¿Qué tememe el Gobierno?

¿El fin de los memes? El PP insinúa prohibirlos y cunde el pánico en las redes

En la jungla. El BOCG señala que adaptará la normativa vigente a “la realidad social y al desarrollo tecnológico” y los usuarios vaticinan la desaparición definitiva de los adorados montajes humorísticos.

La normativa no está clara ni es seguro que se lleve a cabo, pero ha habido drama.

La normativa no está clara ni es seguro que se lleve a cabo, pero ha habido drama. Twitter

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No corren buenos tiempos para los artistas digitales que, con más o menos acierto, ilustran a diario la actualidad sociopolítica del país a través del humor y la parodia. Hablamos de los creadores de memes, esos simpáticos, ácidos e irónicos montajes protagonizados por algunos de los personajes más relevantes y acompañados de una frase o palabra en la que se parodia lo que han dicho o hecho simulando lo que en realidad podría haber sido.

Creaciones humorísticas que gozan de gran popularidad entre los usuarios de las redes sociales que no dudan en darle al ingenio para hacer sus propios montajes o en compartir masivamente algunas de los más acertadas parodias vistas. Un tipo de humor que, como suele ocurrir, no hace gracia a todo el mundo. De hecho, son muchos los personajes públicos que se quejan a menudo por sentirse vejados, humillados o atacados por estas imágenes virales. Y ahora parece que sus protestas y lamentos han sido escuchadas…

Fue ayer cuando el Grupo parlamentario popular en el Congreso presentó una proposición no de ley para modificar la ley orgánica 1/1982 sobre Protección civil del derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen que ha levantado ampollas entre algunos internautas. La polémica propuesta que fue publicada en el Boletín Oficial de las Cortes Generales del 3 de noviembre, señala que desde el PP tratarán de establecer modificaciones en la mencionada ley con el objetivo de adaptar la normativa vigente a “la realidad social y al desarrollo tecnológico”. No especifica mucho más, pero los usuarios especializados en montajes digitales basados nada más y nada menos que en la ‘realidad social’ han montado en cólera.

¿Qué? ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Por qué? Entre los motivos alegados para la misma se habla de “la frecuente vulneración del derecho a la intimidad personal y a la propia imagen que se articula con la subida de imágenes por terceros sin el consentimiento de sus titulares”. Pero tranquilos. Ni se ha aprobado la propuesta ni tan siquiera se conoce si seguirá adelante.

Calma y que no paren las creaciones, aseguran los expertos. “En principio no hay proyecto ni texto, sólo la voluntad del grupo parlamentario que da soporte al gobierno, pero todo apunta a que quieren hacer una interpretación de la ley especialmente en lo que respecta a fotos de cargos y funcionarios públicos”, explicaba en el periódico Diagonal el abogado Carlos Sánchez Almeida, según el cual la reforma legislativa pretende “impedir el legítimo ejercicio del derecho a la crítica dirigidas a policías o políticos”. Aunque, como advierte el propio letrado “habrá que esperar para ver qué proyecto de ley sacan”.

Putin ya lo hizo

Tampoco nos hagamos el harakiri mental porque lo cierto en que en países como Rusia y Turquía ya se han usado redacciones similares para prohibir este tipo de montajes humorísticos. Allá por abril de 2015 Putin estableció una nueva normativa por la que no estaba permitido realizar memes de personajes famosos.

Roskomnadzor, la agencia rusa que vela por el el control los medios de comunicación online en el país, fue la encargada de comunicar a los ciudadanos la ilegalidad de crear o compartir imágenes con texto en las que apareciesen personajes famosos en actitudes que no fuesen reales animando, además, a quien se sintiese injuriado a poner una queja para que el contenido pudiese ser retirado.

Aquella medida derivada de una sentencia judicial previa según la cual aquellas personalidades que fuesen víctima de este tipo de parodias podrían denunciarlo. No obstante, insistimos que en nuestro país todavía no hay nada claro, más allá del necesario reconocimiento a los artistas del meme que saben responde cómo ningunos y con mucho humor ante cualquier noticia, hasta aquella que anuncia el posible fin de sus virales creaciones.