Gonzalo Montoya, Manuel Mestre, José Vegara y Héctor Fernández, en la jornada de promoción de Orihuela en EL ESPAÑOL.
Orihuela, la gran joya del Mediterráneo: un viaje de la riqueza monumental a la viveza de la costa
EL ESPAÑOL analizó el pasado, presente y futuro de la capital de la Vega Baja alicantina, Orihuela, a través de las voces de una mesa redonda en la que se desgranan el patrimonio histórico, el dinamismo del litoral y la inquebrantable hospitalidad de sus vecinos.
Bajo el título Viaje del Monumento a la Costa, el encuentro organizado por EL ESPAÑOL el pasado miércoles en Madrid, sirvió como un detallado recorrido por la identidad de Orihuela, un municipio que destaca como un ecosistema único donde conviven miles de años de historia, kilómetros de playas paradisíacas, montaña, huerta y un factor humano excepcional. Orihuela es patrimonio histórico y cultural, pero también es ocio, turismo y fiestas únicas, así como una ciudad que mira al futuro con empuje de emprendedor.
El encuentro comenzó abordando el desafío de gestionar un territorio sumamente extenso y diverso. Con un término municipal de 365 kilómetros cuadrados, Orihuela conforma una realidad geográfica amalgamada en la que conviven el casco histórico, la huerta con 26 pedanías y una costa de referencia internacional donde habitan ciudadanos de más de 100 nacionalidades.
El alcalde de Orihuela, José Vegara, reconoció la complejidad de cohesionar estas realidades bajo una única marca, explicando que el trabajo del equipo de gobierno "trata de conseguir que todos nos sintamos lo mismo". En sus propias palabras: "Hacerlos sentirse que forman parte de algo es el trabajo que estamos haciendo. Con dificultad, pero con mucho trabajo y sobre todo convencido de que la oferta que tenemos no solamente para visitar que es increíble sino también para que vivir en Orihuela valga la pena. Y yo creo que eso es un poco el secreto".
Vídeo para la jornada de EL ESPAÑOL: 'Orihuela, una viaje del monumento a la costa'
Más allá de su innegable atractivo turístico, la mesa redonda destacó a Orihuela como una auténtica potencia económica sustentada en su histórica actividad agrícola. Para potenciar este músculo, Vegara anunció los firmes avances en la implantación de un proyecto clave para la provincia de Alicante: "Estamos trabajando para poner en marcha un parque empresarial que será referencia en la provincia de Alicante. Estamos hablando de 2.200.000 metros cuadrados y es algo que está bastante avanzado y que nos va a servir para atraer industria".
Las ventajas competitivas para la inversión son evidentes gracias a sus conexiones estratégicas: el municipio se encuentra a solo 50 kilómetros del aeropuerto, muy cerca de dos importantes puertos comerciales y plenamente integrado en el Corredor Mediterráneo. Al definir el momento actual que atraviesa el municipio, el alcalde se mostró tajante: "Estamos abriendo la puerta al futuro. Estoy convencido de que en el momento actual Orihuela está en un momento en el que el cambio es preciso y hay que dar ese salto hacia".
El director adjunto de EL ESPAÑOL, recibe a los tres ponentes en la redacción del diario líder de España.
Entre las medidas aplicadas para revitalizar el centro histórico y conectar el territorio, Vegara destacó la puesta en marcha de la empresa municipal de vivienda y suelo, la rehabilitación de patrimonios junto a la Iglesia y el desdoblamiento de la CV-95 por parte de la Generalitat, lo que "va a hacer que ese viaje, entre comillas, del monumento a la costa sea mucho más fácil".
Orihuela: Un viaje del monumento a la costa
Turismo, cultura y patrimonio monumental
El segundo bloque temático de la jornada dio voz a Gonzalo Montoya, concejal de Turismo, Cultura y Patrimonio, quien describió a Orihuela como "un municipio que tiene de todo y para todos" a través de tres ofertas turísticas muy marcadas: la huerta y la naturaleza, la costa y el golf, y el centro histórico monumental.
Con respecto al núcleo urbano, Montoya subrayó que los visitantes pueden encontrar "más de una decena de bienes declarados de interés cultural en un paseo de 2 kilómetros, al que se accede a 15 minutos andando paseando desde la parada de AVE".
La estrategia municipal combina la gestión ad intra (centrada en rutas turísticas, puesta en valor y la rehabilitación del patrimonio para tenerlo "en estado de revista para el visitante") con una intensa labor ad extra de promoción exterior.
Gonzalo Montoya
"Los Moros y Cristianos de Orihuela van a participar este mes de octubre en el desfile del día de la Hispanidad en Nueva York, en la Quinta Avenida. Orihuela es una ciudad ambiciosa cultural y turísticamente"
"En Orihuela ya hay de todo. El que viene se da cuenta, o se queda o repite", aseguró Montoya. Además de contar con el segundo palmeral más grande de Europa y una herencia material inmensa, el concejal puso en valor el patrimonio inmaterial del municipio: "Tenemos una Semana Santa declarada de interés turístico internacional; los Moros y Cristianos de Orihuela, que son de interés turístico nacional y en camino de conseguir esa declaración internacional, y que van a participar este mes de octubre en el desfile del día de la Hispanidad en Nueva York, en la Quinta Avenida. Quiero decir que Orihuela es una ciudad ambiciosa cultural y turísticamente".
El concejal de Turismo, Cultura y Patrimonio de Orihuela, Gonzalo Montoya.
Ahondando en el calendario festivo, Montoya remarcó que Orihuela ofrece eventos de primer nivel durante cada trimestre del año, destacando el Mercado Medieval en febrero -uno de los más grandes de España- , las Jornadas Gastronómicas de la Cuaresma , la espectacularidad artística y musical de su Semana Santa -en cuyo top destacan tronos barrocos, imágenes de Salzillo, La Diablesa y el Canto de la Pasión- , el ambiente lúdico de Moros y Cristianos en julio y, más recientemente, el festival de música indie La Tardeada durante las fiestas patronales de septiembre.
Por su parte, el alcalde José Vegara complementó este bloque cultural ensalzando otros dos grandes tesoros locales: la tradición milenaria del agua ligada al Juzgado Privativo de Aguas -un tribunal consuetudinario que celebró sus 750 años- y la figura universal de Miguel Hernández. El primer edil recordó con orgullo los célebres murales del humilde barrio de San Isidro, que en mayo se transforma en "el museo al aire libre más grande que hay en España", donde decenas de creadores homenajean al poeta en un fin de semana lleno de color, convivencia y alegría.
Litoral, residentes internacionales y deporte náutico
El tercer eje del debate se trasladó a los 16 kilómetros de litoral oriolano bajo la perspectiva de Manuel Mestre, concejal de Costas y Residentes Internacionales. Mestre detalló la rica variedad de las 11 playas con banderas azules y calas del municipio, cada una orientada a un público específico (desde playas familiares hasta calas íntimas y una playa dedicada a mascotas), y destacó una cualidad ambiental única.
"Una característica fundamental de las playas de Orihuela que no se ve en todo el litoral español es la limpieza del agua. El agua está limpia limpia a lo largo de todo el año y fundamentalmente es por algo que muchas veces le molesta al turista cuando sale al borde de la playa, que es una alga que se llama posidonia, que lo que hace es limpiar el agua", señaló Mestre.
El concejal de Costas y Residentes Internacionales, Manuel Mestre.
Gracias a los cerca de 300 días de sol anuales, el uso de la costa oriolana se desestacionaliza completamente, atrayendo durante el otoño e invierno a numerosos ciudadanos del norte de Europa. Esta afluencia ha consolidado a Orihuela Costa como un crisol de culturas donde conviven importantes comunidades de ingleses, belgas, alemanes, ucranianos y rusos.
Mestre calificó de "reto maravilloso" la gestión de esta diversidad, la cual se fomenta mediante la interactuación frecuente y la celebración de grandes eventos internacionales en la propia costa, tales como el San Patrick's Day o el Oktoberfest.
Manuel Mestre
"He estado en muchos sitios destinado: en Bruselas, en Lisboa, en Afganistán… Pero hay un sentimiento especial que es la tierra de donde tú eres y la gente a la que tú quieres. Y eso es lo que me hizo volver".
La excelencia del litoral se traduce en sus 11 banderas azules, cuya exigente gestión requiere un cuidado meticuloso de la limpieza, la accesibilidad universal, la sostenibilidad y la protección de los entornos dunares. Además, la costa destaca por su potente oferta deportiva y de ocio, que incluye cinco campos de golf , dos clubes náuticos con los amarres completos (Cabo Roig y Campoamor) , surf, natación en canales de nado y los tradicionales chiringuitos a pie de playa.
Como gran novedad para estrechar la unión entre el casco histórico y la costa, Mestre anunció con entusiasmo que a finales de junio las playas acogerán la recreación histórica de un desembarco moro: "Llevar la fiesta de Moros y Cristianos a la costa, el hecho de hacer esa especie de integración, creo que va a ser un experimento muy interesante porque en realidad lo que recrea es un hecho histórico que sucedió en el siglo XIV con las incursiones de los piratas berberiscos".
Gastronomía, turismo activo y naturaleza
La riqueza gastronómica de la huerta oriolana, considerada un pilar identitario, ocupó un espacio central en las reflexiones de los ponentes. El alcalde José Vegara ensalzó el valor del producto de proximidad: "Lo que ofrece Orihuela es precisamente ese producto de huerta a pie de calle, ese producto de campo que gastamos permanentemente. Estamos hablando de la alcachofa, de unas naranjas que seguramente son las mejores de España, de un limón espectacular".
El alcalde de Orihuela, José Vegara.
Esta excelsa materia prima da vida a recetas tradicionales como el caldo con pelota o el emblemático arroz y costra, platos que, según el alcalde, representan "nuestra forma de celebrar la vida" y evocan los momentos de felicidad en familia. Asimismo, Vegara reivindicó con devoción la repostería conventual de Orihuela, catalogándola como "una de las reposterías conventuales más importantes de toda España" , donde las monjas de clausura continúan elaborando de forma artesanal y vendiendo a través del torno delicias tradicionales como tartas, cordiales o chatos. Esta oferta se completa a la perfección con los pescados frescos de su litoral y recetas camperas como el arroz con conejo.
Al ser preguntado por la ausencia de distinciones como estrellas Michelín, el regidor defendió firmemente el modelo local: "Orihuela es un sitio en el que en cualquier sitio donde vayas a comer un menú por un módico precio vas a comer fenomenal. Yo creo que cualquier sitio en el que entres en Orihuela vas a salir satisfecho. Y no solamente vas a salir satisfecho por lo que te vas a comer, también hay un componente que tenemos que tener en cuenta y es cómo de bien tratado te vas a sentir. En cualquier bar, en cualquier restaurante de Orihuela, una vez que entres vas a sentir que estás en tu casa".
Un momento en la mesa redonda.
Por su parte, el concejal Gonzalo Montoya desgranó las múltiples vertientes del turismo activo y de naturaleza que ofrece la geografía local, combinando la práctica deportiva en las vías verdes o en la sierra con el valor educativo de su rica fauna y flora.
El municipio promueve activamente rutas orientadas al avistamiento de especies protegidas en entornos naturales sobresalientes, destacando la presencia de ejemplares de búho real y gatos monteses en Sierra Escalona, así como flamencos, nutrias en la huerta e insectos endémicos como el escarabajo del palmeral.
Valor humano y la hospitalidad
Para clausurar el debate, el moderador invitó a los ponentes a despojarse de sus cargos institucionales y hablar con el corazón, como vecinos de la tierra. Gonzalo Montoya sintetizó la vocación integradora de su ciudad con una invitación directa: "Dime qué buscas cuando haces turismo, dime qué quieres y yo te digo dónde encontrarlo en Orihuela porque en Orihuela hay de todo. Orihuela no es una ciudad que se visite solo, sino que se vive".
Posteriormente, repasó con pasión la imponente trayectoria histórica de la urbe, recordando los 250 años del Santuario de Monserrate -erigido sobre bases visigóticas y medievales y el esplendor de su pasado renacentista -cuando el Mediterráneo español hablaba de tres grandes ciudades, Barcelona, Valencia y Orihuela-.
José Vegara
"La Vega Baja es una tierra hecha de gente emprendedora, de gente que sabe levantarse cuando se cae porque el río nos ha dado mucho, pero cuando viene a pasar cuentas cobra bien"
Por su parte, Manuel Mestre compartió una entrañable anécdota personal sobre un amigo que, disfrutando de un cóctel al atardecer en un chiringuito mientras contemplaba el mar y el deporte en la arena, le escribió un mensaje conciso: "Manolo, esto es el paraíso". Tras una extensa y condecorada carrera militar y política que lo llevó a residir en destinos internacionales como Bruselas, Lisboa o Afganistán, Mestre argumentó con emoción el motivo de su definitivo regreso a casa: "Hay un sentimiento especial que es la tierra de donde tú eres y la gente a la que tú quieres. Y eso es lo que me hizo volver a Orihuela".
El broche de oro de la mesa redonda lo puso el alcalde José Vegara, quien se reafirmó en que el tesoro más valioso de Orihuela y de toda la Vega Baja reside inequívocamente en la calidez de sus habitantes: "Somos gente muy amable. Tú te encuentras con un oriolano donde te lo encuentres, te tomas una cerveza con él y es tu amigo para siempre. Es una ciudad cálida, es una ciudad acogedora".
Para ilustrarlo, comparó la apertura de la fiesta de Moros y Cristianos, donde cualquier cábila o cuartel abre sus puertas de par en par para ofrecer comida y bebida, con el trato diario de los ciudadanos: "No es difícil que tú llegues a Orihuela y preguntes por algo y la persona a la que le has preguntado te diga: 'Te acompaño'".
El alcalde de Orihuela, José Vegara, en el estudio de EL ESPAÑOL.
Vegara concluyó hilando este carácter tan entrañable con la historia y el espíritu indomable de la comarca: "Este microespacio que es la Vega Baja es una tierra hecha de gente que ha trabajado la tierra, hecha de gente emprendedora, de gente que sabe levantarse cuando se cae porque el río nos ha dado mucho, pero cuando viene a pasar cuentas cobra bien, y hemos sido capaces de levantarnos una vez y otra vez. Hemos sido frontera toda la vida. Al final eso forja un carácter especial, un carácter que hace que entiendas que la vida hay que celebrarla cada vez. Y la vida hay que celebrarla con cualquiera que venga. Tienes que ser capaz de compartir todo lo bueno que tú tienes. Y así es la gente de Orihuela".
Este factor humano, insistió el alcalde, constituye un patrimonio intangible tan valioso e indispensable para el viajero como la majestuosidad de la catedral de Santo Domingo, la inmensidad de sus montañas o la belleza transparente de sus playas.