El Cairo

El Gobierno de Egipto confisca azúcar para revenderlo subsidiado

Se lo quita a fabricantes y distribuidores a quienes acusa del desabastecimiento de esta materia prima.

Los egipcios compran azúcar subsidiado a un camión gubernamental el 14 de octubre.

Los egipcios compran azúcar subsidiado a un camión gubernamental el 14 de octubre. Reuters

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El vídeo de unos estudiantes egipcios instados a proclamar que no van a comer chocolates ni dulces por el bien del país se ha vuelto viral en Egipto. Ha sucedido en el colegio privado Egyptian Language School, según la cadena Al Jazeera, que le ha dado difusión. Una responsable les pide que repitan que van a dejar de comer dulces, antes de los tradicionales 'viva Egipto' matutinos en el patio del centro.

"¿Estáis dispuestos a hacerlo?", pregunta ella en tono festivo. "¡Sí!", responden los niños primero en árabe y luego en inglés. "Ya no váis a comer chocolate", concluye la mujer. Y es que este país sufre problemas de abastecimiento de azúcar.

La maltrecha situación económica en Egipto, sobre todo la subida de los precios y la pérdida de valor de la libra junto con la caída en las reservas de moneda extranjera, se nota en el ánimo de los egipcios y en los supermercados. Desde hace meses en los medios y las redes sociales se denuncian situaciones de desabastecimiento de productos.

La mayoría de ellos son bienes importados a los que el cambio desfavorable han vuelto demasiado caros. Ha habido diversos problemas de este tipo de productos, que van desde la leche para bebés o el arroz hasta los anticonceptivos o el suero intravenoso.

Desde hace poco, el protagonista por su ausencia es el azúcar, un producto que adoran en Egipto, donde tomar el té con tres y cuatro cucharadas es habitual y donde, por otro lado, el 16,7% padece diabetes, según datos del Banco Mundial. En las redes sociales, los ciudadanos comparten fotos de las baldas vacías en los supermercados, así como carteles colocados por los centros en los que advierten de que sólo se permite la compra de dos kilos por persona.

En la cadena Seoudi, por ejemplo, piden coger sólo dos unidades tanto de azúcar como de aceite y arroz. La misma medida se mantiene hasta ahora en otras cadenas como Momen and Bashar y Oscar Grandstore, donde las marcas habituales han desaparecido, según ha podido comprobar EL ESPAÑOL.

En las tiendas donde se venden productos de primera necesidad subvencionados, como arroz, aceite, harina, pasta y azúcar, a los que en teoría sólo los egipcios con menos ingresos tienen derecho, hay que ir a principios de mes para poder hacerse con azúcar. “Hay que ir a primeros o nada, no encuentras ni un paquete. Hay que tener cuidado”, asegura Nabila Nabeel, clienta de una de esas tiendas en el barrio popular de Shoubra, en El Cairo.

El ambiente está de lo más caldeado, además, después de que una entrevista a un conductor de tuk-tuk (mototaxi) en la que criticaba la situación del país se hiciera viral. El hombre decía que antes de las elecciones presidenciales, en 2014, había suficiente azúcar, arroz y hasta se exportaba y se preguntaba qué ha pasado, dónde ha ido el azúcar.

“Gastan nuestro dinero en lo que llaman proyectos nacionales, que son inservibles, y la educación en Egipto es muy mala, peor de lo que nunca te puedas imaginar”, lamentaba cosechando, tristemente, un gran apoyo por lo real de sus argumentos. “Este país avanzará si se presta el suficiente cuidado a la educación, la salud y la agricultura que nos proporcione comida”, concluía.

Pocos días después, en las redes sociales aparecían fotos de las incautaciones de azúcar a manos de las autoridades. El Gobierno acusaba a fábricas y comerciantes de acaparar las reservas para forzar al alza los precios, unas acusaciones que aquellos niegan.

La persecución es tal, que un hombre fue detenido en la capital por llevar demasiado azúcar por la calle: portaba 10 kilos de azúcar, demasiado para uso personal, según la opinión de la Policía. El abogado del hombre explicó que era para la cafetería en la que trabaja, pero las autoridades le acusan de intentar venderlo. Finalmente fue puesto en libertad bajo fianza a la espera de juicio.

Egipto consume unos 3 millones de toneladas de azúcar al año, pero produce sólo alrededor de 2 millones de toneladas, así que la diferencia se suple con las importaciones. Según comerciantes citados por Reuters, en los últimos meses el alto precio global de esta materia prima y el creciente mercado negro de dólares está haciendo muy caro y arriesgado para muchos importadores obtener azúcar.

El banco central ha asignado 1.800 millones de dólares para asegurar las reservas de productos estratégicos durante los próximos seis meses, una noticia que llegaba en un intento de calmar la situación en medio de la denunciada crisis del azúcar.

9.000 toneladas incautadas

Fuentes del Gobierno sin identificar citadas por el diario oficialista Al Ahram dijeron que las incautaciones siguen decisiones judiciales y que el producto será revendido al público a precios subvencionados. La cifra total de azúcar incautada supera las 9.000 toneladas.

Una de las operaciones más llamativas ha sido la incautación de 2.000 toneladas en la fábrica de Edita Food Industries en Beni Suef. Esta compañía es una de las mayores del país y produce famosos dulces (Molto, TODO, Twinkies, etc). Ante las sospechas de que el azúcar pudiera proceder de las partidas de azúcar subvencionado, el presidente de la empresa, Hani Berzi, dijo en una entrevista en la cadena CBC que tienen un proveedor fiable que mantienen desde hace cuatro años.

No obstante, las autoridades les acusaron de no poder justificar con facturas originales la procedencia de la misma. Las 2.000 toneladas, según fuentes de Edita, eran la materia prima para poder trabajar durante tres semanas, por lo que la producción de la planta con 5.500 trabajadores quedó paralizada.

Por su parte, en una entrevista en la citada cadena de televisión, el primer ministro Sherif Ismail, dijo el lunes que las redadas eran “una acción necesaria” y que habían tenido un impacto positivo, ya que ahora las reservas de azúcar son suficientes para cubrir las necesidades del país durante tres meses.

“Hay algunos puntos negativos con los que estamos lidiando, pero son un número limitado de casos”, dijo Ismail quien añadió que en Egipto no se puede “dejar el mercado sin supervisión”, según la televisión Al Arabiya.

Quizás uno de los problemas a los que se refería el primer ministro era precisamente la redada en Edita, porque el miércoles 26 la empresa anunciaba que las autoridades habían ordenado la liberalización de su azúcar. En una nota de prensa, el presidente de la compañía aseguraba que han demostrado a la oficina del Fiscal General que su stock había sido obtenido de manera legal a precio de mercado en el sector privado.

Esta semana comienza a haber más azúcar disponible, pero la situación no se ha normalizado por ahora. Una muestra de ello es que en las grandes superficies donde antes había varias marcas y tipos diferentes de azúcar, ahora hay sólo un tipo.

En medio del descontento popular, el Ejecutivo ha creado un comité para establecer márgenes de beneficios que se podrán obtener de la venta de productos esenciales tanto locales como importados, aunque no va a fijar los precios, según un decreto firmado por el primer ministro al que hizo alusión la agencia Reuters. No obstante, en el documento ni se citaban cuáles eran dichos productos ni se definían los mecanismos de acción. Sea como fuere, el azúcar es considerado esencial en Egipto.