como 'soy un fracaso' y más relacionadas con 'no he obtenido buenos resultados en el proceso'", afirma.
La especialista concluye recordando que un examen no determina el futuro de una persona.
"Una prueba no define una trayectoria vital completa y una nota no define tu valor como persona", subraya, invitando a los estudiantes a afrontar este proceso con perspectiva y a recordar que son mucho más que una calificación numérica.