El Albir, en una imagen de Shutterstock.
El pueblo ideal para una escapada junto al mar: aguas cristalinas en Parque Natural y acantilados de 300 metros
Un destino costero que esconde un acceso privilegiado a calas de aguas transparentes y a uno de los paisajes más impresionantes del Mediterráneo.
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L’Alfàs del Pi se presenta como una puerta privilegiada a uno de los paisajes más impactantes de la costa alicantina, donde el Mediterráneo luce aguas transparentes dentro de un parque natural y se encuentra con imponentes acantilados que superan los 300 metros de altura.
La provincia de Alicante acumula algunos de los destinos más conocidos del litoral mediterráneo. Nombres como Benidorm, Altea o Jávea concentran buena parte del foco turístico, pero existen otros municipios que, sin tanto ruido, esconden paisajes igual de sorprendentes.
Muy cerca de Benidorm aparece l'Alfàs del Pi, en la comarca de la Marina Baixa. Un municipio que supera los 20.000 habitantes y cuya gran joya no está tanto en su núcleo urbano como en su franja litoral: l’Albir, auténtico punto de partida hacia un entorno natural único.
La puerta de entrada
Hablar de aguas cristalinas y acantilados de vértigo en l’Alfàs del Pi implica mirar directamente hacia l’Albir. Este enclave costero forma parte del Parque Natural de la Serra Gelada, un espacio protegido desde 2005 y pionero en la Comunitat Valenciana por su carácter marítimo-terrestre.
La mayor parte de su superficie es mar, y ahí reside una de sus claves. La presencia de praderas de posidonia oceánica contribuye a mantener una transparencia excepcional en el agua, convirtiendo la zona en un escenario perfecto para el snorkel o el buceo.
En tierra firme, el parque ofrece una imagen difícil de olvidar. Su frente litoral se desploma sobre el Mediterráneo con acantilados que superan los 300 metros de altura, e incluso alcanzan cotas mayores en algunos puntos.
El encanto de l’Albir
El Racó de l’Albir se abre en plena bahía de Altea, entre la Serra Gelada y el Peñón de Ifach. Se trata de una playa de cantos rodados que destaca por la calidad de sus aguas y que mantiene de forma ininterrumpida la bandera azul desde hace décadas.
Según Turismo del Ayuntamiento de l’Alfàs, es "uno de los rincones más espectaculares" del municipio. Y no es una exageración, ya que desde este punto se disfrutan algunas de las mejores vistas de la costa alicantina.
El paseo marítimo, siempre animado, conecta con el conocido Paseo de las Estrellas, donde quedan grabados los nombres de los homenajeados en el Festival de Cine de l’Alfàs del Pi.
Naturaleza, mar y rutas
Más allá de la playa, la Serra Gelada se convierte en un escenario perfecto para quienes buscan algo más que sol. Sus rutas permiten adentrarse en un espacio donde conviven historia, biodiversidad y panorámicas abiertas al Mediterráneo.
La ruta al Faro de l’Albir es la opción más accesible. Un recorrido sencillo, asfaltado y apto para todos los públicos que conduce hasta la punta Bombarda, combinando miradores, restos históricos y paneles interpretativos.
Para los más exigentes, la travesía de la Serra Gelada ofrece una experiencia más intensa. Un itinerario donde el mar y la montaña se funden y donde los senderistas avanzan junto a cortados vertiginosos que caen directamente sobre el agua.