Operación Achuchones

Así cayó la banda que robaba joyas a ancianos usando un cortauñas

Tres rumanos de entre 21 y 30 años residentes en Barcelona realizaron decenas de atracos por toda España.

El cortauñas que usaba el grupo para hacer sus robos.

El cortauñas que usaba el grupo para hacer sus robos.

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Seleccionaban a sus víctimas cuidadosamente, casi siempre personas mayores fáciles de engañar. Se acercaban a ellas haciéndose pasar por un conocido. Llegaban incluso a darles un beso o un abrazo. En ese momento, cuando ya estaban lo suficientemente cerca, les robaban las joyas que llevasen al cuello con su herramienta principal: un cortauñas. 

Así actuaba una banda criminal itinerante desarticulada este miércoles en Murcia en el marco de un operativo que la Guardia Civil ha bautizado como 'operación Achuchones'. Con este 'modus operandi', los tres integrantes del grupo perpetraron al menos 14 robos en ocho provincias españolas si bien los responsables de la investigación consultados por este periódico creen que podrían haber actuado medio centenar de veces en los últimos meses.

Sus objetivos solían caminar siempre en solitario por la calle. Sustraían las joyas con habilidad, sin que la víctima se diera cuenta, aprovechando que un cortauñas no llama la atención y es fácil de ocultar. "Yo no había visto algo así nunca", relatan desde la Guardia Civil.

Los detenidos son todos de nacionalidad rumana: dos mujeres de 21 y 30 años y un varón de 30. El último domicilio conocido, según las mismas fuentes, se ha detectado en Barcelona. En la ciudad condal tenían su base de operaciones desde la que se desplazaban por toda la geografía española para evitar ser identificados por las autoridades.

El arresto ha tenido lugar en Murcia de forma casi accidental después de que los agentes del Instituto Armado detectasen un coche que circulaba a una velocidad demasiado elevada. Esto llamó la atención de los agentes, que siguieron el auto hasta que lograron interceptarlo tras una breve persecución.

En ese momento, los sospechosos no ocultaron su nerviosismo al tiempo que hacían gestos de querer esconder algo. Cuando los agentes procedieron a una inspección más exhaustiva, recibieron el aviso de una mujer que denunciaba haber sido víctima de un robo con violencia por parte de los ocupantes del coche.

El presunto ataque se acababa de producir en la localidad de El Campillo-Esparragal y como resultado de la acción tuvo que ser atendida una mujer de avanzada edad por las lesiones producidas por los asaltantes. La Guardia Civil explica que, cuando el plan del abrazo y el cortauñas no funcionaba, el grupo recurría directamente a la violencia, como fue el caso de su último asalto. Sólo en Murcia se les acusa de otros tres robos, otro en Badajoz, tres en Córdoba, uno en Málaga, dos en Valencia, uno en Barcelona, otro en Lérida y otro en Gerona.

Sobre los tres arrestados pesan multitud de antecedentes por delitos similares y tenían pendientes varias órdenes de detención por parte de distintos juzgados. Eran seguidos además por otros cuerpos policiales. Es por ello que tras prestar declaración ante el juez han sido enviados a prisión a la espera de juicio.