José Armando con sus plantas.

José Armando con sus plantas.

Alicante

José, emprendedor en un pueblo de Alicante: "Con este invento se acaban las muertes de las plantas del hogar"

Evoter nace como un sistema de tutor y riego independiente que ya cuenta con modelo de utilidad registrado y que se está incubando en la Maratón de la Universidad Miguel Hernández de Elche.

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José Armando siempre había sido, según reconoce entre risas, "un mata plantas".

Hasta que un día empezó a fijarse en cómo crecían sus propias trepadoras en casa y en el problema silencioso que compartían miles de macetas.

Concretamente, descubrió que para mantener húmedo el tutor de musgo o fibra de coco que guía el crecimiento, hay que regar la planta cada dos o tres días, pero esto deja un exceso de agua que termina filtrándose al sustrato y pudre las raíces.

De esa observación doméstica nació Evoter, un sistema de tutor y riego independiente que ya cuenta con modelo de utilidad registrado y que se está incubando en la Maratón de Startups la Universidad Miguel Hernández de Elche.

Un problema cotidiano

Las plantas trepadoras de interior suelen crecer apoyadas en tutores verticales recubiertos de musgo, coco u otros materiales muy porosos que necesitan mantenerse siempre húmedos para que se agarren bien las raíces aéreas.

"El tutor hay que regarlo cada dos o tres días, pero el sustrato, en invierno, igual solo lo riegas cada dos o tres semanas", explicaba José Armando en conversación.

El resultado es que toda el agua que escurre desde la parte superior acaba empapando la tierra, mantiene las raíces enterradas constantemente mojadas y la planta termina muriendo por pudrición.

Con esa contradicción lidiaban también las plantas de su salón. Para no tener que elegir entre que se secara el tutor o se ahogaran las raíces, empezó a darle vueltas a cómo separar físicamente ambos riegos.

El objetivo era permitir que la parte alta de la planta disfrute de la humedad constante que necesita sin que una sola gota extra caiga sobre el sustrato.​

Impresora 3D

El primer prototipo de Evoter nació en una impresora 3D comprada para "trastear" e intentar resolver el problema de sus propias plantas.

José Armando diseñó un tutor con una estructura especial que por fuera se recubre con musgo, como los tutores tradicionales, pero la parte que queda enterrada en la maceta está completamente cerrada.

Así, el agua que escurre al regar el musgo resbala por el interior y se evacua a través de los drenajes de la maceta sin entrar en contacto con el sustrato.

"Lo que he hecho es separar esos dos tipos de riegos", resume el creador. Por un lado, se riega la zona superior, donde se agarran las raíces aéreas, y por otro, el sustrato se puede regar "tranquilamente cuando tú quieras" sin afectar a la parte alta. "Lo que pretendo es acabar con la muerte de las plantas por desconocimiento", asegura.

Tras comprobar que el invento funcionaba en casa, decidió dar el siguiente paso y consultar si existía ya algo parecido en el mercado y proteger la idea.

Tutor patentado

Para ello se puso en manos de una consultora de propiedad industrial ubicada en el parque científico de la Universidad de Elche. La empresa realizó un sondeo y le confirmó que no había registros similares, lo que animó a José Armando a solicitar un modelo de utilidad, la figura de propiedad industrial que protege innovaciones técnicas con aplicación práctica. ​

La propia consultora le habló entonces de la Maratón de Startups la universidad, el programa de emprendimiento donde hoy se está desarrollando Evoter.

Sin esperarlo, ya ha superado la primera fase y ha logrado dos reconocimientos: un premio de Agilmark, la oficina de patentes, en forma de asesoramiento, y otro de Planeta Huerto, el conocido marketplace especializado en plantas y huerto urbano, también centrado en apoyo y acompañamiento.​

Más allá de las plantas 

Aunque la idea surgió pensando en sus macetas, Evoter aspira a ir más allá del salón de casa. Durante el proceso de mentorización en la Maratón, su tutor, Carlos, le animó a pensar en aplicaciones para otros cultivos que requieran humedad constante en la parte aérea.

En la hoja de ruta ya aparecen posibles extensiones del sistema a jardines verticales y, a medio plazo, a proyectos de paisajismo, decoración de oficinas y hoteles que buscan soluciones más eficientes para el mantenimiento de sus plantas.