Las nuevas placas solares. Efe
Las nuevas plantas solares en el campo de Elche reducirán en un 50% la factura energética de Riegos de Levante
Las actuaciones suponen una inversión conjunta de algo más de 6,8 millones de euros, aportados por el Gobierno y la propia comunidad de regantes.
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La secretaria de Estado de Agricultura y Alimentación, Begoña García, ha presidido este martes en Elche el acto de entrega de dos obras de modernización y consolidación de los regadíos de la Comunidad General de Riegos de Levante, Margen Izquierda.
Las actuaciones, financiadas en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, suponen una inversión conjunta de algo más de 6,8 millones de euros, aportados por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y por la propia comunidad de regantes.
García ha subrayado que se trata de un ejemplo de colaboración público-privada, ya que el Gobierno de España asume el 80% del coste a través de una subvención a fondo perdido, mientras que los regantes financian el 20% restante y el IVA, no elegible con cargo a los fondos europeos.
"Eso lo ponen los agricultores y hay que ponerlo en valor", ha recalcado la secretaria de Estado al inicio de su comparecencia ante los medios.
Reducción del 50%
Por su parte, el presidente de la Comunidad General de Riegos de Levante, Roque Bru, agradece el apoyo del Ministerio y del propio departamento que dirige Begoña García y concretó el impacto económico de las nuevas instalaciones.
Las plantas solares, explicó, permitirán un ahorro de entre el 40 y el 50% en el consumo energético ligado al bombeo, un margen que la comunidad confía en trasladar a los agricultores una vez se amortice la parte de la inversión que asumen los propios comuneros.
Bru incidió en que la reducción de costes será especialmente notable en el agua que se eleva directamente del Segura, uno de los puntos más sensibles para la economía de los regantes de la margen izquierda.
Además, destaca la mejora de la eficiencia hídrica en infraestructuras como la balsa de la Peña, utilizada para bombear agua del trasvase desde el pantano de Crevillent, que también verá optimizado su funcionamiento gracias a las actuaciones entregadas.
Un año de abundancia de agua
Preguntada por la situación hídrica tras un año de abundantes lluvias, la secretaria de Estado ha recordado que la gestión del trasvase Tajo-Segura es competencia del Ministerio para la Transición Ecológica, aunque sí quiso lanzar un mensaje de tranquilidad.
En este sentido, ha reaccionado que “nunca llueve a gusto de todos” y que las últimas borrascas han provocado inundaciones graves en Andalucía y Extremadura, con cultivos dañados y problemas en infraestructuras rurales.
Frente a esos daños, García subraya la cara positiva de la situación: los embalses garantizan agua "si se utiliza correctamente", con campañas aseguradas en la Comunitat Valenciana al menos para uno o dos años, y hasta seis años en el caso de Extremadura, según los cálculos manejados por la Administración.
"Para eso están las confederaciones hidrográficas, para marcar el uso correcto de los recursos", remarca, ligando de nuevo la disponibilidad de agua a la necesidad de seguir invirtiendo en modernización y gestión eficiente del regadío.