Caso Taula

El PP de Valencia amañaba contratos seis meses antes de que salieran a concurso

Los investigados aprobaban obras a la baja para poder cobrar nuevas mordidas por los sobrecostes.

El exgerente de Imelsa Marcos Benavent/Juan Carlos Cárdenas/EFE

El exgerente de Imelsa Marcos Benavent/Juan Carlos Cárdenas/EFE

El Partido Popular de Valencia entregaba contratos millonarios, de forma ilegal y manipulando los informes técnicos, a cambio de mordidas tanto para sus principales responsables en el Ayuntamiento como para el propio partido. Así lo refleja al menos el sumario del caso, que recoge cómo la concejala de Cultura María José Alcón pactaba con el cobrador confeso del partido, Marcos Benavent, la entrega de contratos públicos hasta seis meses antes de que se aprobaran públicamente por el consistorio. Los investigados llegaban incluso a pactar la aplicación de sobrecostes años antes de que se aprobaran públicamente, para mejorar los beneficios de la empresa y poder cobrar así una nueva mordida.  

Los agentes de la UCO investigan ahora el papel que desempeñaron los técnicos responsables de estas adjudicaciones. Y se centran en cuatro personas, arquitectos y técnicos municipales dependientes de la concejalía de Cultura. "Hoy he nombrado al tribunal que tiene que decidir, que son todos personas de confianza", explicaba la concejala de cultura en una grabación realizada el 26 de enero de 2006. En esa misma fecha, ella y Marcos Benavent  negociaban la concesión de un contrato millonario: la limpieza y consolidación de las torres y portal de Quart, tasado en 1,7 millones de euros. 

En este caso, el proyecto salió a concurso público el 18 de noviembre de 2005. Un mes después, la concejala de Cultura y el cobrador están ya pactando por su cuenta el beneficiado por el concurso. "Los de EMR van detrás como locos", explica Alcón en referencia a una de las empresas presentadas, Estudio Métodos de la Restauración SL. Sin embargo, Benavent se niega, ya que ha tenido problemas con ellos para cobrar otra comisión procedente de un contrato en la lonja de Valencia. "Son malos pagadores", mantiene en la grabación, en la que apuesta por entregar el contrato a otra empresa llamada Cleop. "Si los informes apuntan desgraciadamente a otra empresa, ya los trabajaré yo", explica Benavent. En estas grabaciones, fechadas en diciembre de 2005, se habla ya de los contratos para la Mostra de Cine, también investigados y que se entregaron el verano siguiente, medio año después.

Negocio con los sobrecostes

La grabación, aportada al juzgado por el suegro de Benavent (autodeclarado yonki del dinero) aportó una nueva sorpresa para los investigadores. En esa misma cinta, los investigados hablan de que todas las empresas van a presentar una baja en el contrato del 20%. El máximo que marca la legislación para no ser considerado baja temeraria. Lo curioso es que esos datos eran confidenciales en ese momento, ya que los sobres con las ofertas no se abrieron oficialmente hasta un mes después, el 26 de enero de 2006. Ese día, se produce una nueva conversación entre Alcón y Benavent. En ella, ambos hablan de intentar que Cleop consiga más puntos mejorando aspectos como la iluminación. "Ya te diré cómo van las cosas por si hay que variar la estrategia", dice Alcón. 

El 2 de marzo de 2015, de forma paralela, la Fiscalía Anticorrupción solicitaba ya los datos de cuatro de los técnicos que formaban parte del comité encargado de valorar las ofertas.

El 24 de marzo de 2006, los agentes analizan otra conversación grabada por Benavent. En ella, ambos responsables del PP valenciano hablan abiertamente de los posibles sobrecostes de esta obra ("¿En este va a haber reformado? No. No va a haber reformado"). "Este hecho resulta llamativo ya que, si atendemos a la posible fecha en la que se desarrolla la reunión, aun no se ha firmado el contrato de las obras  y ya están hablando de un posible reformado", explican los agentes de la Guardia Civil en sus informes. "Con esta de Cleop hemos quedado muy bien. Había un compromiso desde arriba, de que fueran ellos", explica Benavent en la misma grabación, en referencia a la presunta connivencia entre la empresa adjudicataria y el PP valenciano.

"El proyecto me la bufa"

De hecho y según los investigadores, el partido también saca tajada de este montaje. La empresa adjudicataria entregó según las grabaciones del caso 20.000 euros a Benavent, lo que supone un 2% de porcentaje. Según las mismas fuentes, el reparto fue secillo: 10.000 euros para la concejala, 5.000 euros para el cobrador y otros 5.000 euros que fueron a ingresar las arcas del partido. "El proyecto me la bufa", llega a afirmar la concejala investigada sobre el proyecto.

La relación entre el PP valenciano y la empresa Cleop llegó a causar malestar en la concejala Alcón, que se negó a entregarles un nuevo contrato; el de la restauración de los puentes de Serranos y La Trinidad. El proyecto arrancó el 15 de noviembre de 2016 y dos días después, el ayuntamiento nombró a los técnicos encargados de analizar el proyecto, valorado en 2,3 millones de euros. De nuevo aparece entré Alcón y Benavent la dicotomía entre Cleop y EMR para entregar el contrato, anticipándose a cualquier decisión de los técnicos "Hay que repartir un poco el pastel" (En las grabaciones admite que esa empresa ya ha sido beneficiada muchas veces).

Según el expediente urbanístico municipal, en este caso el adjudicatario es la empresa prevista por Alcón (EMR), que obtiene 88 puntos, 19 más que su anterior competidor para hacerse con el contrato. El 19 de diciembre de 2016, Alcón avisa a Benavent de que EMR será la concesionaria definitiva. "Que se pongan las pilas", le alerta, ante los problemas anteriores que han tenido para cobrar su comisión en otras contratas.