Un tanque ucraniano se encuentra con el barro en el frente

Un tanque ucraniano se encuentra con el barro en el frente Reuters Reuters

Europa

Rusia y Ucrania preparan la batalla de los blindados tras congelarse el barro que frenaba las ofensivas

El fin de los barrizales y la llegada del hielo facilitará el rodaje de los tanques en el campo de batalla.

5 diciembre, 2022 03:25

Amenaza hielo y combate. El fin a la época del barro, característico del campo ucraniano en la época de lluvias, dará lugar a la congelación de los suelos, tesitura que permitirá, de nuevo, avanzar en bloque a los blindados de ambos contendientes.

Los barrizales, por mucho que parezcan un problema arcaico y más propio de las grandes guerras de antaño, no es baladí. No solo por las averías que este puede causar a los blindados al transitar por anegadas pistas de tierra -menos que antes, pero continúa sucediendo- sino porque estos sufren al avanzar desplazando ingentes cantidades de tierra líquida, a multitud de ocasiones viscosa, mezclada con agua, piedras y todo tipo de sedimentos.

Pista libre, por tanto, para volver a cargar con fuerza sobre un frente estanco estas últimas semanas a raíz de las causas mencionadas, tal y como explica el think tank norteamericano del Instituto para el Estudio de la Guerra, quienes aseguran que los lodazales otoñales son los causantes de este retraso. Pese a ello, apuntan, no parece que la contienda vaya a tomar un cariz similar al Donbás en el pasado, donde los combates en invierno eran inexistentes. "Ni los rusos ni los ucranianos van a suspender sus ataques en una de las estaciones del año más propicias para las maniobras de las unidades mecanizadas", apuntillan.

De hecho, el invierno pasado, a comienzos de enero, fuentes del Gobierno de los Estados Unidos aseguraron a The New York Times que el templado invierno de Europa fue una de las causas que pudo retrasar la invasión de Ucrania; el suelo estaba embarrado y no congelado. Por consiguiente, el temor de Putin a que su fuerza mecanizada pesada zozobrara en la estepa pudo ser una de las causas por las que la invasión comenzó casi a comienzos de febrero.

El barro no solo exige un mayor mantenimiento de los tanques por parte de los soldados, también de su equipo. Los rifles pierden rendimiento, la ropa se mancha y las trincheras se vuelven un lugar donde descansar se convierte en una misión imposible. Por si fuera poco, las enfermedades, a causa de los lodazales, tienden a proliferar cuando el frente se estanca. "Vale la pena percibir este invierno no como una prueba, sino como un tiempo, un tiempo que nos acerca a lo principal, a la victoria. Cada uno de estos 90 días de invierno, tenemos que hacer de todo para aguantar este invierno, por duro que sea", remarcó Volodimir Zelenski durante su habitual discurso cada noche.

Rusia apuesta por Bakhmut

El ministerio de Defensa ruso informó este domingo de su "exitosa" campaña en Bakhmut, ciudad del este de Ucrania que está enmarcada en la región de Donetsk. El ejército de Zelenski ha perdido un total de 50 hombres y seis carros blindados, según aseguró el portavoz de la cartera de defensa rusa, el general Ígor Konashenkov, quien no ofreció cifras de las bajas rusas, informa Efe.

Los combates en la zona de Bakhmut son de los más encarnizados en el frente este por su situación estratégica, ya que esa ciudad esta conectada por sendas carreteras con Kramatorsk y Slaviansk, las principales plazas fuertes del Ejército ucraniano en la región Donetsk. "En Bakhmut y en Soledar (ciudad vecina) la situación sigue siendo la más difícil, la más dolorosa. Hacemos todo por ayudar a nuestros chicos en ese sector, a nuestro héroes que mantienen allí la defensa", señaló anoche el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, en su mensaje televisivo de todas la noches a la población.

Las fuerzas ucranianas, por su parte, llegaron a la orilla este del río Dniéper, única que estaba en control de Rusia desde que Kiev recuperó la ciudad de Jersón hace varias semanas. Si se confirma este hecho, esta incursión ucraniana podría abrir nuevas vías para que las tropas comiencen a operar y recuperar el territorio al otro lado del río, enclave donde, hasta este momento, Rusia había seguido bombardeando la infraestructura ucraniana.