La comisaria Massu Sentí, en la exposición del Marq este enero.

La comisaria Massu Sentí, en la exposición del Marq este enero. M. H.

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De Dénia al Louvre: el viaje de vuelta a casa de los tesoros que explican el éxito de la ciudad

La comisaria Massu Sentí analiza el impacto de la gran muestra del Marq en su recta final: "El puerto es el motor de nuestra historia desde hace 2.000 años".

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Alicante
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El Museo Arqueológico de Alicante se prepara para despedir una de sus exposiciones más personales y ambiciosas de los últimos tiempos. La muestra sobre Dénia encara sus últimas semanas con una propuesta que resume cuatro décadas de hallazgos con joyas llegadas del Louvre.

El próximo domingo, 5 de abril, será el último día para visitarla, coincidiendo con el final de la Semana Santa. Para marcar esta despedida, el museo ha programado jornadas de puertas abiertas los días 4 y 5 de abril, permitiendo al público un último vistazo gratuito a este recorrido histórico.

Massu Sentí, comisaria de la exposición y figura clave del servicio municipal de arqueología de Dénia desde 1982, destaca que esta cita tiene un valor sentimental profundo. "Estoy desbordada; para mí, esta exposición tiene una relevancia especial porque he estado en todos y cada uno de esos 40 años de arqueología", confiesa Sentí, quien admite haberse emocionado hasta las lágrimas en las visitas guiadas.

Es fácil entender la pasión que transmite Sentí porque la exposición no es solo una colección de objetos, sino una tesis sobre el origen de la ciudad. "La exposición está concebida desde el punto de vista del mar y de la tierra; el puerto es el alfa y el omega del hecho urbano en Dénia", explica la experta.

Sentí destaca que la arqueología urbana de las últimas cuatro décadas ha permitido un conocimiento "extremadamente intenso", especialmente de la Medina islámica. Sin embargo, sintetizar tanto saber en los paneles del museo fue un reto doloroso: "Mutilar los textos para mí ha sido algo terrible; me ha costado mucho explicar las cosas en pocas palabras", bromea sobre su tendencia a la exhaustividad.

La muestra se divide en dos grandes bloques. La sala del Mar exhibe materiales de arqueología subacuática, mientras que la sala de Tierra profundiza en la evolución urbana. "La sala de tierra es una sala muy intensa, con muchísimo material que cuesta de ver si no tienes guía, porque el material de verdad es muy abundante", advierte la comisaria.

Reunir piezas "míticas"

Uno de los mayores logros de esta exposición ha sido la colaboración internacional. Por primera vez, se han reunido piezas dispersas por todo el mundo. "Todas las piezas fuera de Dénia están aquí, a excepción de un tesoro que está en el British Museum", señala Sentí.

Entre los grandes hitos, destaca la llegada de una lápida del siglo XI procedente del Museo del Louvre, el cuadro original de la Expulsión de los Moriscos de la Fundación Bancaja o el sepulcro de Severina del Museo de Bellas Artes de Valencia.

Recordando el montaje, Sentí describe como "sublime" el momento de desembalar estos tesoros: "Ver el cuadro original de los Moriscos o el sepulcro de Severina, que es una pieza mítica en el imaginario de los dianenses, fue un momento verdaderamente memorable".

De la vid a la Taifa

La exposición recorre hitos como el inicio de la vitivinicultura en el Alto de Benimaquia, uno de los centros más antiguos del Mediterráneo. También se detiene en la época romana y, sobre todo, en el esplendor de la Taifa de Dénia.

"En el siglo IV, el cristianismo entra por el puerto como una mercancía más; tenemos las pruebas arqueológicas", explica Sentí, subrayando que la historia de la ciudad es inseparable de su conexión marítima.

Un ejemplo de este poderío es el conjunto de bronces islámicos que, tras ser disgregados en 1920, vuelven a mostrarse juntos en esta exhibición.

Ante la inminente clausura, la comisaria no oculta su melancolía. "Montar siempre es una ilusión y desmontar no me hace ninguna gracia; seguramente lloraré también cuando cerremos", admite.

No obstante, queda el consuelo de un catálogo que recoge investigaciones inéditas y la esperanza de que, al regresar a Dénia, el material pueda ofrecerse de forma completa.