La concejal de Turismo de Alicante, Ana Poquet, y el presidente de la asociación, Francesco Balbi, en Fitur.
La Asociación de Cruceros de Alicante eleva la previsión a 84 millones y 325.000 cruceristas en 2026
La cuarta fase del estudio Costa Blanca Cruise Friendly revela un ejercicio récord, alta intención de regreso y retos en movilidad, conectividad y servicios en la terminal de cruceros.
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La ciudad de Alicante (y la Costa Blanca como destino turístico) consolidó en 2025 un ejercicio récord como destino de cruceros, con 253.000 cruceristas y 34.000 tripulantes desembarcando en la provincia, según el informe presentado en Fitur 2026 por la Asociación Alicante Costa Blanca Turismo y Cruceros. El estudio ha sido presentado por la concejal de Turismo de Alicante, Ana Poquet, y el presidente de la Asociación Alicante Costa Blanca Turismo y Cruceros es Francesco Balbi.
El estudio cifra en 67,39 millones de euros el gasto total generado el pasado año y eleva el impacto económico previsto para 2026 hasta los 84 millones, con una estimación de 325.000 cruceristas y 113 escalas, nuevo techo histórico del sector.
El documento, dirigido por Roberto Martínez, director de la asociación, sitúa a 2025 como “ejercicio récord” con 103 cruceros, de los que 83 fueron de escala y 20 de puerto base, incluyendo 17 dobles escalas y una triple. El 86,4% de los pasajeros que llegan a Alicante bajan del barco, con un reparto del 69% que visita la ciudad y un 31% que se desplaza a otros municipios de la Costa Blanca, lo que extiende el impacto del turismo de cruceros al interior de la provincia. La edad media del crucerista se sitúa en 53,5 años y el tiempo medio de las excursiones organizadas oscila entre 4,6 y 6,6 horas, lo que refuerza la necesidad de optimizar la movilidad y los flujos de visitas.
La cuarta fase del estudio, desarrollada en 2025, ha supuesto la consolidación de un modelo de recogida de datos digitalizado y homogéneo, con 4.840 encuestas realizadas en 80 escalas, que se suman a las fases previas iniciadas en 2021. La asociación ha sustituido los cuestionarios en papel por un sistema digital que permite obtener información estructurada y segmentada en tiempo real, mantener una serie histórica y generar informes periódicos para apoyar la toma de decisiones públicas y privadas. El proyecto se plantea como vertebrador y sostenible, con la meta de evaluar de forma continua el destino y medir el impacto real del crecimiento del sector.
El informe destaca además la creciente territorialización del turismo de cruceros, con la incorporación constante de nuevos municipios de la Costa Blanca al proyecto. Guadalest, Altea, Benidorm, Elche, Orihuela, El Campello, Busot, Xixona, Torrevieja, Novelda, Alcoy o La Vila Joiosa forman parte de los destinos analizados, con encuestas que valoran oferta cultural, limpieza, seguridad, gastronomía, compras y calidad general de los servicios. La estrategia pasa por reforzar la imagen internacional de estos municipios, dotarlos de herramientas para crear productos turísticos adaptados al crucerista e informarles del impacto económico y social que genera este segmento.
Los resultados de satisfacción sitúan a Alicante y la Costa Blanca en niveles de excelencia, con puntuaciones superiores a 4 sobre 5 en seguridad (4,48), limpieza (4,35), clima (4,49), playas (4,38), oferta gastronómica (4,40) y oferta cultural y artística (4,55). La recomendación de visitar la ciudad alcanza un 4,68 sobre 5 y la valoración general del destino se sitúa en 4,43, con expectativas “ampliamente superadas” para la mayoría de cruceristas encuestados. La gastronomía, especialmente las rutas de tapas, obtiene una nota sobresaliente de 4,82, mientras que la hospitalidad, las fiestas tradicionales y la atención personalizada de guías y personal del punto de información específico para cruceristas son “altamente valoradas” por el 62% de los visitantes.
El perfil del crucerista que llega a Alicante está marcado por una ligera mayoría femenina (55,27%) y una presencia relevante de parejas (51,48%), seguidas de viajes en familia (33,25%) y con amigos. El destino es el principal motivo de elección para el 63% de los encuestados, por encima del crucero (24%) y del precio (13%), lo que confirma el atractivo de la Costa Blanca como reclamo en sí mismo. Las nacionalidades más significativas en 2025 fueron Reino Unido, Estados Unidos, España, Italia, Alemania, Francia, Portugal, Brasil y Canadá, con casi 55 nacionalidades diferentes registradas.
El estudio también subraya el papel del crucerista como prescriptor: el 91% de quienes ya conocían Alicante considera que la ciudad ha cambiado “muy positivamente” desde su última visita y el 81,2% tiene intención de repetir la experiencia. Un 66% declara que pernoctaría en Alicante o en otro punto de la Costa Blanca y el 81,10% se plantea hacerlo con estancias más largas, más allá de un futuro crucero. Las expectativas de tiempo en tierra, sin embargo, se perciben como insuficientes por el 70% de los cruceristas, lo que abre un margen de mejora en la coordinación de escalas y excursiones.
En el apartado de sostenibilidad, el informe recuerda que el sector marítimo representa el 3% de las emisiones de CO2 y que la industria de cruceros se ha fijado el objetivo de lograr cero emisiones netas de carbono en 2050. El 75% de la flota está ya preparada para operar con combustibles más limpios allí donde estén disponibles, con una aceleración de la transición energética y programas específicos de protección de la vida marina que alcanzan al 40% de los buques. De cara a 2028 se prevé la incorporación de 62 nuevos barcos, 38 de ellos propulsados por GNL, mientras las navieras avanzan hacia la conexión eléctrica a red en puerto en un horizonte de 4 a 5 años.
Las valoraciones
Pese a la valoración muy positiva del destino, el informe no elude las principales críticas y recomendaciones formuladas por los cruceristas. Entre las propuestas de mejora destacan los problemas de movilidad para personas con dificultades, la necesidad de más zonas de sombra en el recorrido entre la terminal y el centro, la escasez de baños públicos (un tema cultural), los malos olores en algunas áreas urbanas y portuarias y la falta de tiendas y cafetería en la terminal. También se señala la ausencia de conexión wifi tanto en la ciudad como en el puerto, así como la limitada presencia del inglés en la señalización y la información turística, elementos clave para mantener la competitividad de Alicante y la Costa Blanca en un mercado global de cruceros en pleno auge.