Destrozos causados por ladrones en el restaurante La Catrina de La Vila.

Destrozos causados por ladrones en el restaurante La Catrina de La Vila. Cedida

Benidorm

Emprendedores de La Vila explotan por la ola de robos en restaurantes: "He perdido 20.000 €, me planteo cerrar"

Ladrones reincidentes están causando el pánico entre los propietarios con una serie de asaltos a establecimientos en los últimos meses.

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Alicante
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La inseguridad que se vive en determinadas zonas de Villajoyosa está sembrando el temor entre los propietarios de restaurantes y establecimientos, que ya cifran en miles de euros las pérdidas ocasionadas por los robos en sus negocios.

Esta crisis de inseguridad afecta con mayor frecuencia a los comercios del puerto, que vienen denunciando la impunidad de delincuentes y grupos organizados que actúan cuando cae la noche y destrozan varios locales antes de desaparecer entre las calles del municipio.

Iris Yolanda Huarte es propietaria del restaurante mexicano La Catrina y ha sido víctima de cinco robos en los últimos años, siendo el más reciente el pasado mes de enero.

"En averías y roturas hemos tenido que cambiar los perfiles de aluminio porque los han roto. Las pérdidas ascienden a un mínimo de 20.000 euros. Me planteé cerrar a partir del tercer robo", lamenta.

Huarte critica que toda la zona del puerto de La Vila es objetivo constante de ladrones que campan a sus anchas y reinciden una y otra vez buscando el botín de las cajas fuertes o cualquier objeto de valor que encuentren a su paso.

"El problema es la escasa iluminación; hay una zona que es muy oscura, que es por donde aprovechaban para entrar", resalta.

Además de los daños materiales, la mujer describe el profundo impacto psicológico y el miedo constante que padece tras las cinco entradas en su negocio.

"Ves a esa persona dentro de tu negocio, que tanto te ha costado, violentando tu privacidad, y tú no puedes hacer absolutamente nada cuando te los cruzas por la calle. Cuando voy a dormir y me suena el móvil pienso que es para decirme que me han robado", sostiene.

Su sensación de impotencia es compartida por otros propietarios de la zona que han sufrido los mismos hechos.

"Nos hemos planteado dejarlo"

John Gallego, dueño del restaurante contiguo, La Libertina, también ha visto cómo los ladrones han arrasado su negocio en cuatro ocasiones en tan solo un año desde su apertura.

A raíz de los robos, han creado un auténtico fortín con 20 cámaras y diversos sistemas de seguridad avanzados, e incluso están estudiando contratar seguridad privada.

"Llevo gastados ya más de 7.000 euros en reparaciones y en estas obras, y gastamos entre 280 y 300 euros al mes en seguridad", comenta Gallego.

El emprendedor, de 38 años, levantó el restaurante con su pareja y reconoce que lo que soñaban que fuera un primer año ilusionante se ha convertido en "un año bastante complicado".

"Nos hemos planteado dejarlo porque es insostenible; no podemos seguir más porque ya es demasiado. Estamos continuamente pegados a la videocámara del móvil mirando qué pasa", indica. "Además, cada vez que hay un robo, llegamos nosotros antes que la policía. No es normal que traten así a las personas que estamos invirtiendo y dando trabajo en el pueblo", concluye. Por otra parte, una pastelería argentina también sufrió un atraco recientemente en el municipio.

El presidente del Grupo Vecinal Villajoyosa (GVV), Agustín López, afirma que "la gente está muy preocupada por la inseguridad que se está viviendo y hay muchas personas sufriendo en silencio".

"Todavía estamos en los mismos números de agentes de Policía Local, en torno a 70, y no se aumenta la plantilla a los 100 que teníamos en 2005. También llevamos 15 años reclamando la Patrulla de Barrio, y tampoco hay Brigada Rural, ni Unidad de Drones ni un sistema de cámaras de seguridad. Estamos totalmente desatendidos", lamenta López.