Un avión de Ryanair en el aeropuerto Alicante-Elche Miguel Hernández.

Un avión de Ryanair en el aeropuerto Alicante-Elche Miguel Hernández.

Turismo

El CEO de Ryanair alerta de grandes retrasos para verano en aeropuertos como el de Alicante por el nuevo sistema fronterizo

El consejero delegado de la aerolínea, Michael O'Leary, ha cargado contra el registro biométrico obligatorio para los pasajeros de fuera de la UE y asegura que la situación empeorará en temporada alta.

Más información: Laura Navarro, directora del aeropuerto de Alicante: "La diversificación de compañías y destinos nos ha salvado"

Alicante
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El consejero delegado de Ryanair, Michael O'Leary, ha descrito el nuevo sistema de control biométrico europeo, el Entry/Exit System (EES), como un caos que empeorará con la llegada del verano, sobre todo en aeropuertos medianos como el de Alicante-Elche Miguel Hernández.

El ejecutivo irlandés aseguró que la Unión Europea (UE) estaba penalizando a los británicos por el Brexit. "Votasteis el Brexit: a hacer cola", dijo en una entrevista a The Times.

O'Leary, que en 2016 defendió la permanencia del Reino Unido en la UE, ha sido crítico con un sistema que está causando colas de cientos de pasajeros y grandes retrasos en la infraestructura alicantina.

El CEO de Ryanair advirtió que los aeropuertos regionales más pequeños serían los más afectados por las interrupciones, señalando como destinos particularmente vulnerables a Sevilla, Alicante, Tenerife y Faro (Portugal).

El PP ya registró en el Senado una batería de preguntas al Ministerio del Interior exigiendo un plan de contingencia específico para Alicante-Elche antes de la temporada alta.

El senador alicantino Agustín Almodóbar, portavoz de Turismo del Grupo Popular, advirtió de que "España no puede permitirse volver a vivir colapsos en sus aeropuertos por falta de previsión".

El EES obliga a los viajeros procedentes de países no comunitarios a registrar huellas dactilares, fotografía facial y datos del documento en su primer cruce de frontera.

Lo que debía agilizar los controles ha resultado en el problema contrario. Las máquinas biométricas fallan con frecuencia, especialmente con pasajeros mayores que tienen las huellas desgastadas, lo que los deriva a una segunda cola manual ante el policía.

Esto conlleva que terminen recibiendo el mismo sello en el pasaporte que se trataba de suprimir, pero con el doble de espera.

El aeropuerto de Alicante-Elche es especialmente vulnerable ante estos colapsos al recibir más de seis millones de pasajeros procedentes del Reino Unido al año, la mayoría de sus casi 20 millones de viajeros anuales.

Con una plantilla de unos 130 agentes, el 80% en primera línea de control, y tres puntos de llegada distintos que obligan a dividir los efectivos, los policías piden entre 10 y 15 agentes adicionales para poder gestionar la carga de trabajo que el EES ha generado.