Irene Montero y Ione Belarra, ministrasd e Igualdad y Derechos Sociales, en el Congreso.

Irene Montero y Ione Belarra, ministrasd e Igualdad y Derechos Sociales, en el Congreso. Efe

Política GUERRA EN UCRANIA

Pedro Sánchez divide a Unidas Podemos sobre Ucrania: "Deben saber que no estamos para juegos"

"Cada día, el PSOE tensiona dando un paso más", advierten dos ministras. "Estamos preocupadas por las consecuencias en el futuro de la coalición".

3 marzo, 2022 04:27

"Estamos muy preocupadas con las consecuencias dentro del gobierno", fue la sentencia de Irene Montero, a la salida del Congreso de los Diputados, en conversación con este diario. ¿Peligra la coalición? "Hay que ver cómo evolucionan los acontecimientos".

Fuentes cercanas al presidente, en realidad, advierten a Unidas Podemos sobre sus cuitas internas y "la trascendencia" del momento. "Tienen que saber que no estamos para juegos", explica una persona muy cercana a Pedro Sánchez. "La situación es gravísima y España es un país serio".

Pero el enfado de la ministra de Igualdad era notorio. Y su deseo de hablar con la prensa para dejarlo bien claro, también. No menor era el de su compañera y secretaria general de Podemos, Ione Belarra, quien no aplaudió el discurso de Pedro Sánchez.

Es más, según terminó la intervención del presidente en su primera comparecencia ante el Congreso para explicar la posición española ante la invasión rusa de Ucrania, Belarra salió escopetada a encontrarse con los periodistas y arremeter duramente contra su jefe.

"Contribuir a la escalada bélica no va a resolver antes el conflicto", sentenció. Es más, "puede llevarnos a un escenario completamente incierto y muy peligroso de conflicto mundial".

Pero, ¿es que acaso Moncloa no había avisado a sus socios minoritarios de su rectificación? Fuentes de Unidas Podemos confirman a este diario que sí, pero no. Es decir, que el presidente llamó a Yolanda Díaz y el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, a la ministra de Derechos Sociales.

"Sánchez sí informó a la vicepresidenta segunda de su cambio de criterio, pero el titular de Exteriores sólo sondeó a Belarra".

"En brazos de la derecha"

La sensación en la confluencia morada es que el PSOE no sólo "se ha echado en brazos de la derecha", eligiendo mostrar unidad con PP, Ciudadanos y el PNV, "en lugar de con sus socios y aliados parlamentarios". Según el entorno de Belarra, "lo que están es jugando a enfrentarnos en el seno del espacio del cambio".

Sustentan esta acusación en que, siempre según su versión, Pedro Sánchez le aseguró a Díaz "que Albares estaba dándole la misma información en ese momento por teléfono a Belarra".

Y eso, ¿qué importancia tiene? En realidad, en este punto la culpa, si es que existe, es toda de Unidas Podemos. Y la admiten. "El empeño de Yolanda de actuar institucionalmente y no discrepar nunca en público con Sánchez ha dejado al aire las discrepancias internas".

Yolanda Díaz, de pie, aplaude al presidente del Gobierno, tras su discurso por la guerra en Ucrania.

Yolanda Díaz, de pie, aplaude al presidente del Gobierno, tras su discurso por la guerra en Ucrania. Efe

Y es que la vicepresidenta segunda había entrado en el hemiciclo emitiendo un mensaje de "apoyo total al presidente y a sus decisiones" respecto a la guerra de Ucrania. Y ella ya sabía lo que iba a pasar. Belarra, no.

Más allá de que ella había pactado con el inquilino de Moncloa un perfil bajo a finales de enero, para "salvar la coalición" del desacuerdo flagrante entre PSOE y Unidas Podemos en el modo de afrontar la participación española en la comunidad internacional, Díaz estaba informada.

Si la líder morada había emitido sus discrepancias lo había hecho en privado, durante esa llamada de Sánchez, pasadas las 20.30 horas del martes. Pero la ruptura del pacto -que impedía la entrega bilateral de armas a Ucrania, según adelantaba este diario en exclusiva, confirmado en fuentes de ambos lados del Ejecutivo- era un hecho, y dejaba en una posición incomodísima a los morados.

"Cada día dan un paso más, y nos van forzando y tensionando", explicaban fuentes del entorno de Belarra en el Congreso. "¿Qué va a ser lo siguiente, el envío de tropas? Esto sólo tiene dos salidas ya, o la negociación o la implicación directa de la OTAN con soldados en la guerra". Y Podemos insiste en que "no puede estar en un Gobierno que vaya a la guerra". Ni quiere ni se lo puede permitir ante sus bases.

"Somos antimilitaristas"

La secretaria general, heredera del puesto en el partido fundado por Pablo Iglesias, siguió su diatriba contra el presidente. "Hemos echado en falta en su discurso referencias a las vías diplomáticas y eso evidencia que España y la UE no están poniendo todo el esfuerzo que deberían en reforzar el diálogo y que podamos tener una solución dialogada y pacífica al conflicto".

Blanco y en botella. Porque a ella nadie le había avisado de que, sentada en el banco azul, el día de la comparecencia más importante en décadas de un presidente del Gobierno, habría de enterarse de que forma parte de un Ejecutivo que entrega armas a un país en guerra. "Somos pacifistas y antimilitaristas", explicaba otra fuente de la dirigencia morada, "es muy difícil digerir esto".

Pero lo harán. Los ministros de Unidas Podemos no sólo quieren seguir con su labor, "porque, al menos, le ponemos freno al PSOE, que es militarista y, cuando gobierna, más belicista aún que el PP".

La realidad es que son conscientes de que "no podemos romper un Gobierno en este momento, la imagen que daría España ante el mundo, entrando en esa crisis por culpa de la invasión de un tirano a un país democrático, no se entendería, y sería gravísimo".

De hecho, opinan, de eso se aprovecha el PSOE para "avanzar en sus postulados y obligarnos a tragar". Y de paso, meter cuña entre el estilo calmo de Yolanda Díaz -que no gusta en Podemos- y el activismo de Belarra y Montero, legatarias del espíritu combativo y callejero con el que nació su partido. "Las tensiones crecen, sí".

Y los resultados electorales, que no remontan a pesar de que Díaz es la política mejor valorada de España, no ayudan.

Acuerdo "muy delicado"

El acuerdo entre Sánchez y Díaz era "muy delicado" y definía claramente qué sí y qué no se podía hacer por cada una de las partes. Como ya informó este periódico, se cerró al inicio de la crisis, cuando el envío adelantado de una fragata al Mar Negro y de cuatro cazas a Bulgaria provocó una reacción agresiva de muchos líderes de Unidas Podemos. Entre ellos, el propio Iglesias.

Los socialistas pusieron más peso en el "diálogo, la diplomacia y la distensión" y Unidas Podemos dejó de defender a Rusia como "potencia acosada por la OTAN" y comenzaron a criticar personalmente a Vladímir Putin, como "un tirano corrupto apoyado por la ultraderecha europea".

Pablo Echenique, portavoz de Unidas Podemos, se dirige Pedro Sánchez, tras su discurso por la guerra en Ucrania.

Pablo Echenique, portavoz de Unidas Podemos, se dirige Pedro Sánchez, tras su discurso por la guerra en Ucrania. Efe

El pacto impedía someter a votación en el Congreso un aumento de tropas o un cambio de misión en las ya desplegadas, porque Podemos tendría que votar 'no'. Y además especificaba que España no entregaría armas de manera bilateral a Ucrania si era invadida. "Lo han roto, nos avisaron de que se mantendría hasta un cambio de circunstancias. Pero, ¿qué cambió desde las 15.30  a las 20.30 horas, entre el Consejo de Ministros y la llamada de Sánchez?".

Lo que cambió, según fuentes de Moncloa, es que "había que hacer un discurso grande, histórico, y que apelara a la unidad". Según este alto funcionario, la oposición malentendió el compromiso firme del Gobierno con Ucrania y "en defensa de los valores y principios europeos".

Por eso, el argumento utilizado por Sánchez ante la Cámara para justificar la rectificación en la entrega de armas no tenía vuelta de hoja. "Lo hemos hecho por eso, era preciso mostrar unidad al mundo. Entre otras cosas, estaba en el hemiciclo el encargado de la Embajada de Ucrania".

"En nombre del partido"

Entonces, ¿las quejas de Unidas Podemos? "Las ministras que han hablado lo han hecho en nombre de Podemos, un partido que tiene derecho a discrepar", contestan las fuentes monclovitas, "pero el Gobierno está unido en esto". Eso sí, añadiendo un mordaz "ya habéis escuchado a la vicepresidenta segunda".

Montero lo dejó claro. "Hemos dejado muy clara nuestra postura con las palabras de Ione Belarra y de ahí no nos movemos".

Es decir, que un paso más, ¿y el Gobierno peligra? "Nosotras estamos muy preocupadas". Nosotras... ¿Podemos o Unidas Podemos? "Pregúntale a quien haya dicho otra cosa", en clara referencia a la líder morada de la coalición.

Por eso, desde el entorno de Yolanda Díaz se trataba de capear el temporal que atacaba por dos fretes. El del PSOE y el de las líderes de Podemos. "Es una decisión difícil, que nadie querría tomar ni nos podíamos imaginar... por supuesto que hay matices, pero esto es realpolitik".

Precisamente, eso es lo que Podemos vino a combatir, según sostienen sus dirigentes aún ahora que pisan moqueta.