El Elche celebra un gol en su estadio. Elche CF
El gol es cosa de todos en el Elche
Hasta 18 jugadores de la plantilla han aportado al menos un tanto en el equipo, que vuelve a respirar tras enlazar tres victorias consecutivas.
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En el Elche, el primer atacante es el portero. O casi. Porque los números confirman la vocación ofensiva de un equipo en el que el gol se ha repartido hasta límites poco habituales esta temporada.
Hasta 18 jugadores de la plantilla han marcado al menos un tanto en lo que va de curso, un dato que explica cómo compite el equipo de Eder Sarabia y también por qué ha conseguido abrir una pequeña brecha sobre la zona de descenso.
No es solo una cifra llamativa. En el Elche no hay una dependencia clara de un goleador, aunque los delanteros marquen diferencias. André da Silva lidera con nueve tantos, Rafa Mir le sigue con ocho y Álvaro Rodríguez ha sumado cinco. Son números importantes, pero no condicionan por completo la producción ofensiva del equipo.
Hay una idea de juego detrás que ayuda a entenderlo. El Elche es un equipo que casi siempre mira hacia adelante, que prioriza el juego en campo rival y que empuja a muchos futbolistas a pisar área. Esa forma de interpretar los partidos tiene consecuencias. La principal es que el gol se reparte. La otra, que el equipo asume riesgos y convive con partidos abiertos.
El conjunto ilicitano, además, respira en las últimas tres jornadas, en las que ha logrado victorias que le han permitido tomar aire gracias, en buena parte, a la aportación de goleadores poco habituales, como Bigas y Affengruber, dos centrales, o Gonzalo Villar, un organizador del juego.
Todas las líneas
El equipo llega con gente y desde distintos lugares. Han marcado defensas como Adrià Pedrosa o John Chetauya, centrocampistas como Aleix Febas, Marc Aguado o Martim Neto, y jugadores de tres cuartos como Grady Diangana o Lucas Cepeda. También los carrileros, Tete Morente, Germán Valera o Héctor Fort, han tenido presencia en el gol. Incluso el canterano Adam Boayar ha encontrado su momento.
La lista incluye además a Rodrigo Mendoza, que salió en el mercado de invierno traspasado al Atlético de Madrid tras haber aportado un tanto durante la primera parte de la temporada. Es otro ejemplo de cómo el gol no ha estado concentrado en unos pocos nombres.
En el lado contrario, son pocos los jugadores habituales que aún no se han estrenado en Liga. Víctor Chust y Léo Pétrot en defensa, Josan Ferrández y Fede Redondo en el centro del campo, además de Yago de Santiago o Buba Sangaré.
En la mayoría de los casos, con un papel más limitado en minutos. Pétrot y Redondo, en cualquier caso, sí marcaron en la Copa del Rey.
Ese reparto ha dado al Elche una cierta estabilidad en ataque y le ha permitido encontrar soluciones en momentos distintos del curso. Cuando no aparecen los delanteros, lo hacen los centrocampistas o incluso los defensas. No siempre es un equipo fiable atrás, precisamente por esa tendencia a mirar hacia adelante, pero sí ha conseguido sostenerse desde la producción ofensiva.
A estas alturas del campeonato, con la permanencia todavía en juego, ese equilibrio tiene valor. El Elche no destaca por una gran cifra goleadora individual, pero sí por una suma amplia y repartida. Y en un contexto de máxima igualdad, esa forma de entender el juego puede ayudar a marcar la diferencia.