La Race Control ubicada en las oficinas centrales de The Ocean race en Alicante.

La Race Control ubicada en las oficinas centrales de The Ocean race en Alicante. Sailing Energy/The Ocean Race

Otros deportes

El ‘Gran hermano’ de The Ocean Race

El Race Control de la prueba transoceánica que monitoriza las embarcaciones en todo el planeta 24 horas al día, está en Alicante.

Más información: De la cerveza a la comida liofilizada

J. Meseguer
Alicante
Publicada

Cuando visitas la Race Control, o Centro de Mando, de The Ocean Race te da la sensación de que estás en una Torre de Control de un aeropuerto. Su forma es redonda y tiene dos alturas, con pantallas por todos lados, ordenadores, un led gigante en la parte alta llena de telemetrías, aparatos electrónicos… Todo un compendio tecnológico de última generación que controla todo lo que pasa durante la carrera en alta mar.

Durante el resto del año es una especie de banco de pruebas. Pero cuando las embarcaciones parten desde Alicante hasta que llegan al destino final, AMAALA, en la próxima edición, este Race Control, situado en las oficinas centrales de The Ocean Race en Alicante, se convierte en el ojo del ‘Gran hermano’ que monitoriza todo lo que sucede, estén donde estén las embarcaciones: desde la misma bocana del puerto de Alicante hasta el lugar de mar más recóndito del planeta, junto a los icebergs en la Antártida.

Eso sí, la clave de todo es controlar sin intervenir. Tenerlo todo monitorizado pero, a no ser que se produzca una emergencia de fuerza mayor, desde el Race Control apenas se le da información a las embarcaciones de todo lo que les llega. Sus funciones principales son dos: seguridad máxima y que se cumplan las reglas de la competición.

“Aquí se monitorizan los barcos siempre que están en el agua, 24 horas al día, recibimos toda la telemetría de las embarcaciones: 70 datos diferentes de cada barco. Y la gente que está en control analiza todos esos datos para saber cómo está el barco y si tienen algún problema. Aquí siempre tienen protocolos de actuación dependiendo de cada emergencia. Llevan tantos años que ya hay protocolos para prácticamente todo”, asegura Sebastián de Prado García, jefe de Tecnología de The Ocean Race y principal responsable de que el Race Control funcione a la perfección.

Pero aparte de la tecnología está el factor humano, fundamental, personas expertas en alta mar, la mayoría de ellas que ya han dado la vuelta al mundo a vela, que manejan situaciones de emergencia desde tierra, sin pestañear. “Las emergencias pueden ser de cualquier tipo: emergencia mecánica, eléctrica, rotura de velas, pérdida de un marinero que se ha caído fuera de la borda o cualquier otra emergencia que ocurra. Dentro del protocolo, también está contactar con Salvamento Marítimo de todos los países por los que transitan por si hay una emergencia grave y tienen que actuar”, explica De Prado.

Una visita en la Race Control.

Una visita en la Race Control. Sailing Energy / The Ocean Race

El Race Control, en la parte técnica, depende de tres personas, que hacen turnos de cinco horas, sobre todo por la noche. El perfil es muy marcado: personas con mucha experiencia, templanza y saber estar ante las emergencias que seguramente aparecerán a lo largo del recorrido de las embarcaciones participantes.

“Son marineros experimentados que han dado la vuelta al mundo varias veces, están acostumbrados y saben identificar lo que son las emergencias. Tienen un perfil muy peculiar, son muy tranquilos, porque al final tienen que lidiar con un tipo de emergencias complicadas para las personas que no son marineros o que no entienden qué puede estar pasando. Por ejemplo, un tipo de emergencia en la que se vuelca el barco podría ser algo fatídico. Pero ellos dicen: ‘No, se hace una maniobra y vuelve el barco otra vez a su posición normal”.

Y todo ello, lo realizan con toda la información que les proporciona la batería de tecnología instalada en el Race Control, siempre siguiendo los protocolos de actuación, el cual se basa en que solo se les ayuda si la emergencia es crítica: “Si simplemente han roto una vela o si tienen una vía de agua, eso es problema del equipo”.

Una embarcación es ayudada tras una situación de emergencia.

Una embarcación es ayudada tras una situación de emergencia. The Ocean Race

Si hay un problema médico a bordo, desde el Race Control también se gestiona la comunicación con el médico que está en tierra para ayudar a los tripulantes en la emergencia.
Uno de los momentos más tensos que se viven en el Race Control sucede en la etapa en la que las embarcaciones tienen que superar el cabo de Hornos y navegan, entre icebergs, por el océano Antártico.

Esto tiene que ser siempre en el verano austral y es la época donde se extrema aún más la vigilancia de los barcos desde el Race Control en Alicante. No obstante, según asegura De Prado, “el océano más peligroso es el Atlántico”.

Además de la seguridad, la otra misión principal del Race Control es que ningún barco se salte las normas o trace rutas prohibidas para obtener ventaja en la carrera. Básicamente que no naveguen por las zonas de exclusión, o zonas prohibidas en la ruta.

Una embarcación, volcada en alta mar.

Una embarcación, volcada en alta mar. The Ocean Race

Estas zonas se marcan de antemano, o bien a lo largo del recorrido, por la proliferación de mamíferos, por la existencia de plataformas petrolíferas, por los molinos de viento (principalmente en los Países Bajos), por icebergs o por el tráfico de barcos, sobre todo, en el estrecho de Gibraltar, que es donde está la parte más crítica. “También vigilan que cumplen con las reglas de la organización: que no apagan los sistemas eléctricos, a no ser que tengan una previa autorización”, añade De Prado.

Por último, en el Race Control también recae la recopilación de información para que todo lo que conlleva The Ocean Race esté preparado en cada puerto de destino. Es imposible saber con certeza absoluta cuando van a llegar los barcos a los finales de las etapas. Por eso, utilizan los modelos de predicción de ruta.

“Los modelos nos ayudan a la organización a saber qué día y a qué hora van a llegar los barcos a puerto para poder tener a la llegada un comité de bienvenida y estar todos allí para darles la enhorabuena y llevar a cabo todas las actuaciones de organización que tenemos en el evento”.