Saint Etienne du Rouvray

La hermana del cura asesinado por Estado Islámico: “Seamos artesanos de la paz”

Roseline ha hecho esta petición en el multitudinario funeral por Jacques Hamel, al que han acudido más de 2.000 personas, representantes musulmanes y judíos, además de autoridades.

Unas flores rinden tributo al sacerdote Jacques Hamel, asesinado por los terroristas.

Unas flores rinden tributo al sacerdote Jacques Hamel, asesinado por los terroristas. Reuters

Más de 2.000 personas, representantes de las comunidades musulmana y judía, un centenar de sacerdotes, además del ministro del Interior y de Culto, Bernard Cazeneuve, y el presidente del Consejo Constitucional, Laurent Fabius, entre otras autoridades políticas... Todos ellos han acudido este martes a las exequias del anciano sacerdote Jacques Hamel, que falleció a los 86 años a manos de dos jóvenes yihadistas franceses de 19 años del grupo terrorista Estado Islámico hace una semana.

"Vete Satán", dijo en dos ocasiones el sacerdote cuando los terroristas le obligaron a arrodillarse para degollarlo, ha desvelado el arzobispo de Ruán, Dominique Lebrun, durante la ceremonia. Así, ha pedido a aquellos a quienes invade "la locura demoníaca" como a los terroristas que mataron al sacerdote, que no olviden que su "corazón está hecho para el amor" y que se acuerden de su madre. "Rogad a Dios para que os libere del demonio. Nosotros rezamos por vosotros", ha añadido.

Rogad a Dios para que os libere del demonio. Nosotros rezamos por vosotros

La hermana del padre Jacques, Roseline, ha recordado que su hermano -"nuestro hermano", ha repetido- eligió ser un "simple soldado" durante su servicio militar en la guerra de Argelia, aunque le ofrecieron ser oficial. La razón fue que "habría tenido que dar la orden a sus hombres de matar a otros hombres".

En una ocasión fue el último superviviente de una batalla y se preguntaba por qué, ha recordado Roseline Hamel. "Hoy tienes la respuesta, el Dios del amor y de la misericordia te ha elegido para [difundir] la tolerancia entre los pueblos de toda confesión, creyentes o no creyentes, hasta tu último suspiro".

Un sencillo ataúd de madera sobre el suelo y ante el altar de la catedral de Ruán, diócesis a la que pertenece Saint Etienne, muestra la simpleza con la que -quienes conocían al sacerdote- han asegurado que le habría gustado ser despedido ante su paso a la nueva vida en la que creen cristianos y musulmanes. "Aprendamos a vivir juntos. Seamos artesanos de la paz, cada uno a nuestra manera. El mundo tiene tanta necesidad de esperanza", ha pedido su hermana este martes.

Aprendamos a vivir juntos. Seamos artesanos de la paz

Su sobrina Jessica Delporte se ha unido al mensaje de paz y ha recordado que tras los atentados contra el semanario satírico Charlie Hebdo a principios de 2015 compartió un mensaje en Facebook pidiendo "tolerancia y discernimiento". Ha confesado que no esperaba "aplicarse" esta frase tan directamente, "pero lo conseguiré, por ti: como tú, he elegido el respeto, el amor y al otro", ha manifestado. También ha destacado que la casa de su tío Jacques era como su segunda casa, "porque sabía que no sería juzgada, que me querrías tal como soy".

Unión de religiones

Los terroristas acabaron con la vida del padre Jacques Hamel tras 58 años dedicado al sacerdocio, pero unieron -quizá más que nunca- a los distintos líderes religiosos de Francia, que mostraron juntos su repulsa ante tal "sacrilegio blasfemo", como lo calificó el rector de la Gran Mezquita de París, Dalil Boubakeur.

El pasado domingo, Boubakeur asistió a una misa en homenaje al padre Jacques Hamel, en Notre Dame de París. "Es hora de cambiar nuestros comportamientos y de acercarnos para no desunirnos y que nuestro país sea el país de la unión y la fraternidad", manifestó a la salida, junto al rector de la catedral de París, Patrick Jacquin, a la televisión BFM TV. Fieles musulmanes se unieron ese mismo día a las misas católicas dominicales en varias ciudades francesas para mostrar su repulsa a los atentados.

"Gracias a las comunidades de las otras religiones, especialmente a la judía y musulmana, por unirse para decir 'nunca más esto'", ha manifestado este martes el arzobispo Lebrun.

Una pantalla gigante ha sido instalada en el exterior para aquellos que no han podido acceder al interior. El templo acoge a 1.700 personas y fuera ha quedado un millar de personas, según BFM TV. "Gracias por soportar nuestra presencia numerosa", ha manifestado a su familia el arzobispo de Ruán, Dominique Lebrun, al inicio de la ceremonia, poco después de las 14:00 de este martes.

El entierro del padre Jacques Hamel será en la intimidad familiar en un lugar que no ha sido revelado, aunque sí se sabe que no será en Saint Etienne du Rouvray, han indicado los medios franceses.