Andrea Cancellato y Jorge Soler, este viernes en el Mubag.

Andrea Cancellato y Jorge Soler, este viernes en el Mubag. M. H.

Exposiciones

Andrea, el gestor del diseño en Italia: "Es más difícil cobrar una entrada por ver un objeto de un euro que de un millón"

Cancellato, director del ADI de Milán y presidente de la federación de los principales museos y empresas culturales del país, prepara colaboración con Alicante.

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Alicante
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Sosteniendo un sencillo bolígrafo en su mano, Andrea Cancellato resume su trabajo: "Mi responsabilidad es hacer entender al visitante que miras un objeto que cuesta un euro, pero pagas quince para verlo en el museo porque es una obra maestra". Director del museo del diseño en Milán y presidente de la federación de los principales museos y empresas culturales de Italia, visita Alicante para avanzar una inédita exposición que unirá su trabajo con el arte.

Sentado en el despacho del Museo de Bellas Artes de Alicante, Cancellato reflexiona en exclusiva para EL ESPAÑOL sobre los retos de su trabajo, volviendo a la comparación del bolígrafo. "Es quizás más difícil cobrar una entrada por ver un objeto de un euro que por uno de un millón", en referencia al contraste del humilde lápiz frente al ostentoso Ferrari que exhibe en el ADI, el centro que reúne a los galardonados con el Premio Compasso d’Oro

La experiencia de Cancellato se podrá ver en España este 2026 con la exhibición que está preparando con el Mubag. Una llamativa colaboración en la que se verá la vanguardia con el mobiliario y diseño industrial. Con ella celebrarán dos aniversarios, los 25 años del centro alicantino y los cinco del milanés.

Pero para Cancellato hay otros dos más importantes: los 50 años de la libertad en España (1976) y los 80 años del voto femenino en Italia (1946). Según el director, "un pueblo es libre cuando finalmente puede expresar su opinión libremente". Y eso es clave para su labor porque "la libertad, es el presupuesto fundamental para la creatividad". De ahí que prometa que "celebraremos los cumpleaños de los dos museos: la libertad de crear y de crear para ser libres".

Y en esa libertad, Cancellato defiende un diseño que trasciende lo individual: "La historia de la humanidad está en este gran entrelazamiento entre la libertad creativa y las necesidades cotidianas". La prueba la pone en la cita del arquitecto Ernesto Nathan Rogers y su referencia a la amplitud de objetivos del sector con el ejemplo de que este abarca desde cómo comemos hasta cómo vivimos el metro o la plaza: "De la cuchara a la ciudad".

Eso sí, este veterano experto concede con un toque de ironía la saturación de productos. Y ahí revela su pasado como alcalde de la pequeña ciudad lombarda de Lodi cuando se decanta porque "el diseño urbano es casi más importante que solucionar el problema de sentarse; como todos sabemos, hay más sillas que traseros".

Para el director del ADI, es vital distinguir entre disciplinas. "El diseño no es una obra de arte, es una obra del ingenio", afirma con rotundidad. En su visión, un objeto cotidiano se convierte en pieza de museo cuando es una obra maestra de la técnica y la industria, no necesariamente del arte puro.

Uno de los pilares de su gestión es la unión entre talento y producción. "Una de las grandes apuestas del diseño italiano es combinar la creatividad de los diseñadores con la capacidad manufacturera y empresarial", afirma. Como ejemplo cita a Olivetti, que integró a grandes como Ettore Sottsass y Michele de Lucchi para innovar radicalmente sus productos.

Esa innovación se tiene que ir adaptando a cambios sociales como la sostenibilidad. Cancellato recuerda que en los años 50 el plástico cambió el mundo, pero advierte que hoy el diseño busca "materiales vegetales que no contaminen". Mientras que el siguiente paso es la revolución de las pantallas.

En un mundo digital, Cancellato apuesta por museos "completamente analógicos" donde la gente pueda leer documentos y materiales originales. "Queremos dar herramientas de lectura al visitante para construir ese salto entre el diseño y las obras de arte", comenta sobre su labor educativa.

El enfoque de la próxima exposición en Alicante será riguroso. "Es un trabajo muy minucioso, debe hacerse de modo científico y no solamente emocional", explica Cancellato. La muestra utilizará una "línea del tiempo" para mostrar cómo los objetos, como un antiguo teléfono de disco, reflejan la historia de la humanidad y la manufactura.

La protección del ingenio es otro tema clave, especialmente estando en la ciudad sede de la EUIPO (Oficina de Propiedad Intelectual de la UE). "En nuestro museo, junto a los objetos, colocamos la copia de la patente industrial", explica, subrayando que la propiedad intelectual es lo que distingue una obra maestra de una copia banal.