La Toña alicantina.

La Toña alicantina.

Vivir

Ni huesos de santo ni huevos de chocolate: el dulce de las abuelas típico de Alicante que triunfa en Semana Santa

Su elaboración da lugar a una masa suave por dentro y ligeramente dorada por fuera, lo que la convierte en un acompañamiento ideal para bebidas como el chocolate caliente o el café.

Más información: Carlos Mariel hace la mejor mona de Alicante: "Hay que volver a los procesos lentos y sencillos, el cuerpo lo agradece"

Alicante
Publicada

Oficialmente, ya está aquí la Semana Santa, una época del año durante la cual Alicante, al igual que toda España, rinde homenaje a sus tradiciones, también culinarias.

Y es que en la provincia de Alicante, la Semana Santa no solo se vive con procesiones y tradiciones religiosas, sino también a través de su gastronomía más típica.

Entre los dulces más representativos de estas fechas destaca la conocida toña de Viernes Santo, un bollo tradicional que forma parte del recetario más arraigado de la zona.

Este dulce, emparentado con la mona de Pascua, presenta una diferencia peculiar, pues no lleva el clásico huevo cocido en su parte superior, una tradición que se lleva repitiendo años y que las abuelas de Alicante ya conocen a la perfección.

Esta característica responde a la costumbre de evitar ciertos productos de origen animal en fechas señaladas, lo que le da un carácter propio dentro de la repostería festiva.

La toña se reconoce fácilmente por su textura ligera y esponjosa, además de su aroma particular, en el que destacan matices de anís y cítricos.

Su elaboración da lugar a una masa suave por dentro y ligeramente dorada por fuera, lo que la convierte en un acompañamiento ideal para bebidas como el chocolate caliente o el café.

Pero lejos de ser una creación moderna, este dulce tiene raíces humildes. Durante generaciones, las familias alicantinas han preparado grandes cantidades en casa para compartirlas con vecinos y seres queridos, especialmente durante los días festivos de Semana Santa.

Con el paso del tiempo, la toña ha logrado mantenerse como uno de los símbolos gastronómicos más reconocibles de estas fechas en Alicante.

A pesar de los cambios en los hábitos y en la cocina, sigue ocupando un lugar destacado en mesas y celebraciones, conservando su esencia tradicional y su valor como elemento de convivencia familiar.