Polémica

Los injustos ataques a la exsocia de la desalmada que deseó la muerte al niño torero

En la jungla. Mientras decenas de personas increpan a la responsable del centro en el que Aizpea Etxezarraga trabajó hace 8 años, taurinos y antitaurinos se unen para desear lo mejor al menor valenciano. 

Culpas contra la excompañera de Aizpea mientras la red envia mensaje de ánimo a Adrián.

Culpas contra la excompañera de Aizpea mientras la red envia mensaje de ánimo a Adrián. Facebook

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"Que se muera, que se muera ya. Un niño enfermo que quiere curarse para matar a herbívoros inocentes y sanos que también quieren vivir. Anda yaaaaa! Adrián, vas a morir". Así de duro fue el mensaje que ayer dedicaba una usuaria de Facebook a Adrián, el valenciano de 8 años enfermo de cáncer que protagonizó el paseillo de la corrida de toros solidaria organizada por su padre para recaudar fondos para la investigación del cáncer infantil.

Polémicas, vejatorias y escandalosas palabras que han ocupado las portadas de todos los diarios nacionales y han revuelto a cientos de personas que, en absoluta disconformidad con el mensaje de la usuaria Aizpea Etxezarraga –autora del post–, manifestaban su descontento en redes sociales, tanto ciudadanos con convicciones antitaurinas como los aficionados de la tauromaquia.

En poco minutos, el escándalo derivó en que decenas de personas se pusiesen a buscar algo más información sobre Aizpea con el objetivo de contactar con ella y hacerles saber su opinión sobre sus desagradables palabras.

Entre otros, el periodista Carlos Herrera fue uno de los que alentó el linchamiento a través de su popular perfil de Twitter animando a los usuarios a utilizar Facebook para “hacerle saber nuestra disconformidad”.

Horas después de desearle la muerte al niño, Aizpea eliminaba sus perfiles sociales con la intención de desaparecer del mapa, pero algunos usuarios horrorizados con su mensaje ya habían recopilado algo de información y sabían dónde trabajaba: empezaron las llamadas amenazantes e increpadoras al centro de osteopatía y masaje bilbaíno Lasaituz.

Aizpea en las fotos de perfil de sus desaparecidas redes sociales.

Aizpea en las fotos de perfil de sus desaparecidas redes sociales.

Lo que los indignados desconocían es que la animalista había dejado de tener ningún tipo de relación laboral con el centro en el año 2009. "Han sido innumerables las personas indignadas por sus recientes e injustificables manifestaciones en redes sociales las que han arremetido contra una humilde trabajadora autónoma que nada tenía que ver en el asunto", manifestaban desde la clínica en una nota de prensa, que tuvieron que publicar al verse desbordados por el linchamiento constante al que se vieron sometidos durante la jornada de ayer.

Ohiana, la osteópata que fue socia de Aizpea hace más de ocho años y a la que asegura haberle perdido la pista, tuvo que atender desde primera hora montones de llamadas telefónicas, emails y contactos de todo tipo –tanto de ciudadanos como de medios de comunicación– en los que no sólo se exigían explicaciones sobre el paradero de Aizpea, sino que "incluso se le ha amenazado grave y reiteradamente por muchas personas de las más variadas maneras". "Es profundamente injusto", relatan en el comunicado.

Facebook

"Internet y las redes sociales son un arma peligrosa, sobre todo cuando se ponen al servicio de personas insensibles e imprudentes no sólo como la propia Aizpea ha demostrado ser, sino como también lo han hecho las innumerables personas indignadas que, siguiendo sus más básicos instintos, han atormentado hasta el llanto en el día de hoy a una humilde trabajadora autónoma, cuyo único delito consistió en asociarse hace más de 8 años con la susodicha, al inicio de su andadura profesional y durante apenas un año y medio", publica el escrito en defensa de la propietaria y única trabajadora de Lasaituz en la actualidad que se ha visto inesperadamente inmersa en la polémica. 

Taurinos y antitaurinos unidos por Adrián

#AdrianTeVasACurar ha sido el hashtag que ha reconciliado a los amantes de la tauromaquia con los que la condenan y buscan su erradicación. Cientos de mensajes trataban de hacer llegar a la familia del pequeño -quienes, junto a la Fundación Toro de Libia ya han iniciado los trámites para querellarse contra los autores de los vejatorios mensajes- sus mejores deseos y la condena total a las agresivas palabras vertidas en redes sociales.