Montaje de Fernando Moner y una persona echando combustible en su coche.
Fernando Móner (Avacu), sobre el alza de la gasolina: "Las empresas se están protegiendo a costa de los consumidores"
El representante de los consumidores alerta del encarecimiento de los combustibles tras el conflicto en Oriente Medio y pide medidas urgentes.
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El conflicto en Oriente Medio sigue sacudiendo la economía mundial varios días después de su estallido. La escalada bélica en la región, con Irán, Israel y la implicación de Estados Unidos en el tablero geopolítico, ya se refleja en los mercados internacionales y empieza a trasladarse a la vida cotidiana de los consumidores.
Uno de los sectores donde antes se ha notado este impacto es el de los combustibles. El precio del petróleo reaccionó rápidamente al estallido del conflicto y, desde entonces, las gasolineras acumulan varios días de subidas que encarecen el coste de llenar el depósito.
Este incremento está generando un nuevo foco de tensión entre empresas del sector y asociaciones de consumidores. Desde la Asociación Valenciana de Consumidores y Usuarios (AVACU) denuncian que las subidas aplicadas en los surtidores no se corresponden con el coste real del combustible adquirido antes del inicio de la guerra.
El presidente de AVACU, Fernando Móner, analiza para EL ESPAÑOL de Alicante la situación y advierte del impacto directo que esta escalada está teniendo en la economía doméstica.
Según explica, el aumento repentino de los precios en las gasolineras resulta difícil de justificar cuando el combustible que se está vendiendo fue comprado semanas atrás, antes de que estallara el conflicto.
En su opinión, la reacción del sector responde más a una estrategia preventiva que a un reflejo real del coste del crudo. "La única explicación es que ellos están protegiendo y lo que están haciendo es desproteger a los consumidores", afirma.
Para el representante de los consumidores, esta dinámica acaba trasladándose directamente al bolsillo de las familias y contribuye a una pérdida progresiva de poder adquisitivo.
Subidas de hasta 30 céntimos
Los datos que maneja la asociación apuntan a incrementos muy rápidos en los surtidores. En apenas una semana, señala Móner, se han registrado subidas que alcanzan los 30 céntimos por litro.
Una cifra que el presidente de AVACU califica de "auténtica barbaridad" y que considera especialmente preocupante por la velocidad con la que se está produciendo.
Además, critica la falta de reacción de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Según asegura, desde la asociación no han percibido ninguna explicación pública ni señales de preocupación por parte del organismo regulador.
Móner también cuestiona la asimetría que, a su juicio, existe en el mercado petrolero. Mientras que las subidas del precio del crudo se trasladan con rapidez al consumidor, las bajadas tardan mucho más en reflejarse en el precio final de los carburantes.
Miedo al efecto dominó
Más allá de los combustibles, AVACU teme que la crisis termine extendiéndose al resto de la economía. Por ahora, indica Móner, la cesta de la compra se mantiene relativamente estable, pero ya empiezan a aparecer señales de alerta.
La factura de la electricidad, explica, empieza a registrar pequeños incrementos impulsados por los mercados de futuros.
"Lo primero ha sido los combustibles, siguiente, obviamente serán las energías, a partir de ahí los precios generales de los productos", pronostica.
El motivo es claro: tanto la producción como el transporte dependen directamente del coste del gas y del petróleo, por lo que cualquier encarecimiento termina repercutiendo en el precio final de bienes y servicios.
Menos poder adquisitivo
Este escenario se suma a otros factores que ya presionan la economía doméstica. Entre ellos, las recientes subidas del euríbor, que han encarecido las hipotecas en los últimos meses.
Para Móner, la combinación de estos elementos coloca a los hogares en una situación especialmente vulnerable. "Se produce una pérdida absoluta de poder adquisitivo", advierte.
En su opinión, las familias acaban siendo el eslabón más débil de la cadena económica, ya que son quienes terminan asumiendo el incremento de costes que se va acumulando en cada fase del proceso productivo.
Rebajar impuestos
Ante este escenario, el presidente de AVACU considera imprescindible una intervención pública que alivie la presión sobre los consumidores.
En concreto, plantea que tanto el Gobierno de España como la Unión Europea estudien reducciones fiscales en productos especialmente afectados por la crisis energética, como los carburantes y la electricidad.
Entre las medidas posibles menciona la rebaja del IVA en determinados bienes y servicios básicos, una fórmula que ya se aplicó durante anteriores episodios inflacionistas.
Llamamiento a la prudencia
En vísperas del Día Mundial del Consumidor, el presidente de AVACU también lanza un mensaje de prudencia a los ciudadanos ante un contexto económico que considera cada vez más incierto.
Entre sus recomendaciones figura planificar bien los presupuestos familiares, comparar precios antes de comprar y limitar los gastos a lo estrictamente necesario.
También anima a los consumidores a recurrir a las asociaciones cuando detecten posibles abusos o prácticas injustificadas en el mercado.
En cualquier caso, Móner rechaza que la sociedad deba resignarse a convivir con una inflación elevada de forma permanente.
A su juicio, permitir que esta situación se consolide supondría aceptar una "vulnerabilidad extrema de miles y miles y miles de familias", algo que considera incompatible con el nivel de protección social que debería existir en la Unión Europea actual.
Por ello, asegura que desde AVACU seguirán presionando a las administraciones para que adopten medidas urgentes que protejan a los consumidores.