La entrada del centro escolar, este miércoles a las 9 de la mañana.

La entrada del centro escolar, este miércoles a las 9 de la mañana. Laurine Maurice

Alicante

Los padres del colegio religioso de Alicante que ha dejado sin comer a una niña por deber 400 euros: "Pasan cosas raras"

A raíz de un episodio de supuesta discriminación este lunes a una niña de nueve años al negarle la entrada al comedor por una deuda que acumulan sus padres, otras familias relatan situaciones que han vivido sus hijos.

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El pasado lunes, una niña de nueve años no pudo comer como todos los días con sus compañeros del colegio religioso y concertado Nuestra Señora del Remedio.

¿La razón? Sus padres llevaban una deuda acumulada cercana a los 400 euros en cuotas sin pagar desde hace un año.

La niña está becada por la Conselleria de Educación con la mitad del coste del comedor del centro, por lo que la otra mitad corresponde ser pagada por sus progenitores.

Ante la situación, EL ESPAÑOL se ha acercado al centro escolar a hablar con padres de alumnos del centro, quienes transmiten una sensación de malestar general en lo que concierne al comedor escolar.

Una madre, al ser preguntada por el suceso del lunes, afirma no estar informada, sin embargo, añade: "Siempre pasan cosas raras en el comedor", sin dar más detalles por miedo a represalias.

Otro padre tacha lo sucedido de "tragedia". "Gracias a Dios siempre he podido pagar, pero no me parece justo lo que le ha pasado a la niña", asegura, mientras lleva a su hijo a la entrada del centro.

A las 9 de la mañana, en plena entrada de los alumnos al centro, otra madre de dos alumnos de ocho y seis años, Joana, cuenta sin tapujos su situación personal: "Es una forma de discriminar a una niña de nueve años frente a sus otros compañeros, y no es la primera vez que pasan este tipo de cosas en el comedor", asegura.

Al ser preguntada por algún caso en concreto, relata varias situaciones que le han ido comentando sus dos hijos: "Mi hijo ya hace dos años empezó a quejarse de que una monitora del comedor no paraba de castigarle y aislarle, sin razón aparente".

A lo que, asegura, "he intentado hablar varias veces del asunto con el centro, a lo que siempre recibía la misma respuesta: que ellos no aplican el método castigo en ninguna circunstancia".

Por otro lado, Joana recuerda una situación similar que le pasó hace dos años, cuando debía 3 cuotas del comedor: "A nosotros no nos pasó nada, sí que nos pusieron una advertencia, nos dijeron que no vuelva a pasar, pero no dejaron a mis hijos sin comer", asegura.

Sin embargo, al conversar sobre el ambiente en el comedor escolar, su tono cambia: "Yo estoy muy enfadada con ellos, ya he hablado con el director del comedor porque los niños tienen muchas quejas de los monitores".

"Mis hijos me contaron que a veces son un poco agresivos hablando con ellos, quise hablar con dirección porque no me hizo nada de gracia", añade.

También recuerda: "Cuando mi hijo me contó eso hace 2 años, intenté quitarle hierro al asunto diciéndole que puede que él haya hecho algo mal, sin embargo, este año, mi hija, que no se queja de nada, me dijo que una monitora le hablaba mal, le gritaba y no paraba de castigarle".

"Sinceramente me gustaría hablar con los monitores directamente porque creo a mis hijos y no es normal, aparte de que sé que no soy la única madre que tiene quejas con el comedor", añade.

Joana se encuentra hablando con la abuela de otro alumno, quien asegura a este periódico que su nieto, quien es "de poco comer", relató en una ocasión que los monitores le obligaron a terminar su comida antes de poder salir al patio, "el pobre se quedó sentado ahí tres horas", lamenta la mujer.

Por último, ambas mujeres constatan un "favoritismo" con algunos alumnos por parte de los profesores y monitores: "A los hijos de los docentes del centro, nunca les dicen nada y tienen un trato preferente", asegura Joana.

"Lo que le pasó a esa niña en el comedor es bullying por parte de los adultos", concluyen ambas mujeres.

El centro

EL ESPAÑOL también ha querido hablar con la dirección del centro. En este sentido, el director, Israel Ortega, asegura no entender el "revuelo" creado a raíz de la noticia que adelantaba el periódico Información.

"Hay muchas familias que tienen una peor situación económica que los padres de esta niña y siempre intentamos buscar soluciones, no entendemos la exposición pública que ha hecho la familia de esta situación", asegura.

A lo que añade estar abierto al diálogo y estar "dispuestos a hablar tranquilamente para buscar una solución".

"A la menor no se le ha dicho nada ni se la ha discriminado en ningún momento, es más, no está viniendo al centro estos días y estamos preocupados por ella", asegura el director.